GAZPACHO DE ZANAHORIAS Y MELÓN

Con la llegada del verano siempre apetecen recetas fresquitas y sencillas de hacer. Y hoy presento un delicioso gazpacho de zanahoria con melón y jengibre. Partimos del tradicional gazpacho pero lo enriquecemos con zanahoria, una rodajita de melón y jengibre natural.

Un plato refrescante y nutritivo ideal para combatir las altas temperaturas, mantenernos hidratados y nutridos y ayudar a mantener el bronceado gracias al betacaroteno y vitaminas de la zanahoria. Es muy sencillo de preparar ya que sólo necesita de triturar todos los ingredientes. ¿Os apetece probarla?

Ingredientes:

-1 zanahoria

-1 rodajita de melón

-1/2 cebolla

-1 diente de ajo

-2 tomates 

-1/2 pimiento rojo

-1 trocito de jengibre natural

-200 gr. de agua

-Semillas de sésamo

-Aceite de oliva, Pimienta y Sal

Preparación:

Pelar y trocear la zanahoria, la cebolla, el ajo, el jengibre y el tomate e incorporarlos dentro del vaso de la batidora. Añadir la rodaja de melón sin la piel ni pepitas, el pimiento previamente lavado (y sin pepitas) y el agua. Triturar muy bien. Incorporar el aceite, la pimienta y la sal y volver a triturar hasta integrar todos los ingredientes. Reservar en la nevera un mínimo de 30 minutos para que esté bien fresquito.

Sugerencias:

*Si no se dispone de tiempo para refrigerarlo, se pueden incorporar unas piedras de hielo y triturarlas junto al resto de ingredientes.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

BIZCOCHO DE ZANAHORIA, AVENA Y JENGIBRE

Aquí os traigo una versión algo diferente del tradicional pastel de zanahorias. Y es que en esta ocasión lo he preparado con avena, harina integral y miel. Pero perfectamente puede usarse harina blanca (o mitad y mitad) y para endulzarlo en lugar de miel puede usarse azúcar moreno, azúcar blanca o stevia.

El sabor es maravilloso, la zanahoria y la miel le aportan dulzor, la avena lo enriquece nutricionalmente y lo ayuda a que gane en textura. Y por otra parte, las especias: jengibre, canela y nuez moscada hacen que se intensifiquen aun más los aromas. Como cobertura he elegido chocolate derretido por el contraste de sabores con el bizcocho. Pero podéis decantaros por un glaseado de limón o una cobertura de queso (pinchando en el link os llevará a la receta).

Un sencillo y facilísimo bizcocho que resulta ideal como desayuno o merienda (sobre todo para los más pequeños) ya que sus múltiples nutrientes ayudarán a afrontar las tareas diarias.

Como sugerencia, añadir que queda riquísimo añadiéndole coco rallado, o unos frutos secos picaditos, o unas uvas pasas… (Si optáis por incorporárselos, hacedlo cuando ya tengáis la mezcla preparada, justo antes de hornear). Enriquecen el sabor del bizcocho a la vez que aportan más propiedades nutricionales. Vamos a por la receta.

Ingredientes:

-2 tazas de zanahoria rallada

-1 taza de copos de avena

-1 taza harina integral (puede usarse harina blanca)

-4 huevos

-1/4 taza leche

-1/4 taza aceite

-1/2 taza de miel (puede usarse azúcar blanca)

-1/2 cucharadita jengibre rallado (ó 1 cucharadita jengibre en polvo)

-1 cucharadita de canela

-1 cucharadita nuez moscada

-1 sobre de levadura en polvo

-150 gr. chocolate fondant

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y comenzamos a hacer el bizcocho. Separamos las yemas de las claras y éstas últimas las reservamos. Batimos las yemas con el azúcar hasta que estén espumosas. Añadimos la avena, la leche y trituramos. Incorporamos la zanahoria y el aceite e integramos el conjunto. Vertemos la harina con la levadura previamente cernidas y  las especias (canela, jengibre y nuez moscada). Batimos hasta mezclarlo todo. Finalmente montamos las claras a punto de nieve e incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes.  Vertemos sobre un molde previamente engrasado y horneamos 50 minutos o hasta que veamos que está cocido (lo comprobamos pinchando con un cuchillo, si sale limpio significa que esté en su punto). Dejamos templar y desmoldamos.

Para la cobertura, derretimos el chocolate al baño maría, lo vertemos sobre el bizcocho y dejamos que se solidifique.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

PASTEL DE ZANAHORIAS CON CREMA DE LIMÓN

Desde la Edad Media la zanahoria ha sido introducida en las elaboraciones dulces ya que los endulzantes eran escasos y caros, y la zanahoria resultaba más dulce que el resto de las verduras, más económica y era más abundante.

Este pastel resurgió en el Reino Unido haciéndose muy popular entre la burguesía, quienes tomaban una porción junto con un buen te. Poco a poco se fue introduciendo en los restaurantes y pasó a convertirse en un postre mucho más común.

El principal ingrediente de esta tarta evidentemente es la zanahoria, ésta se usa rallada y se cuece en el proceso de horneado. Es un postre de muy fácil preparación, su  textura es densa y pero a la vez muy suavecita. Para enriquecerla se le suele añadir en la mezcla antes de hornear unas nueces, coco, piña, pasas… y por fuera se glasea con una crema de queso o incluso se le puede poner una cobertura de chocolate.

En este caso le he puesto nueces en el interior y un glaseado de limón para aportarle un sabor cítrico que contrastara con el dulzor de la zanahoria.

 

Ingredientes:

-200 gr. zanahoria rallada

-4 huevos

-200 gr. azúcar

-200 ml. aceite

-200 gr. harina

-16 gr. levadura en polvo

-70 gr. nueces picadas

-1 cucharadita canela

-1/2 cucharadita nuez moscada

Ingredientes de la crema de limón:

-150 gr. azúcar glass

-80 gr. mantequilla

-2 cucharadas zumo limón

Preparación:

 En un bol batimos las yemas de los huevos con el azúcar hasta que queden espumosos. Incorporamos el aceite y mezclamos. Añadimos la harina tamizada con la levadura y volvemos a mezclar bien. Incorporamos la canela, la nuez moscada y las nueces picadas. Integramos todos los ingredientes. Ya solo queda añadir la zanahoria rallada y las claras a punto de nieve. Mezclamos con una espátula y con movimientos envolventes para que no se baje la mezcla. La vertemos en un molde previamente engrasado y enharinado. Y horneamos 40 minutos o hasta que la pinchemos con un palillo y salga seco. Dejar templar.

Para hacer la crema de limón, la mantequilla ha de estar a temperatura ambiente para que se integre con facilidad con el resto de ingredientes. Comenzamos batiéndola con la ayuda de unas varillas para convertirla en una crema suave, le vamos añadiendo el azúcar glass y seguimos mezclando hasta unificarlo todo. Agregamos el jugo de limón para darle más sabor y lo batimos para que se quede bien integrado.

Finalmente, desmoldamos la tarta y cortamos por la mitad longitudinalmente. Rellenamos con la mitad de la crema de limón y cubrimos con el resto de crema. Decoramos con ralladura de zanahoria o con unas nueces picadas.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!