SMOOTHIE DE ZANAHORIA, JENGIBRE Y YOGURT

Hoy os traigo un batido que me ha cautivado por su espectacular mezcla de sabores, colores y peculiar presentación. Un smoothie hecho en dos capas, por un lado una base compuesta por zanahoria, naranjas y jengibre y por otro, una suave mezcla de yogurt de limón endulzado con dátiles. ¿Quién se muestra indiferente ante tanto glamour? Os aseguro que muy pocos se podrán resistir a probarlo…

Y es que la zanahoria  junto a los dátiles aportan a este smoothie un dulzor especial. La naranja por su parte le aporta frescor y el jengibre el toque de potencia. Y si a esto le añadimos un delicioso yogurt casero endulzado con el caramelo de dátiles, ya morimos de placer.

Es un batido muy refrescante y cargado de nutrientes, porque la zanahoria de por sí sola es perfecta para relajar los nervios, calmar la ansiedad, revitalizar en caso de agotamiento después del ejercicio. Además es diurética y depurativa, combate el estreñimiento por la fibra que posee. Ayuda a regular el ciclo menstrual y los cólicos de la menstruación. Y por su gran cantidad de vitamina A, ayuda a broncear la piel (ideal en el verano). Os animo a preparar esta maravilla porque de verdad que merece la pena.

Ingredientes:

-1 zanahoria

-2 naranjas

-1/4 cucharadita de jengibre natural rallado

-2 cucharadas de caramelo de dátiles

-1 yogurt casero de limón

Preparación:

Pelar y trocear la zanahoria, ponerla en la batidora junto al zumo de las naranjas, el jengibre y una cucharada de caramelo de dátiles. Triturar y poner en el fondo de un vaso. Por otra parte mezclar un yogurt de limón (yo usé uno casero, tenéis la receta pinchando aquí ) con la otra cucharada de caramelo de dátiles y verterlo sobre el batido de zanahorias. Servir de inmediato.

Sugerencias:

*Se puede sustituir el caramelo de dátiles por dos o tres dátiles naturales

*Si no se dispone de jengibre natural, puede usarse ½ cucharadita de jengibre en polvo

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SMOOTHIE DE ESPINACAS, MANZANA Y NARANJA

Hoy presento un batido verde cargado de nutrientes y vitaminas, ideal para reducir la grasa abdominal y para mejorar la función del hígado. Está compuesto de espinacas, manzana, miel, zumo de limón y yogurt. Como el resto de batidos, éste también es muy fácil de preparar y gracias a sus ingredientes nos sentiremos saciados hasta la siguiente comida (evitando picar entre horas).

Las espinacas crudas aportan energía, hierro, proteínas y fibra. Son un alimento con un alto nivel nutritivo que además contienen tilacoides, unas enzimas que no solo nos aportan saciedad, sino que favorecen la pérdida de peso. La manzana verde contiene biolementos esenciales para acelerar el metabolismo. Para ello, es necesario que la consumamos con piel. Por su parte, el limón y la naranja nos permitirán alcalinizar el organismo para eliminar los lípidos y toxinas que el organismo no necesita.

Y con la mezcla de antioxidantes y vitaminas de todos sus ingredientes, conseguiremos mejorar la función de hígado. ¿Os animáis a probarlo? 

Ingredientes:

-40 gr. espinacas crudas

-1 manzana verde

-2 cucharadas de miel

-Zumo de una naranja

Zumo de medio limón

Preparación:

Lavar muy bien las espinacas  y la manzana. Trocearlas y ponerlas en la batidora. Triturar junto con el resto de ingredientes. Servir inmediatamente.

Sugerencias:

*Se puede sustituir la miel por azúcar o cualquier otro edulcorante.

*Si se desea una textura más espesa se puede añadir un yogurt natural en lugar del zumo de naranja.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

INFUSIÓN DE JENGIBRE

El jengibre es una de las plantas más populares de la medicina tradicional china, ya que tiene múltiples propiedades realmente beneficiosas para el organismo. Como por ejemplo, mejora la absorción y asimilación de nutrientes esenciales en el cuerpo; así como el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares. Evita los calambres. Previene el cáncer de colon y ovarios. Disminuye las migrañas. Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés. Con un poco de té, reduce el dolor de garganta y congestión. Disminuye las náuseas (para ello basta con consumir un poco de la raíz con una cucharada de miel). Activa los jugos digestivos (comiendo un poco de jengibre fresco 5 minutos antes de la comida). Disminuye las flatulencias (masticando durante 5 minutos un poco de este alimento). La única precaución que se debe tener es que aumenta la temperatura corporal, por lo que está contraindicado en las personas con fiebre. Pero de lo contrario, si queréis beneficiaros de todas estas propiedades, no dudéis en introducirlo en vuestra dieta.

 

En esta ocasión lo he preparado en infusión, ideal para combatir las gripes, resfriados, desintoxicar el organismo y proveernos de todos los nutrientes que el jengibre junto con el tomillo, limón y la miel nos aportan.

En la infusión he usado una raíz natural de jengibre, y la he puesto cortada a trozos pero se puede optar por usarlo rallado o seco. Eso sí, por su potente sabor bastará con una pequeña cantidad, si es jengibre natural, usad solo dos o tres rodajitas; y si lo usáis rallado o seco, solo será necesario una cucharadita.

Ingredientes: 2 rodajitas de jengibre, un poquito de tomillo, medio limón y miel.

Preparación: Calentamos el agua en un cazo y cuando comience a hervir retiramos del fuego y ponemos las rodajitas de jengibre previamente peladas y lavadas; el tomillo y varias rueditas de limón (previamente lavado). Dejamos reposar un mínimo de media hora. A la hora de servirlo le añadimos una cucharadita de miel (puede sustituirse por azúcar moreno, blanca, panela u otro edulcorante).

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

 

CUPCAKES DE AGUACATE

Sin lugar a dudas una auténtica delicia de postre, no solo por su espectacular mezcla de sabores y texturas, sino también por su gran aporte nutricional. Ya que se combina un super alimento como es el aguacate con las proteínas del queso crema. Si realmente queréis sorprender a vuestros invitados, presentad en la mesa este exquisito y sorprendente capricho de la repostería creativa.

Ingredientes:

-2 aguacates

-175 gr. azúcar

-4 huevos

-215 gr. harina

-16 gr. levadura en polvo

-50 ml. aceite de oliva

-1 limón

Ingredientes crema de queso:

-200 gr. queso crema

-60 gr. mantequilla

-250 gr. azúcar glass

 

Ingredientes crema de limón:

-80 gr. azúcar glass

-40 gr. mantequilla

-1 cucharada zumo limón

Preparación de los cupcakes:

Precalentamos el horno a 180º. Empezamos batiendo los huevos con el azúcar hasta que quede una masa espumosa. Añadimos el aguacate triturado (sin piel ni la semilla) y el zumo de limón. Mezclamos e incorporamos el aceite de oliva. Integramos de nuevo todos los ingredientes. Finalmente añadimos la harina tamizada con la levadura y mezclamos bien.

Engrasamos con aceite y harina los moldes de cupcakes y vertemos en ellos la mezcla anterior. No debemos llenar los moldes de masa porque al hornearse aumentan su tamaño. Horneamos durante 35 minutos o hasta que estén hechos (lo comprobamos si al pincharlos con un palillo éste sale seco). Dejar templar.

*Para hacer la crema de limón, la mantequilla ha de estar a temperatura ambiente para que se integre con facilidad con el resto de ingredientes. Comenzamos batiéndola con la ayuda de unas varillas para convertirla en una crema suave, le vamos añadiendo el azúcar glass y seguimos mezclando hasta unificarlo todo. Agregamos el jugo de limón para darle más sabor y lo batimos para que se quede bien integrado. Reservamos.

 

*Para hacer la crema de queso, comenzamos batiendo la mantequilla con la ayuda de unas varillas para convertirla en una crema suave, le vamos añadiendo el azúcar glass y seguimos mezclando hasta unificarlo todo. Reservamos.

 

Hacer un agujero en el centro de cada cupcake y vaciarlos (como se muestra en la foto). Rellenarlo con la crema de limón. Y finalmente cubrirlos con el frosting de queso crema. Refrigerar hasta el momento de servir.

20180420_154545

PASTEL DE ZANAHORIAS CON CREMA DE LIMÓN

Desde la Edad Media la zanahoria ha sido introducida en las elaboraciones dulces ya que los endulzantes eran escasos y caros, y la zanahoria resultaba más dulce que el resto de las verduras, más económica y era más abundante.

Este pastel resurgió en el Reino Unido haciéndose muy popular entre la burguesía, quienes tomaban una porción junto con un buen te. Poco a poco se fue introduciendo en los restaurantes y pasó a convertirse en un postre mucho más común.

El principal ingrediente de esta tarta evidentemente es la zanahoria, ésta se usa rallada y se cuece en el proceso de horneado. Es un postre de muy fácil preparación, su  textura es densa y pero a la vez muy suavecita. Para enriquecerla se le suele añadir en la mezcla antes de hornear unas nueces, coco, piña, pasas… y por fuera se glasea con una crema de queso o incluso se le puede poner una cobertura de chocolate.

En este caso le he puesto nueces en el interior y un glaseado de limón para aportarle un sabor cítrico que contrastara con el dulzor de la zanahoria.

 

Ingredientes:

-200 gr. zanahoria rallada

-4 huevos

-200 gr. azúcar

-200 ml. aceite

-200 gr. harina

-16 gr. levadura en polvo

-70 gr. nueces picadas

-1 cucharadita canela

-1/2 cucharadita nuez moscada

Ingredientes de la crema de limón:

-150 gr. azúcar glass

-80 gr. mantequilla

-2 cucharadas zumo limón

Preparación:

 En un bol batimos las yemas de los huevos con el azúcar hasta que queden espumosos. Incorporamos el aceite y mezclamos. Añadimos la harina tamizada con la levadura y volvemos a mezclar bien. Incorporamos la canela, la nuez moscada y las nueces picadas. Integramos todos los ingredientes. Ya solo queda añadir la zanahoria rallada y las claras a punto de nieve. Mezclamos con una espátula y con movimientos envolventes para que no se baje la mezcla. La vertemos en un molde previamente engrasado y enharinado. Y horneamos 40 minutos o hasta que la pinchemos con un palillo y salga seco. Dejar templar.

Para hacer la crema de limón, la mantequilla ha de estar a temperatura ambiente para que se integre con facilidad con el resto de ingredientes. Comenzamos batiéndola con la ayuda de unas varillas para convertirla en una crema suave, le vamos añadiendo el azúcar glass y seguimos mezclando hasta unificarlo todo. Agregamos el jugo de limón para darle más sabor y lo batimos para que se quede bien integrado.

Finalmente, desmoldamos la tarta y cortamos por la mitad longitudinalmente. Rellenamos con la mitad de la crema de limón y cubrimos con el resto de crema. Decoramos con ralladura de zanahoria o con unas nueces picadas.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE LIMÓN

¿Les apetece conocer un poco de historia sobre el yogurt? Pues bien, el origen del yogur se sitúa en Turquía. Su nombre tiene el origen en un término búlgaro: “iaurt“. Se cree que su consumo es anterior al comienzo de la agricultura.

Los pueblos nómadas transportaban la leche fresca que obtenían de los animales en sacos generalmente de piel de cabra. El calor y el contacto de la leche con la piel de cabra propiciaba la multiplicación de las bacterias ácidas que fermentaban la leche. La leche se convertía en una masa semisólida y coagulada. Una vez consumido el fermento lácteo contenido en aquellas bolsas, éstas se volvían a llenar de leche fresca que se transformaba nuevamente en leche fermentada gracias a los residuos precedentes.

 El yogur se convirtió en el alimento básico de los pueblos nómadas por su facilidad de transporte y conservación. Sus saludables virtudes eran ya conocidas en la Antigüedad. Unos siglos más tarde se descubriría su efecto calmante y regulador intestinal. Se demostró que el yogur contenía bacterias capaces de convertir el azúcar de la leche -lactosa- en ácido láctico y que este ácido hacía imposible el desarrollo de bacterias dañinas en el intestino derivadas de la descomposición de los alimentos. También se hizo latente la enorme cantidad de vitaminas del grupo B que contiene el yogurt.

Prepararlo carece de complicación y el resultado bien merece la pena porque dista bastante de los yogures industriales. Además, mantiene todas las propiedades de la leche y carecen de conservantes y colorantes. Animaros a prepararlos y ya me contaréis.

20180508_061022
20180508_061045
20180503_142841

 

 

Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-1 limón

20180508_100643
20180508_100422 - copia

Preparación:

*Con yogurtera: Lavamos muy bien el limón y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel amarilla. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, le añadimos la cáscara del limón y llevamos a fuego medio. Debemos apagarlo justo antes de que empiece a hervir. En ese momento retiramos del fuego y dejamos enfriar. Una vez fría la leche, retiramos la piel del limón y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardarlos en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: el procedimiento es muy parecido, solo cambian algunas cosillas. Lavamos muy bien el limón y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel amarilla. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, añadimos la cáscara del limón y llevamos a fuego medio. Debemos apagarla justo antes de que empiece a hervir. Dejamos templar. Cuando  la leche esté más o menos a una temperatura de 45º retiramos la piel del limón y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALSA DE LIMÓN

El limón es una fruta que debería ser imprescindible en nuestras neveras ya que sus usos son ilimitados y ya no solo a nivel culinario, sino que podría ser usado para desinfectar heridas, curar las indisposiciones estomacales, de garganta o enfriamientos.

En la cocina se emplea para añadir sabor a las comidas y bebidas o a veces simplemente para aportar un toque de acidez a un plato. Éste caza perfectamente con casi todo tipo de ingredientes y alimentos, tales como carnes, pescados, verduras, preparaciones dulces, helados, pasteles… Y es que además de su rico sabor, posee grandes beneficios en nuestro organismo, es un gran depurador y un implacable bactericida. Aporta múltiples vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, P y gran cantidad de vitamina C. Y de entre los minerales, podemos destacar el potasio, calcio, magnesio, fósforo, hierro, entre otros.

Su contenido en agua es elevado y el aporte de fibra también es notorio, aportando apenas 40 kcal. por 100 gramos.

Particularmente me encanta el sabor que le aporta a las salsas, por eso en esta ocasión he hecho de este maravilloso fruto su ingrediente principal. Se trata de una salsa con un riquísimo sabor cítrico, un color impresionante, muy sencilla de elaborar y que puede ser empleada para acompañar múltiples platos, bien sea de carne, pescado o verduras. Vamos con la receta.

 

Ingredientes:

-2 limones

-40 gr. azúcar

-40 ml. vinagre de manzana

-Sal 

-Pimienta blanca

Preparación:

Comenzamos exprimiendo los limones y ponemos el zumo en un cazo junto con el azúcar, el vinagre, sal y la pimienta. Mezclamos bien los ingredientes y cocinamos a fuego medio durante 10 minutos aproximadamente, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. Retiramos del fuego cuando la salsa haya ganado consistencia.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

ROLLS DE GALLO CON SALSA DE LIMÓN

He aquí una receta que me encanta! Rollitos de gallo con salsa de limón. Y es que soy una gran amante del pescado. Me gusta casi cualquier tipo aunque me suelo decantar por los filetes ya que para la dieta de los niños es mucho mejor por su textura y sabor.

Este pescado en concreto tiene un bajo contenido graso (cada 100 gr. contiene 80 kcal.) aunque sí que es verdad que en cuestión de proteínas y nutrientes, es de los pescados que menos contiene (aporta 16 gr. de proteínas por cada 100). En su composición nutricional destaca la vitamina B6 (encargada de la formación de la hemoglobina, de los anticuerpos y del correcto funcionamiento de las neuronas).  También contiene vitamina B9 (ácido fólico) la cual está especialmente recomendada en el embarazo o aquellas que lo buscan. En cuestión de minerales el gallo se lleva la palma, ya que es rico en fósforo (beneficioso para los huesos y dientes) y en potasio (que facilita el funcionamiento del sistema nervioso y de la actividad muscular). También contiene una destacable cantidad de magnesio y sodo.

En esta ocasión me he decantado por una salsa de limón con mantequilla y huevo para realzar el sabor del gallo. Pero si queréis una salsa más ligera y también con mucho sabor, podéis usar la salsa al limón que presento en las recetas básicas. Y sin más preámbulos vamos con la receta de este exquisito plato. 

Ingredientes:

-4 filetes de gallo

-1 zanahoria

-Aceite de oliva

-Sal y pimienta

 

Ingredientes para la salsa de limón:

-100 ml. fumet de pescado o agua

-30 gr. mantequilla

-1 cucharadita maicena

-Zumo de un limón

-1 yema de huevo

-Sal

Preparación:

Comenzamos pelando, lavando y laminando la zanahoria con una mandolina o un cortador de verduras. Por otro lado, precalentamos el horno a 180º. Disponemos los filetes de gallo encima de una tabla de cocina y salpimientamos. Sobre cada filete ponemos una lámina de zanahoria y enrollamos sobre sí mismo cada filete formando un rollito. Nos ayudamos de un palillo para fijarlo y que no se desenrolle. Horneamos a 180º durante 10 minutos. Mientras preparamos la salsa.

 

Para ello derretimos la mantequilla en una sartén. Agregamos la harina, removemos para que se integren bien y dejamos cocinar un par de minutos sin dejar de remover. Añadimos el fumet o en su defecto el agua. Agregamos la sal y dejamos cocinar a fuego lento sin dejar de remover. Poco a poco irá ganando consistencia y espesando. Cuando la salsa haya tomado cuerpo añadimos el zumo de limón. Finalmente vertemos la yema (previamente batida) e integramos todo el conjunto sin dejar de remover para que no se cuaje el huevo. Y cocinamos un par de minutos más hasta que todos los ingredientes estén bien integrados. Reservamos en una salsera.

Para terminar, emplatamos los rollitos de gallo acompañados de verduras y la salsa de limón. Servimos caliente.

Sugerencias:

*Se puede usar cualquier otro filete de pescado para elaborar esta receta, teniendo siempre en cuenta que esté limpio de espinas y de pieles.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

POPIETAS DE LENGUADO CON SALSA DE PUERRO

El término popieta hace referencia a la técnica culinaria donde se enrolla un filete de carne o pescado sobre sí mismo. En este caso he utilizado unos filetes de pescado sobre los que he puesto una lámina de zanahoria para aportarle un sabor dulce y un bonito color anaranjado.

Esta forma de presentar el plato es ideal para sorprender a los comensales con un menú elegante y sobroso. Realmente es muy sencillo de preparar y admite tantas variaciones como tu imaginación alcance, ya que podemos sustituir la zanahoria por otro vegetal, como el calabacín o la calabaza, o  por una loncha de bacon, o unas gambas, o de jamón, queso… Al igual que para el exterior de la popieta podemos elegir cualquier otro filete. Que esté libre de espinas y pieles.

He elegido lenguado porque es un pescado blanco de sabor y textura muy suave, ideal para los niños. Este contiene muy poca grasa (en 100 gramos encontramos algo más de 1 gr. de grasa)  en relación a la cantidad de proteínas que aporta. En cuanto a las vitaminas, destacan sobre todo la B3 y B9. El fósforo, potasio, yodo y magnesio que contiene este manjar blanco hace que nutra de manera correcta a nuestro organismo. El fósforo está presente en huesos y dientes, interviene en el sistema nervioso y en la actividad muscular, y participa en procesos de obtención de energía, mientras que el potasio es un mineral necesario para el buen funcionamiento del sistema nervioso y la actividad muscular e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El magnesio se relaciona con el funcionamiento del intestino, los nervios y los músculos, además de formar parte de huesos y dientes. También mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

El lenguado como casi cualquier otro pescado caza de maravilla con el limón. Por eso he preparado una sencilla salsa de limón para realzar el suave sabor del pescado y enriquecerlo con las propiedades de este lindo cítrico.

Ingredientes:

-4 filetes de lenguado

-1 calabacín

-16 langostinos

-Salsa de puerro

-Aceite de oliva, Sal y Pimienta

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º

Lavamos el calabacín. Con la ayuda de una mandolina o pelador de verduras hacemos láminas, las cuales disponemos encima de los filetes de lenguado previamente salpimentados. Sobre éstas ponemos dos langostinos Enrollamos los filetes y los fijamos con un palillo. Horneamos 10 minutos.

Preparamos la salsa de puerro, para ello lavamos bien medio puerro y lo troceamos. En una sartén con un chorrito de aceite lo salteamos junto a media cebolla y medio pimiento verde previamente lavados y troceados. Dejamos cocinar a fuego medio durante 5 minutos. Añadimos un poco de fumet de pescado (o agua en su defecto). Rectificamos de sal, cocinamos 7 minutos más y trituramos.

Servimos las popietas de pescado sobre la salsa de puerro.

Sugerencias:

*Acompañadas de unas patatas o arroz cocido resultan ideales. Y junto a una copita de un buen vino blanco tendremos un menú muy elegante.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!