TARTA SALADA DE HIGOS Y QUESO DE CABRA

Adoro los contrastes de ingredientes dulces con salados y en esta tarta de higos con queso de cabra y cebolla caramelizada nos encontramos no solo un contraste de sabores sino también de texturas.

Una sorprendente tarta salada que cautiva por la combinación de cremosidad del queso de cabra con el dulzor de los higos y cebolla caramelizada. Y aunque os pueda resultar sorprendente, la cebolla no lleva azúcar, se carameliza por una cocción prolongada donde suelta su propio azúcar, logrando un bonito color dorado y un sabor dulzón muy agradable. Si andáis con prisas y no queréis caramelizar la cebolla (ya que se lleva su tiempo) podéis pocharla de la manera tradicional (en una sartén con un chorrito de aceite de oliva hasta que esté blanda). Yo en alguna ocasión la probado así y queda también muy rica.

He usado queso de cabra majorero ya que en las islas canarias tenemos muy buenos quesos. Pero podéis usar el que más os guste, o incluso una combinación de varios (camembert, mozzarella, queso de cabra local…).

Los higos le aportan un dulzor especial a la tarta pero hay determinadas épocas del año en las que no se encuentran con facilidad en el mercado o su precio es muy elevado. En esos casos, podemos optar por sustituir los higos por tomates de la variedad que más os guste (el tomate clásico, el cherry, los tomates pera…) Pinchando aquí os dejo la receta de un pastel salado con tomates pera que también está delicioso.

Animaros a preparar esta receta porque es muy sencilla y el resultado es espectacularmente delicioso.

             Ingredientes:

-1 masa quebrada

-1 cebolla

-400 gr. queso de cabra

-8 higos

-Tomillo

-Aceite de oliva

Preparación:

Comenzamos caramelizando la cebolla, para ello la pelamos, troceamos en juliana y la ponemos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. La cocinamos a fuego lento para suelte su propio jugo y así conseguir que se caramelice. Retiramos del fuego cuando esté dorada y blandita.

Por otro lado, precalentamos el horno a 180º. Forramos un molde desmoldable con papel de hornear y ponemos encima la masa quebrada (la pinchamos con un tenedor para que no suba) y la horneamos unos 10 minutos. La retiramos del horno y disponemos sobre ella la mitad del queso (previamente rallado), la cebolla caramelizada y encima de esta más queso rallado y el tomillo. Lavamos muy bien los higos y los partimos en cuartos, para colocarlos encima de la tarta. Horneamos 5 minutos más y servimos caliente o tibia.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

PASTEL DE TOMATE PERA, QUESO FRESCO Y CEBOLLA CARAMELIZADA

Aprovechando unos tomates pera que me había dado mi tía, me dispuse a elaborar un plato diferente con ellos, buscaba algo que se saliera de la típica receta de salsa de tomate o gazpacho. Y se me ocurrió hacer un pastel salado. Ni qué decir tiene lo rico que resultó. En cuestión de texturas, el crujiente del hojaldre contrastaba con la  untuosidad del queso crema, y si hablamos del sabor, la cebolla caramelizada le aportaba el toque dulzón que se contrarrestaba perfectamente con el salado de los tomates.

Es ideal como entrante o simplemente para tomarlo como cena ligera. Un bocado que hará las delicias de cualquiera que lo pruebe.

Ingredientes:

-500 gr. tomates pera

-150 gr. queso crema

-1/2 cebolla

-Orégano

-1 Masa de hojaldre

-Aceite de oliva, Sal y Pimienta

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º. Colocamos papel de hornear sobre el molde y sobre éste ponemos el hojaldre. Lo pinchamos para que no suba y llevamos al horno 10 minutos.

Mientras preparamos el relleno. Comenzamos pelando la cebolla y cortándola en juliana para posteriormente ponerla en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y dorarla a fuego lento para que se caramelice con sus propios jugos.  Lavamos y pelamos los tomates, para posteriormente cortarlos en gajos.

Sacamos el hojaldre del horno y repartimos sobre éste la cebolla caramelizada, encima ponemos el queso crema y cubrimos con una capa de tomates laminados. Salpimentamos y rociamos con un chorrito de aceite de oliva por encima. Horneamos 10 minutos más. Sacamos del horno y lo servimos espolvoreado de orégano.

Sugerencias:

*Se puede sustituir el queso crema por mozzarella, rulo de cabra, parmesano… o cualquier otro según preferencias.

*Al igual que podemos emplear cualquier variedad de tomates.

*Si se le añade unas hojas de albahaca, el sabor del conjunto del pastel nos transportará a una Italia moderna.

“Dedícate tiempo, disfruta cuidándote”

ENSALADA DE BERROS CON CEBOLLA CARAMELIZADA

La ensalada es una opción saludable para cualquier persona y se debe consumir al menos una vez al día, ya que aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes muy importantes para el organismo.

En esta ocasión he sustituido la tradicional lechuga por otro vegetal lleno de propiedades muy beneficiosas para el organismo, el berro. Y es que su consumo fortalece y estimula en gran manera al cerebro, es una poderosa fuente antioxidante lo que nos ayuda a mantener la piel tersa, limpia y suave. Contribuye a mantener una buena visión. Es muy pobre en calorías. Ayuda a disminuir la aparición del cáncer. Ideal en el embarazo por su aporte de ácido fólico y perfecto para los niños por su gran cantidad de minerales (hierro, zinc, calcio y magnesio) y vitaminas (C, K, E, B1 y B6). Como curiosidad destacar que es un afrodisiaco y muy útil contra la resaca.

En cuanto a la cebolla, destacar de entre sus múltiples beneficios, su acción diurética, expectorante (útil ante los resfriados, catarros, bronquitis…) y deputariva (capaz de eliminar las toxinas y fermentos que se producen en el estómago tras la digestión). Sin olvidarnos que es un potente cardioprotector, contribuye a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos.

Entonces, ¿os animáis a preparar una vez a la semana una rica ensalada de berros?

Ingredientes:

-200 gr. berros

-1 cebolla

-1 aguacate

-Aceite de oliva y Sal

Preparación:

Comenzamos pelando la cebolla y cortándola en juliana (esto es en tiras).  Para hacer la cebolla caramelizada de la forma más natural, debemos poner en una sartén un chorrito de aceite de oliva y rehogar en ella la cebolla a fuego lento hasta que esté doradita y tierna. Al cocinarla a fuego lento con sus propios jugos se irá produciendo la caramelización sin tener que añadir azúcar ni ningún ingrediente adicional. Reservamos.

Lavamos muy bien los berros y los troceamos finamente. Cortamos el aguacate en láminas.

Finalmente montamos la ensalada poniendo en la base los berros picaditos, encima la cebolla caramelizada y finalmente el aguacate para coronar el plato.

Sugerencias:

*Se pueden añadir los ingrediente que más gusten para enriquecer el plato, como por ejemplo huevos, sardinas, queso…

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALSA DE CEBOLLA

La cebolla es uno de los alimentos imprescindibles en la cocina. Puede ser usada en múltiples elaboraciones (como base para salsas, combinada con carnes, pescados u otros vegetales, para hamburguesas,  croquetas… o simplemente tomada al natural, en ensaladas por ejemplo. Da mucho juego en la cocina.

A la vez que aporta mucho sabor a los platos, los enriquece gracias a sus múltiples propiedades, de entre las que cabe destacar las siguientes: favorece la circulación, previene la trombosis y el envejecimiento de las venas y arterias. Reduce el colesterol , previene la trombosis y la anemia por el fósforo, hierro y vitamina E que contiene. Disminuye los síntomas de la bronquitis, catarro, resfriado y el asma, gracias al aporte de vitamina A y C. Ayuda a controlar la hipertensión y eliminar el exceso de líquidos, al contener potasio. Es ideal para mejorar el sistema nerviosos, ayuda a controlar el peso y a adelgazar por su efecto saciante. Por su alto contenido en folatos es ideal para niños y embarazadas (ayuda al correcto desarrollo del feto en las primeras semanas)

 La receta que presento a continuación es muy sencilla de preparar y muy pero que muy sabrosa. 

Suele servir de acompañamiento a carnes, huevos, panes y quesos. Y sin más vamos a explicarla.

 Ingredientes:

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-500 ml. agua

-1 cucharada maicena

-Aceite de oliva

-Sal

Preparación:

Pelamos y picamos los ajos y la cebolla en cuadraditos y los rehogamos en una sartén con un poco de aceite. Disolvemos la cucharada de maicena en un poco de agua.

Cuando la cebolla esté pochadita le añadimos el resto del agua y la maicena disuelta. Dejamos cocer a fuego lento. Añadimos la sal. Vamos moviendo y veremos que adquiere consistencia. Trituramos y pasamos por un colador para que quede más fina la salsa.

 

TORTILLA DE PATATA VERSIONADA

Si hay un plato típico de la cocina española ese es la tortilla de patatas y es que además de ser muy fácil de preparar, nos aporta grandes dosis de nutrientes beneficiosos para el organismo.

Los componentes básicos son dos, las patatas y el huevo. Aunque bien es cierto que admite múltiples ingredientes tales como la cebolla, pimiento, perejil, jamón, bacon, queso, verduras… Su aporte calórico depende de los ingredientes elegidos y la forma de preparación. En esta ocasión me he decantado por una versión vanguardista  de la tortilla de patatas, integrando los mismos ingredientes que la receta tradicional pero elaborados con otro aire.  Las patatas de este plato van fritas en aceite pero si queréis reducir calorías podemos cocerlas en agua. Otra forma de reducir calorías es cortar la patata en trozos más grandes porque absorberán menos aceite. Al igual que al usar aceite de oliva, la patata conserva  durante más tiempo intactas sus cualidades.

Y si aun queremos disminuir aun más las calorías podemos preparar la tortilla cociendo las patatas en agua en lugar de freírlas.  Sin más dilación vamos con la receta. 

Ingredientes:

-4 patatas

-4 huevos

-Salsa de cebolla 

-Aceite de oliva

-Sal

Preparación:

Comenzamos pelando la patata y cortándola en forma de dado. Cortamos un trozo de la parte superior que servirá como cierre para el resto del proceso y lo reservamos. Abrimos un hueco en el centro de la patata con la ayuda de un descorazonador de frutas y la vaciamos con una cuchara pequeña. Freímos las patatas en abundante aceite y las reservamos sobre papel de cocina para quitar el exceso de aceite.

Hacemos la salsa de cebolla (ver recetas básicas).

Batimos las yemas sobre un cazo con agua caliente hasta que queden cremosas.

Para presentar el plato: ponemos en la base la salsa de cebolla casera, encima las patatas que hemos frito y dentro de estas ponemos las yemas batidas. Untamos la parte superior de las patatas con un poco de yema y cubrimos con el trozo de patata que habíamos reservado al principio, para que queden bien cerradas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!