BIZCOCHO ESPECIADO DE CALABAZA

¿Habéis probado elaboraciones dulces con calabaza? ¿No? Pues garantizo que es un ingrediente que os sorprenderá muy gratamente si lo incorporáis en vuestro recetarios de repostería. Y es que con ella se pueden preparar infinidad de postres ya que combina con múltiples ingredientes. La calabaza queda perfecta en tartas, bizcochos, yogures, mermeladas, panes, brownies, helados, flanes… y muchas otras elaboraciones.

Hoy la he preparado en forma de bizcocho. Éste es muy sencillo de elaborar. Y tanto por su sabor especiado, como por su firme textura y la combinación con el chocolate, hará las delicias de vuestros invitados. ¿Una auténtica delicia! Además, resulta ideal para que los niños o aquéllos a los que no le gusta el sabor de la calabaza, la tomen, ya que su sabor queda camuflado con el resto de ingredientes.

Garantizo que si lo probáis, repetiréis seguro, no solo por su exquisito sabor, sino por la sencillez en su preparación, ya que partiendo del puré de calabaza, solo hay que ir mezclando el resto de ingredientes.

Ingredientes:

-300 gr. puré de calabaza

-275 gr. harina

– 250 gr. azúcar

-3 huevos

-150 ml. aceite

-1 sobre levadura

-100 gr. frutos secos

-1 cucharadita canela

-1/2 cucharadita jengibre en polvo

-1/2 cucharadita nuez moscada

-70 gr. chocolate negro fondant

-40 gr. crema de cacao casera 

Preparación:

Comenzamos haciendo el puré de calabaza. Para ello pelamos, lavamos y troceamos la calabaza. La ponemos a cocer en un cazo con agua hasta que esté tierna. Una vez cocida, escurrimos muy bien el agua y trituramos para formar el puré. Reservamos.

Precalentamos el horno a 180º. En un bol amplio ponemos los huevos junto con el azúcar y batimos. Añadimos el puré de calabaza y el aceite. Removemos hasta integrar. Añadimos la harina cernida junto con la levadura y removemos de nuevo. Incorporamos las especias: canela, jengibre y nuez moscada, junto con los frutos secos. Integramos con movimientos envolventes. Engrasamos un molde rectangular de 24 cm con aceite y harina. Vertemos dentro la masa y horneamos 50 minutos o hasta que el bizcocho esté cocido (compruébalo pinchando con un cuchillo para ver si sale seco).

Una vez apagado el horno, dejamos templar el bizcocho 10 minutos en su interior con la puerta entreabierta (esto es para que no se baje por el contraste de temperaturas). Sacamos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos.

Preparamos la crema de cacao (como se muestra en este enlace o en la sección de dulces). La ponemos en una manga pastelera y la esparcimos por encima del bizcocho a modo de decoración. Por otra parte, derretimos el chocolate al microondas o al baño maría y también lo vertemos por encima del bizcocho.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!