MERMELADA DE PERA, MANZANA, CALABAZA Y JENGIBRE

El jengibre es una de las plantas más populares de la medicina tradicional china, ya que tiene múltiples propiedades realmente beneficiosas para el organismo. Como por ejemplo, mejora la absorción y asimilación de nutrientes esenciales en el cuerpo; así como el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares. Evita los calambres. Previene el cáncer de colon y ovarios. Disminuye las migrañas. Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés. Con un poco de té, reduce el dolor de garganta y congestión. Disminuye las náuseas (para ello basta con consumir un poco de la raíz con una cucharada de miel). Activa los jugos digestivos (comiendo un poco de jengibre fresco 5 minutos antes de la comida). Disminuye las flatulencias (masticando durante 5 minutos un poco de este alimento). La única precaución que se debe tener es que aumenta la temperatura corporal, por lo que está contraindicado en las personas con fiebre. Pero de lo contrario, si queréis beneficiaros de todas estas propiedades, no dudéis en introducirlo en vuestra dieta.

 

En esta ocasión he combinado el jengibre con fruta y verdura en una estupenda mermelada de manzana, calabaza y pera. Mezcla de sabores inigualables, resulta exquisita en unas tostadas o un yogurt para el desayuno, merienda o tentempié.

Ingredientes:

-1 manzana

-300 gr. calabaza

-1 pera

-1/2 cucharadita jengibre natural rallado

-1 cucharadita de canela

– 3 cucharadas de miel

-1 limón

Preparación:

Pelamos y cortamos a cuadritos la manzana, la pera y la calabaza. La ponemos en un cazo con un poco de agua y llevamos al fuego. Cuando comience a hervir añadimos el jengibre, la canela, la miel y el zumo del limón. Removemos bien y dejamos cocer a fuego bajo hasta que los ingredientes se desintegren, aproximadamente 45 minutos. Trituramos con la batidora si se prefiere una textura sin tropezones.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Puede emplearse azúcar moreno, panela o azúcar blanco en sustitución de la miel

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE FRESAS

Las fresas son una fruta de la temporada de primavera-verano, siendo en estos meses cuando mejor podemos adquirirlas, ya que abundan en los mercados, su precio es moderado y nutricionalmente es cuando más propiedades nos aportan.

Esta delicia roja contiene gran cantidad de vitaminas, entre las que destacan, la    vitamina B2, B3, C y ácido fólico. Posee minerales como el potasio, magnesio y cobre. Y es una muy buena fuente de flavonoides, lecitina y fibra.

Es perfecta para tomarla en cualquier momento del día, ya sea sola o en batidos, flanes, tartas, bizcochos, o mermeladas como en este caso.

Hay que destacar que la fresa es una fruta con poca pectina, con lo que la mermelada quedará con una consistencia media (no muy espesa). Yo he añadido media manzana para aportarle esa consistencia que la fresa por sí sola no llega a darle. Aunque también se puede optar por añadir un espesante artificial o dejarla cocer durante más tiempo hasta que evapore todo el líquido. A mí me parecía más natural y rápido usar la pectina que proporciona la manzana y en cuestión de sabor apenas se aprecia.

 

 Ingredientes:

-700 gr. fresas

-300 gr. azúcar

-1/2 manzana

-1 limón

Preparación:

Lavamos muy bien las fresas y les quitamos el tallo y cualquier rosadura que puedan tener. Las ponemos en un cazo y las dejamos reposar un par de horas para que suelten su jugo. Le añadimos el zumo del limón y la manzana cortada a daditos. Llevamos al fuego y cuando comience a hervir, lo bajamos y cocinamos hasta que las frutas se hayan deshecho (30 minutos aproximadamente). Trituramos.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE MANDARINA CON MERMELADA DE PAPAYA

La papaya es una buena fuente de vitamina A, C, E y K, folato, potasio, así como de antioxidantes que ayudan a combatir el daño de los radicales libres y pueden disminuir los efectos del envejecimiento. Al igual que otros tipos de frutas, la papaya posee diversos nutrientes y antioxidantes que son beneficiosos para el cabello, la piel y la salud en general.

De entre sus múltiples beneficios, destacar que fortalece la inmunidad por su alto contenido en vitamina C. Tiene enzimas anti-inflamatorias que ayudan a aliviar la artritis. Previene el cáncer y enfermedades del corazón. Mejora la digestión por su enzima llamada papaína. Por su alto contenido en fibra es muy recomendable en caso de estreñimiento. Es baja en calorías por lo que es un alimento ideal para dietas de adelgazamiento. Por su cantidad de vitamina A y flavonoides, ayuda a la salud ocular.

En mermelada resulta exquisita debido a su sabor dulce y textura carnosa. Y junto con el yogurt forman un postre ideal de tomar después de cualquier comida o simplemente como tentempié.

Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-3 mandarinas

Mermelada de papaya

Preparación:

*Con yogurtera: Lavamos muy bien las mandarinas y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel anaranjada. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, le añadimos la cáscaras de las mandarinas y llevamos a fuego medio. Debemos apagarlo justo antes de que empiece a hervir. En ese momento retiramos del fuego y dejamos enfriar. Una vez fría la leche, retiramos las pieles de las mandarinas y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado.

A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de papaya en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: el procedimiento es muy parecido, solo cambian algunas cosillas. Lavamos muy bien las mandarinas y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel anaranjada. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, añadimos las cáscaras de las mandarinas y llevamos a fuego medio. Debemos apagarla justo antes de que empiece a hervir. Dejamos templar. Cuando  la leche esté más o menos a una temperatura de 45º retiramos las pieles y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de papaya en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto).

 Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE PAPAYA Y CANELA

Si hay mermelada de un hermoso color anaranjado, esa es la elaborada con papaya. Esta fruta aparte de otorgarle un delicioso sabor dulce, le aporta un color y brillo inigualable a la mermelada.

Normalmente a la preparación de la mermelada se le añade la mitad del peso de la fruta o verdura, en azúcar, pero tratándose de una fruta más bien dulce, no he querido excederme y he reducido la cantidad de azúcar añadida.

 

La papaya contiene una gran cantidad de pectina, lo que la hace ideal para la elaboración de mermeladas. Además, es muy aromática y contiene un alto valor nutritivo, ya que posee papaína, una enzima que complementa la digestión y asimilación de proteínas, fibra para la eliminación del azúcar y vitamina C, que es un gran antioxidante. Pero, sobre todo por sus propiedades digestivas, es recomendable consumir una porción de papaya después de las comidas, sobre todo si se trata de comidas copiosas, para evitar problemas de estómago o náuseas.

Ingredientes:

-800 gr. papaya

-300 gr. azúcar

-Un  poco de agua

-1 ramita de canela

-1 limón

Preparación:

En primer lugar pelamos la papaya y le quitamos las semillas. La troceamos en cuadritos y la ponemos en un cazo con un poco de agua. Añadimos el azúcar, la ramita de canela y el zumo del limón. Llevamos a fuego medio hasta que empiece a hervir, en ese momento bajamos el fuego (en mi cocina de inducción, lo cocino en el número , como se muestra en la foto). Y cocinamos hasta que la fruta se deshaga, aproximadamente 30 minutos. Debemos remover de vez en cuando para evitar que se pegue. Trituramos con la ayuda de una batidora.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE TOMATE

Aprovechando que me habían regalado una caja de tomates, me dispuse a preparar una rica mermelada con ellos para acompañar una receta de queso frito que tenía en mente desde hace tiempo. Decir que me encantan los tomates, mayormente los suelo consumir al natural para que mantengan todas sus propiedades, pero la verdad que en mermelada no tienen desperdicio alguno. Resulta una textura densa con un maravilloso color rojo y un sabor dulzón que incita a seguir comiéndola.

Esta mermelada es ideal para tomarla en el desayuno acompañada de unas tostadas y de un poco de queso. También casa muy bien como aderezo de carnes de sabores agridulces. En los restaurantes la suelen servir junto a queso frito por el contraste de sabores.

Es una forma ideal de conservar los tomates y beneficiarnos durante todo el año de sus múltiples propiedades, ya que es rico en vitamina A, C y K, además de aportarnos hierro y potasio. Éste nos protege la vista, mejorar la circulación sanguínea, cuida de la piel, evita el estreñimiento y es un diurético natural.

 

Ingredientes:

-500 gr. tomates

-250 gr. azúcar

-1 rama de canela

-Zumo de un limón

Preparación:

Lavamos los tomates, le quitamos el rabito y con un cuchillo hacemos una cruz muy superficial en la parte inferior (para que sea más fácil pelarlos). En una cacerola ponemos agua a hervir e introducimos los tomates y los dejamos cocer un minuto (este proceso es para escaldar los tomates). Retiramos los tomates y los ponemos en un cuenco con agua fría para pelarlos con fácilmente. Le quitamos la piel y las semillas y nos quedamos únicamente con la pulpa, la cual ponemos en un cazo. A estas le añadimos el azúcar y el zumo de limón y dejamos reposar mínimo una hora.

Pasado el tiempo de reposo introducimos la ramita de canela en el cazo con los tomates y cocinamos a fuego lento durante una hora removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE BERENJENA

Una mermelada con berenjena? Si si y bien sabrosa que es. Yo también me sorprendí cuando oí hablar de la mermelada de berenjenas pero ni que decir tiene que está exquisita y el aroma que desprende durante su preparación es indescriptible. Realmente es una mermelada con cuerpo perfecta para acompañar a un queso o carne a la plancha o parrilla. Y así aprovecharnos de todas sus beneficios, ya que es una de las verduras que más propiedades aporta sin apenas añadir grasas ni calorías. Cabe citar que es una buena fuente de antioxidantes, ideal para evitar el envejecimiento de la piel y mejorar la digestión (se recomienda tomarla después de una comida abundante o copiosa). Al igual que ayuda a reducir el colesterol, combate el insomnio, mejora la circulación y posee un alto contenido en minerales (sobre todo fósforo, potasio y hierro) y en vitaminas como la A, B1, B2 y C.

Ingredientes:

-1 kg. berenjenas

-500 gr. azúcar

-1 litro de agua

-1 limón

-1 palito de canela

Preparación:

Comenzamos lavando bien las berenjenas, las troceamos a cuadritos y las ponemos en un cazo con el agua, el azúcar, el palito de canela y el zumo del limón. Cuando comience a hervir bajamos el fuego y cocinamos a fuego lento hasta que se deshaga. Tener en cuenta que debemos remover de vez en cuando para evitar que se pegue. Apartamos del fuego.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!