SMOOTHIE DE ESPINACAS, MANZANA Y NARANJA

Hoy presento un batido verde cargado de nutrientes y vitaminas, ideal para reducir la grasa abdominal y para mejorar la función del hígado. Está compuesto de espinacas, manzana, miel, zumo de limón y yogurt. Como el resto de batidos, éste también es muy fácil de preparar y gracias a sus ingredientes nos sentiremos saciados hasta la siguiente comida (evitando picar entre horas).

Las espinacas crudas aportan energía, hierro, proteínas y fibra. Son un alimento con un alto nivel nutritivo que además contienen tilacoides, unas enzimas que no solo nos aportan saciedad, sino que favorecen la pérdida de peso. La manzana verde contiene biolementos esenciales para acelerar el metabolismo. Para ello, es necesario que la consumamos con piel. Por su parte, el limón y la naranja nos permitirán alcalinizar el organismo para eliminar los lípidos y toxinas que el organismo no necesita.

Y con la mezcla de antioxidantes y vitaminas de todos sus ingredientes, conseguiremos mejorar la función de hígado. ¿Os animáis a probarlo? 

Ingredientes:

-40 gr. espinacas crudas

-1 manzana verde

-2 cucharadas de miel

-Zumo de una naranja

Zumo de medio limón

Preparación:

Lavar muy bien las espinacas  y la manzana. Trocearlas y ponerlas en la batidora. Triturar junto con el resto de ingredientes. Servir inmediatamente.

Sugerencias:

*Se puede sustituir la miel por azúcar o cualquier otro edulcorante.

*Si se desea una textura más espesa se puede añadir un yogurt natural en lugar del zumo de naranja.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE PERA, MANZANA, CALABAZA Y JENGIBRE

El jengibre es una de las plantas más populares de la medicina tradicional china, ya que tiene múltiples propiedades realmente beneficiosas para el organismo. Como por ejemplo, mejora la absorción y asimilación de nutrientes esenciales en el cuerpo; así como el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares. Evita los calambres. Previene el cáncer de colon y ovarios. Disminuye las migrañas. Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés. Con un poco de té, reduce el dolor de garganta y congestión. Disminuye las náuseas (para ello basta con consumir un poco de la raíz con una cucharada de miel). Activa los jugos digestivos (comiendo un poco de jengibre fresco 5 minutos antes de la comida). Disminuye las flatulencias (masticando durante 5 minutos un poco de este alimento). La única precaución que se debe tener es que aumenta la temperatura corporal, por lo que está contraindicado en las personas con fiebre. Pero de lo contrario, si queréis beneficiaros de todas estas propiedades, no dudéis en introducirlo en vuestra dieta.

 

En esta ocasión he combinado el jengibre con fruta y verdura en una estupenda mermelada de manzana, calabaza y pera. Mezcla de sabores inigualables, resulta exquisita en unas tostadas o un yogurt para el desayuno, merienda o tentempié.

Ingredientes:

-1 manzana

-300 gr. calabaza

-1 pera

-1/2 cucharadita jengibre natural rallado

-1 cucharadita de canela

– 3 cucharadas de miel

-1 limón

Preparación:

Pelamos y cortamos a cuadritos la manzana, la pera y la calabaza. La ponemos en un cazo con un poco de agua y llevamos al fuego. Cuando comience a hervir añadimos el jengibre, la canela, la miel y el zumo del limón. Removemos bien y dejamos cocer a fuego bajo hasta que los ingredientes se desintegren, aproximadamente 45 minutos. Trituramos con la batidora si se prefiere una textura sin tropezones.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Puede emplearse azúcar moreno, panela o azúcar blanco en sustitución de la miel

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

COMPOTA DE MANZANA

La elaboración de compotas de frutas nos permite disfrutar de todo el sabor de la fruta en cualquier época del año, ya que éstas pueden ser envasadas al vacío y conservadas en la despensa durante varios meses.

Como curiosidad, ¿conocéis la diferencia entre confitura, mermelada y compota? Brevemente intentaré aclararla: la mermelada se trata de una conserva de fruta cocida en azúcar. Para ello se utilizan piezas enteras de fruta, troceadas o trituradas. El contenido mínimo de fruta ha de ser de un 30%. Cuando se trata de mermelada extra, este porcentaje sube al 50%. La confitura se suele elaborar a partir de un solo tipo de fruta, utilizando la pulpa o en forma de puré y agua. En este caso, la cantidad mínima de fruta debe ser del 35% para la confitura normal y del 45% para la extra. Y normalmente las confituras suelen llevar una mayor cantidad de azúcar que las mermeladas. La compota es una conserva de fruta con no más de un 15% de azúcar.

En esta ocasión he preparado una compota de manzana aprovechando varias manzanas blancas que tenía en la nevera y ya estaban algo maduras. Para elaborar mermeladas y compotas es ideal que la fruta esté madura por el porcentaje de azúcar que poseen. Son ideales para tomar en el desayuno y merienda, acompañadas por unas tostadas o en el yogurt. Aunque también sirven de acompañamiento para platos salados, como pueden ser carnes y pescados.

 

Ingredientes:

-3 manzanas blancas

-1 vaso de agua

-2 cucharadas azúcar

-2 palitos canela

-1 limón

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Preparación:

Pelamos las manzanas, les quitamos las pepitas y las troceamos en cuadrados.

En un cazo ponemos el agua, con las manzanas, el azúcar, la canela y el zumo del limón y cocinamos a fuego medio bajo hasta que las manzanas se deshagan (aproximadamente una hora). Retiramos el palito de canela y envasamos en un bote de cristal.

Sugerencias:

*Para potenciar el sabor de la compota, se le puede añadir una cucharadita de vainilla.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CÚPULAS DE MANZANA RELLENAS DE POLLO

Muy posiblemente suene extraño el título de esta receta, pero precisamente por eso me decidí a probarla. Y sin duda alguna una combinación excelente y presentación inmejorable para lo sencilla que resulta su elaboración. Para el relleno me he decantado por el siempre tan socorrido pollo, porque buscaba una carne suavecita y ligera para ofrecérsela también a los niños. De todas formas, si pensamos un poco, en navidad ¿cuál suele ser el típico relleno del pollo o pavo que servimos en la mesa? Exacto, un poco de carne molida con manzana y frutos secos del estilo de los orejones, las pasas… Seguro que ahora ya os vais sintiendo más familiarizados con la receta. Como casi siempre digo en las elaboraciones con rellenos, éste puede ser al gusto de cada uno. Se puede usar carne picada de ternera, cerdo o pavo, incluir otro frutos secos (nueces o almendras picadas, pasas remojadas en ron…), añadirle algún otro condimento como el curry, o darle un toque de mostaza… admite tantas variaciones como la imaginación alcance.

Con este plato nos aprovechamos de las excelentes propiedades que nos aporta la manzana sin apenas sumar calorías ya que el 85% del peso de esta fruta es agua y el resto se compone vitaminas (A, B1, B2, C y E) y de hidratos de carbono. Aportando únicamente 40 kcal. por 100 gr.

De entre sus beneficios destacar la gran cantidad de fibra que posee la cual es perfecta para el correcto tránsito intestinal, además combate el asma, ayuda a disminuir la glucemia y la diabetes, purifica el cuerpo, su piel tiene propiedades anti-tumorales, previene niveles altos de colesterol y enfermedades del corazón, ayuda al fortalecimiento del cabello y uñas y hace más fácil la digestión.

Hay un dicho que dice… “una manzana al día del médico te alejaría”.

Ingredientes para las manzanas:

-2 manzanas grandes

-1 limón

-50 gr. azúcar

Ingredientes para el relleno:

-1 pechuga de pollo

-1 cebolla

-4 orejones

-1/2 copa vino blanco

-Aceite de oliva y Sal

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Preparación:

Comenzamos preparando el relleno, para ello pelamos, lavamos y picamos finamente la cebolla. La pochamos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y cuando esté casi transparente añadimos la pechuga de pollo cortada en pequeños dados. Dejamos que se cocine un poco y añadimos la sal, los orejones muy picaditos y la copita de vino blanco. Removemos y dejamos cocer hasta que el vino se evapore. Retiramos del fuego y reservamos.

Ahora elaboramos las manzanas. En primer lugar, ponemos bastante agua en un cazo con el zumo del limón e introducimos las manzanas enteras y sin pelar. Llevamos al fuego y dejamos que hierva. En ese momento las retiramos y dejamos templar para pelarlas. Seguidamente las partimos en cuartos, les quitamos las semillas y las cortamos en láminas muy finitas.

Ahora hacemos un caramelo con el azúcar, para ello lo ponemos en una sartén a fuego medio y añadimos las manzanas laminadas (por tantas) dándoles la vuelta hasta que se caramelicen por los dos lados. Retiramos del fuego y las colocamos en los moldes (he utilizado los del tipo flanera individuales) sobreponiendo un borde de manzana sobre otro como si fuera una flor. Tener en cuenta que hay que dejar que las láminas sobresalgan un poco por el borde del molde para luego poder cerrar la cúpula.

Finalmente, con una cuchara rellenamos el interior de las manzanas con el relleno de pollo que habíamos preparado, presionamos un poco para fijar la mezcla y tapamos con los bordes de manzana que sobresalen. Desmoldamos con cuidado ayudándonos del plato de servir para darles la vuelta como si fueran un flan. Servimos

Sugerencias:

*Es mejor emplear manzanas grandes y más bien con forma alargada para facilitar la elaboración cuando se formen las cúpulas con ellas.

*Si se quieren tomar calentitas se les puede dar un golpe de horno o microondas antes de llevar a la mesa.

YOGURT DE VAINILLA CON MERMELADA DE MANZANA

Ingredientes:

800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-2 cucharadas esencia de vainilla

Mermelada de manzana y canela

Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos vertiendo la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el azúcar y la esencia de vainilla. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de manzana y canela en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: primero hay que templar la leche, para ello se calienta a fuego medio, no debe hervir. Se retira del fuego cuando alcance los 45º (si no se dispone de termómetro para comprobar la temperatura, se sabrá que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche no te queme). Vertemos el yogurt junto con el azúcar y la esencia de vainilla en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de manzana y canela en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE MANZANA Y CANELA

La manzana es conocida como el fruto del otoño, aunque hoy en día la podemos encontrar durante todo el año. Su sabor dulce, lo que la hace perfecta para tomarla a cualquier hora del día y en cualquier momento, como snack, al natural, cocida, en un postre o en una rica mermelada, como la que les presento a continuación.

Ésta aporta múltiples propiedades al organismo, así como vitaminas, entre las que destacan las del grupo E (potentes antioxidantes). Es diurética, por lo que reduce la acumulación de líquidos y la presión arterial alta. Hidrata el cuerpo por su alto contenido en agua. Contiene una gran cantidad de fibra ideal para evitar el estreñimiento. Al tomarla con piel, nos beneficiamos de su contenido en pectina, la cual protege la mucosa intestinal y previene el cáncer de colon.

Ingredientes:

-1 kg. manzanas

-400 gr. azúcar

-1 palito de canela

-1 limón

Preparación:

Comenzamos pelando las manzanas, le quitamos las pepitas y las partimos dados. Las ponemos en un cazo, añadimos un poco de agua, el azúcar, el zumo del limón y el palito de canela y llevamos a fuego medio. Dejamos cocer hasta que las manzanas se deshagan (aproximadamente 30 minutos). Retiramos del fuego y trituramos con la batidora.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella (como se muestra en la primera foto)

*Queda ideal untada en unas tostadas, como relleno de pasteles, cupcakes…, o incluso como acompañamiento de un rico yogurt casero (como se muestra en la foto).

*Es buena opción reciclar los botes de mermelada industrial para envasar nuestras mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

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