CINTAS DE CALABACÍN CON SALMÓN Y FRUTOS SECOS

Hoy presento un plato cargado de sabor, color, nutrientes y original como el que más. Estas cintas de calabacín con salmón, harán las delicias de los paladares más exigentes. Una combinación espectacular, así como un inesperado contraste de sabores y texturas. Si buscáis sorprender a vuestros invitados o simplemente queréis daros un capricho, os animo a preparar esta delicia que sin ningún lugar a dudas, os va a encantar. Y por si fuera poco, la podréis tener lista en cuestión de minutos. Un plato muy sano, sencillo y cargado de sabor.

Ingredientes:

-2 calabacines

-1 lomo de salmón

-1 puñado de frutos secos picados

-Aceite de oliva y Sal

Ingredientes para el aliño de soja:

-2 cucharadas de salsa de soja

-1 cucharada de miel

-4 cucharadas de aceite

-1 cucharada de vinagre

Preparación:

Comenzamos preparando el aliño de soja para dejarlo reposar mientras elaboramos el resto de la receta. Con el tiempo de reposo conseguiremos que los sabores ganen en intensidad. Para su elaboración simplemente ponemos todos los ingredientes en un recipiente de cristal y batimos con unas varillas o tenedor hasta que estén bien ligados. Reservamos.

Cocemos el lomo de salmón en una plancha con un pizquitín de aceite de oliva y sal. Lo troceamos o desmenuzamos y reservamos.

Por último, lavamos muy bien los calabacines ya que se usan enteros sin quitarle la piel. Con la ayuda de un pelador de verduras hacemos láminas con ellos (imitando a cintas). Los ponemos en un cazo con agua hirviendo y sal y le damos un hervor de unos segundos. Escurrimos muy bien y los disponemos en un plato. Encima pondremos los trozos de salmón y como topping, los frutos secos. Salseamos con el aliño de soja.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

PASTEL DE SALMÓN Y ESPINACAS

Si unimos en un único plato ingredientes como el salmón, las espinacas y el queso crema el éxito está garantizado, no solo en cuestión de sabor sino de propiedades nutricionales, ya que el salmón aporta proteínas animales y ácidos grasos muy beneficiosos para el organismo, las espinacas están cargadas de vitaminas y antioxidantes y el queso proporciona calcio y proteínas vegetales. Un plato que cautiva desde el primer bocado por la mezcla de texturas y sabores. Realmente merece la pena prepararlo por su simplicidad y exquisito sabor. 

Ingredientes:

-400 gr. de salmón (sin piel ni espinas)

-400 gr. espinacas frescas

-2 dientes de ajo

-300 gr. queso crema light

-1 cucharada de almendras picadas

-Sésamo tostado

-Aceite de oliva, Sal y Pimienta

Preparación:

En un cuenco poner el queso crema junto con las almendras picadas y mezclar hasta formar una crema untuosa. Reservar.

Pelar los dientes de ajo, trocearlos y dorarlos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Añadir las espinacas previamente lavadas y troceadas. Remover hasta que las espinacas estén tiernas (perderán volumen con la cocción). Escurrir el agua que hayan podido soltar las espinacas y reservar.

Poner un poquito de aceite en una sartén y cocinar el salmón con sal y pimienta. Dejar templar, desmenuzar y reservar.

Para montar el pastel debemos ir formando capas. Comenzaremos con una base de salmón, encima colocaremos una capa de queso crema y sobre esta las espinacas. Pondremos nuevamente otra capa de salmón y un poco más de queso crema con almendras. Decoramos con unas semillas de sésamo y servimos.

Sugerencias:

*Se puede usar espinacas congeladas si no disponéis de espinacas frescas.

*El queso crema puede ser sustituido por requesón o queso fresco.

*Podéis ayudaros de un molde o aro para emplatar.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALMÓN CON BECHAMEL DE CALABACÍN

Se trata de un plato sano, sanísimo donde los haya, cargado de sabor y nutrientes, de muy fácil elaboración y con ingredientes muy básicos en la cocina.

Para acompañar el salmón, esta vez he optado por una bechamel que dista muchísimo de la clásica salsa a la que estamos acostumbrados, ya que en su elaboración no uso mantequilla ni harina. Resultando una versión mucho menos calórica.

Para ello he empleado como fondo, calabacín y cebolla, y para aportarle cremosidad, he optado por añadirle arroz. El resultado ha sido una salsa con una textura cremosa y de un exquisito y suave sabor, que contrasta a la perfección con la potencia del salmón.

 

Un delicioso bocado ideal para un almuerzo ligero o una cena rápida que tendréis listo en un abrir y cerrar de ojos. ¿Qué me decís? ¿Os apetece probarlo? Os garantizo que repetiréis.

 

Ingredientes:

-1 lomo de salmón

-1 calabacín

-1/2 cebolla

-1 cucharada de arroz

-1/2 vaso de leche

-Nuez moscada

-Aceite de oliva y Sal

Preparación:

Comenzamos preparando la bechamel de calabacín, para ello ponemos en un cazo un chorrito de aceite de oliva y pochamos la cebolla previamente pelada y finamente picada. Añadimos el calabacín lavado y troceado a cuadritos pequeños junto con el arroz y la sal. Añadimos un poco de agua y dejamos cocer hasta que el arroz y las verduras estén blandos. Apartamos del fuego, trituramos e incorporamos la leche (podemos añadir más o menos cantidad dependiendo de la textura que más nos guste, más espesa o menos). Llevamos a fuego lento y añadimos la nuez moscada y la pimienta negra. Rectificamos de sal si fuera necesario y cocinamos durante 3 minutos, removiendo de vez en cuando. Reservamos.

Salpimentamos el salmón y lo cocinamos en una plancha o sartén con una pizca de aceite (al ser un pescado graso soltará su propia aceite). Emplatamos el salmón y servimos con la bechamel de calabacín por encima.

 

Sugerencias:

*Se puede acompañar de una ensalada o unas patatas cocidas.

*Se puede sustituir el arroz de la bechamel por media patata pelada, aunque la consistencia y el sabor resulta mejor con el arroz.

 

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALMÓN CON PURÉ DE PATATA

Me encanta el salmón, es uno de mis pescados favoritos, no solo por su sabor sino por la cantidad de nutrientes que reporta a nuestro organismo. En casa suelo cocinarlo una vez a la semana, haciendo diferentes combinaciones con él. En esta ocasión, lo he preparado sin complicación, a la plancha y acompañado de un puré de patatas y algunas verduras. Ideal para un almuerzo o cena.

De todos es sabido que el salmón es un pescado azul y éstos son ricos en grasas saludables. Pues bien, concretamente el salmón aporta unos 11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne, un contenido similar al de las sardinas, el jurel o el atún. La grasa es rica en omega-3, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos plasmáticos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. Por este motivo, se recomienda el consumo habitual de salmón a la población general, y en particular en caso de trastornos cardiovasculares. El salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, al igual que el resto de pescados. En cuanto a vitaminas, destaca la presencia de algunas pertenecientes al grupo B como la B2, B3, B6 y B9 y B12. Éstas permiten el aprovechamiento de los nutrientes energéticos, es decir, hidratos de carbono, grasas y proteínas e intervienen en procesos de gran importancia (formación de glóbulos rojos, síntesis de material genético, funcionamiento del sistema nervioso y del sistema de defensas, etc.).

La riqueza en grasa del salmón hace que contenga cantidades interesantes de algunas vitaminas liposolubles como la A y la D. La A contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. Además, favorece la resistencia frente a las infecciones, es necesaria para el desarrollo del sistema nervioso y para la visión nocturna. También interviene en el crecimiento óseo, en la producción de enzimas en el hígado y de hormonas sexuales y suprarrenales. La vitamina D regula los niveles de calcio en la sangre y favorece la absorción y fijación de este mineral en los huesos.

Es fuente de magnesio y yodo, y su contenido medio de hierro es inferior al de la mayoría de los pescados. El magnesio se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos. También forma parte de huesos y dientes, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante. El yodo es indispensable para el buen funcionamiento del tiroides, así como para el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

Y después de escuchar tantas propiedades positivas, os animáis a prepararlo?

Ingredientes:

-4 lomos de salmón

-1/2 puerro

-1 zanahoria

Puré de patatas

-3 cucharadas de jugo de remolacha

-Aceite de oliva y Sal

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Preparación:

Pelamos, lavamos y cortamos la zanahoria en juliana (ésto es en tiras finas). Lavamos muy bien el puerro e igualmente lo cortamos en tiras finas. Ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén y rehogamos ambas verduras hasta que estén tiernas.

Cocinamos los lomos de salmón en una plancha con un poquito de aceite de oliva (porque el salmón ya de por sí soltará su grasa) y sal. Si no tenéis plancha, usad una sartén.

Preparamos el  puré de patatas (como se indica en la sección de básicos o pinchando en este enlace) y separamos ¼ del puré, al que le añadimos el jugo de la remolacha. Mezclamos para lograr un color homogéneo (además de añadirle un lindo color morado, la remolacha le aporta al puré de patata un agradable sabor dulce). Ponemos en un molde redondo y forrado con film transparente el resto del puré de patatas que no hemos teñido de rojo. Añadimos en el molde un poco del puré saborizado con la remolacha y formamos picos para darle forma de rosa. Dejamos reposar 15 minutos y desmoldamos.

Para emplatar, ponemos como base las verduras salteadas, encima el lomo de salmón y finalmente la rosa de puré de patata.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

BROCHETA DE SALMÓN Y LANGOSTINOS CON ALIÑO DE SOJA

Las brochetas son una manera fácil y muy vistosa de preparar un plato. Admiten múltiples variaciones ya que se pueden combinar frutas y verduras con carnes o pescados. Son ideales como aperitivo o entrante y con ellas el éxito está garantizado porque son muy resultonas y gustan a todo el mundo.

He combinado estas brochetas con una compota de manzana y un aliño de soja para crear un contraste de sabores entre dulces y salados. Una combinación exquisita, totalmente recomendable por su sencillez en la preparación y éxito en la degustación. Sin más, vamos con la receta.

Ingredientes para las brochetas:

-1 lomo o rodaja de salmón

-1/2 pimiento

-16 langostinos

-1/2 manzana

-1/2 limón

-Aceite de oliva y Sal

Compota de manzana 

Ingredientes para el aliño de soja:

-2 cucharadas de salsa de soja

-1 cucharada de miel

-4 cucharadas de aceite

-1 cucharada de vinagre

Preparación:

Comenzamos preparando la compota de manzanas como se indica en las recetas de mermeladas (o pinchando sobre el enlace).

Por otra parte preparamos el aliño de soja para dejarlo reposar mientras elaboramos el resto de la receta. Con el tiempo de reposo conseguiremos que los sabores ganen en intensidad. Para su elaboración simplemente ponemos todos los ingredientes en un recipiente de cristal y batimos con unas varillas o tenedor hasta que estén bien ligados. Reservamos.

Para el montaje de las brochetas de salmón, cortamos el lomo del pescado en cuadrados más o menos todos del mismo tamaño, al igual que el pimiento. Y los insertamos alternativamente en los palitos de la brochetas.

Para las brochetas de langostinos, comenzamos pelando y cortando a cuadros las manzanas. Las rociamos con el zumo de limón para evitar que ennegrezcan. Cocemos los langostinos en un poco de agua y los pelamos conservando la cola. Insertamos alternativamente en la brocheta un langostino y un trozo de manzana.

Ponemos un chorrito de aceite en una plancha y doramos ligeramente las brochetas por ambos lados.

Emplatamos una brocheta de cada tipo por comensal acompañada de un poco de compota de manzana y en una salsera aparte el aliño de soja.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALMÓN CON COSTRA DE FRUTOS SECOS

Existe alguien en el mundo que le guste más el salmón que a mí? No sé yo… Adoro este pescado! Podría comerlo varias veces seguidas sin llegar a cansarme.Y es que su sabor lo hace especial y único, además nutricionalmente aporta muchísimas propiedades beneficiosas para el organismo tales como el omega 3, que contribuye a  disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos plasmáticos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. Así mismo, el salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico.

En esta ocasión he preparado este delicioso manjar del mar con una costra de frutos secos. Ya os podéis imaginar el resultado: increíblemente delicioso. Las almendras, pistachos y nueces le otorgan un crocante imposible de superar. Además enriquecemos aun más la receta con los nutrientes de estos frutos, ya que ayudan a reducir los niveles de colesterol malo y aumentan el bueno. Contienen grasas saludables para el organismo y omega 3. Estos componentes de los frutos secos equilibran los niveles de colesterol en sangre y se convierten en protectores del corazón. Además son antioxidantes, excelentes para reducir el estrés, la fatiga y el síndrome premenstrual por sus aportes de ácido fólico. Al igual que aportan fibra al organismo así como proteínas vegetales.

Es un plato muy sencillo de elaborar, en pocos minutos está listo para lucir en la mesa y hará las delicias de los comensales. El ligero toque picante que le otorga la mostaza de Dijón junto con el crujiente de los frutos secos y el potente sabor del salmón, lo convierten en un manjar lleno de contrastes, tanto de texturas como de sabores. Sin más, vamos a por la receta.

Ingredientes:

-4 lomos de salmón

-1 cucharadita de almendras

-1 cucharadita de nueces

-1 cucharadita de pistachos

-Mostaza de Dijón

-Verduras para acompañar

-Aceite de oliva

-Sal

Preparación:

Comenzamos precalentando el horno a 200º. Ponemos todos los frutos secos en la picadora y los trituramos.

Colocamos los lomos de salmón sobre una fuente de horno y los untamos con la mostaza. Encima ponemos una capa de los frutos secos triturados y horneamos 10 minutos o hasta que el salmón esté hecho.

Mientras pelamos, lavamos y cortamos las verduras con las que vayamos a acompañar el plato. Ponemos aceite en una sartén y las salteamos brevemente. También podemos disponerlas en una bandeja de horno con un poco de aceite de oliva y las asamos a la vez que el salmón.

Emplatamos un lomo de salmón por comensal acompañado de las verduras y un poco de mostaza de Dijón.

Sugerencias:

*Si los frutos secos se tuestan muy rápido durante el horneado y el salmón aun no está hecho, se puede cubrir con papel de horno o albal y seguir con la cocción.

*Se puede sustituir la mostaza por aceite de oliva a la hora de pintar el salmón para luego cubrirlo con los frutos secos.

*Resulta ideal acompañado de una ensalada o unas verduras y una copita de un buen vino blanco.

 ¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!