SMOOTHIE DE COCO Y CANELA

Si buscáis un batido refrescante, que os mantenga hidratados y a su vez esté cargado de sabor y nutrientes, este smoothie de coco, canela y pera os encantará. Con tan solo 3 ingredientes podéis disfrutar de una deliciosa y fresquita bebida en este verano. La combinación de la leche de coco con la canela resulta deliciosa y al añadirle pera, le aporta un frescor y densidad inigualable. Como extra, he incorporado unas cucharadas de caramelo de dátiles (tenéis la receta pinchando aquí) para endulzarlo un pelín y añadirle algunos nutrientes y vitaminas adicionales, que nunca vienen mal para afrontar las tareas diarias. Pero si lo preferís podéis endulzarlo con vuestro edulcorante habitual.  

Si queréis ver más batidos deliciosos y refrescantes, aquí os dejo algunos: smoothie de cerezas, smoothie mediterráneo, smoothie de zanahoria, jengibre y yogurt, smoothie de aguacate y albaricoque, smoothie de espinacas y manzana, smoothie de kiwi, plátano y calabacín, smoothie de papaya, avena y leche de almendras

Ingredientes:

-200 ml. leche de coco

-1 pera

-Canela molida

-2 cucharadas de caramelo de dátiles

Preparación:

Pelar la pera y quitarle las pepitas. Ponerla en la batidora junto al resto de ingredientes y triturar. Servir de inmediato.

Sugerencias:

*Potenciarás el sabor y ganarás en nutrientes si le añades unas avellanas.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CREMA DE NUECES

Si os soy sincera, no soy muy amante de los frutos secos, nunca me han llamado la atención, pero como sé que son muy saludables y beneficiosos para nuestra salud, quería introducirlos en mi alimentación y la de mi familia como alternativa saludable a las cremas industriales de otros frutos secos (como por ejemplo la tan conocida de cacao y avellanas) u otras mantequillas industriales, cargadas de azúcares, grasas, aceites muy poco saludables (de palma, coco…), conservantes, estabilizantes… Y aprovechando unas nueces que me dio mi madre me decidí a elaborarla.

El resultado es exquisito. La textura es suave y untuosa, el olor mientras se prepara recuerda a las fábricas de dulces de antaño y el sabor es indescriptible, merece la pena probarlo. Su elaboración es bien sencilla ya que solo se necesita tostar y triturar un único ingrediente: las nueces, no hace falta añadir aceite, ni azúcar ni nada más. Únicamente yo he añadido una pizca de sal y de canela para potenciar el sabor, pero si no os gusta el sabor de la canela (a mí es que me encanta el aroma que deja en cualquier elaboración) podéis prescindir de ella o sustituirla por una gota de vainilla.

Es ideal untada en galletas, sobre unas rebanadas de pan, en el yogurt o esparcida sobre la fruta (combina muy bien con el plátano, manzana, papaya…). Con ella estamos enriqueciendo nuestra comida, ya que las nueces nos aportan proteínas, fibra, vitaminas B y E, grasas saludables, antioxidantes, esteroles y minerales como el potasio, sodio, hierro, calcio, magnesio y zinc.

En la nevera puede conservarse varias semanas, pero es recomendable preparar poca cantidad para que no dure mucho tiempo, ya que los frutos secos van perdiendo nutrientes y debido a su contenido en grasas tienden a enranciarse. Es preferible elaborarla más a menudo y disfrutarla con sus mejores cualidades. En mi nevera y mis desayunos nunca falta.

En breve publicaré otras cremas o mantequillas con otros frutos secos como la almendra o la avellana. Os animo a probadla. ¡Bien merece la pena!

 

Ingredientes:

-250 gr. nueces

-1/2 cucharadita canela

-Una pizca de sal

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Preparación:

Comenzamos tostando las nueces en el horno. Para ello ponemos sobre la bandeja del horno un papel sulfurizado y encima las nueces peladas. Encendemos el horno a 180º  y sin precalentar, introducimos las nueces. Las dejamos como unos 10 minutos o hasta que estén tostaditas pero cuidando que no se quemen. Otra alternativa es tostarlas en la sartén amplia, para ello ponemos todas las nueces que quepan en una capa (sin amontonarlas) y las tostamos a fuego medio bajo removiéndolas de vez en cuando.

Introducimos las nueces en la batidora junto con la pizca de canela y de sal y las picamos a máxima potencia unos minutos. Abrimos la batidora, bajamos la mezcla de las paredes y seguimos triturando a media potencia hasta obtener una pasta cremosa (la trituración prolongada ha hecho que las nueces expulsen su aceite). Debemos parar de vez en cuando para bajar la pasta de las paredes de la batidora y así también evitar que se caliente el motor.

Una vez líquida la crema, esperamos a que se enfríe y la vertemos en un tarrito de cristal y la guardamos en el frigorífico. A tener en cuenta que gana consistencia al enfriarse.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

COMPOTA DE MANZANA

La elaboración de compotas de frutas nos permite disfrutar de todo el sabor de la fruta en cualquier época del año, ya que éstas pueden ser envasadas al vacío y conservadas en la despensa durante varios meses.

Como curiosidad, ¿conocéis la diferencia entre confitura, mermelada y compota? Brevemente intentaré aclararla: la mermelada se trata de una conserva de fruta cocida en azúcar. Para ello se utilizan piezas enteras de fruta, troceadas o trituradas. El contenido mínimo de fruta ha de ser de un 30%. Cuando se trata de mermelada extra, este porcentaje sube al 50%. La confitura se suele elaborar a partir de un solo tipo de fruta, utilizando la pulpa o en forma de puré y agua. En este caso, la cantidad mínima de fruta debe ser del 35% para la confitura normal y del 45% para la extra. Y normalmente las confituras suelen llevar una mayor cantidad de azúcar que las mermeladas. La compota es una conserva de fruta con no más de un 15% de azúcar.

En esta ocasión he preparado una compota de manzana aprovechando varias manzanas blancas que tenía en la nevera y ya estaban algo maduras. Para elaborar mermeladas y compotas es ideal que la fruta esté madura por el porcentaje de azúcar que poseen. Son ideales para tomar en el desayuno y merienda, acompañadas por unas tostadas o en el yogurt. Aunque también sirven de acompañamiento para platos salados, como pueden ser carnes y pescados.

 

Ingredientes:

-3 manzanas blancas

-1 vaso de agua

-2 cucharadas azúcar

-2 palitos canela

-1 limón

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Preparación:

Pelamos las manzanas, les quitamos las pepitas y las troceamos en cuadrados.

En un cazo ponemos el agua, con las manzanas, el azúcar, la canela y el zumo del limón y cocinamos a fuego medio bajo hasta que las manzanas se deshagan (aproximadamente una hora). Retiramos el palito de canela y envasamos en un bote de cristal.

Sugerencias:

*Para potenciar el sabor de la compota, se le puede añadir una cucharadita de vainilla.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE VAINILLA CON MERMELADA DE MANZANA

Ingredientes:

800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-2 cucharadas esencia de vainilla

Mermelada de manzana y canela

Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos vertiendo la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el azúcar y la esencia de vainilla. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de manzana y canela en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: primero hay que templar la leche, para ello se calienta a fuego medio, no debe hervir. Se retira del fuego cuando alcance los 45º (si no se dispone de termómetro para comprobar la temperatura, se sabrá que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche no te queme). Vertemos el yogurt junto con el azúcar y la esencia de vainilla en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de manzana y canela en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE MANZANA Y CANELA

La manzana es conocida como el fruto del otoño, aunque hoy en día la podemos encontrar durante todo el año. Su sabor dulce, lo que la hace perfecta para tomarla a cualquier hora del día y en cualquier momento, como snack, al natural, cocida, en un postre o en una rica mermelada, como la que les presento a continuación.

Ésta aporta múltiples propiedades al organismo, así como vitaminas, entre las que destacan las del grupo E (potentes antioxidantes). Es diurética, por lo que reduce la acumulación de líquidos y la presión arterial alta. Hidrata el cuerpo por su alto contenido en agua. Contiene una gran cantidad de fibra ideal para evitar el estreñimiento. Al tomarla con piel, nos beneficiamos de su contenido en pectina, la cual protege la mucosa intestinal y previene el cáncer de colon.

Ingredientes:

-1 kg. manzanas

-400 gr. azúcar

-1 palito de canela

-1 limón

Preparación:

Comenzamos pelando las manzanas, le quitamos las pepitas y las partimos dados. Las ponemos en un cazo, añadimos un poco de agua, el azúcar, el zumo del limón y el palito de canela y llevamos a fuego medio. Dejamos cocer hasta que las manzanas se deshagan (aproximadamente 30 minutos). Retiramos del fuego y trituramos con la batidora.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella (como se muestra en la primera foto)

*Queda ideal untada en unas tostadas, como relleno de pasteles, cupcakes…, o incluso como acompañamiento de un rico yogurt casero (como se muestra en la foto).

*Es buena opción reciclar los botes de mermelada industrial para envasar nuestras mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

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MERMELADA DE PAPAYA Y CANELA

Si hay mermelada de un hermoso color anaranjado, esa es la elaborada con papaya. Esta fruta aparte de otorgarle un delicioso sabor dulce, le aporta un color y brillo inigualable a la mermelada.

Normalmente a la preparación de la mermelada se le añade la mitad del peso de la fruta o verdura, en azúcar, pero tratándose de una fruta más bien dulce, no he querido excederme y he reducido la cantidad de azúcar añadida.

 

La papaya contiene una gran cantidad de pectina, lo que la hace ideal para la elaboración de mermeladas. Además, es muy aromática y contiene un alto valor nutritivo, ya que posee papaína, una enzima que complementa la digestión y asimilación de proteínas, fibra para la eliminación del azúcar y vitamina C, que es un gran antioxidante. Pero, sobre todo por sus propiedades digestivas, es recomendable consumir una porción de papaya después de las comidas, sobre todo si se trata de comidas copiosas, para evitar problemas de estómago o náuseas.

Ingredientes:

-800 gr. papaya

-300 gr. azúcar

-Un  poco de agua

-1 ramita de canela

-1 limón

Preparación:

En primer lugar pelamos la papaya y le quitamos las semillas. La troceamos en cuadritos y la ponemos en un cazo con un poco de agua. Añadimos el azúcar, la ramita de canela y el zumo del limón. Llevamos a fuego medio hasta que empiece a hervir, en ese momento bajamos el fuego (en mi cocina de inducción, lo cocino en el número , como se muestra en la foto). Y cocinamos hasta que la fruta se deshaga, aproximadamente 30 minutos. Debemos remover de vez en cuando para evitar que se pegue. Trituramos con la ayuda de una batidora.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!