PIE de CHOCOLATE, AVENA y CALABAZA (sin horno, sin harina, sin azúcar, sin huevo ni leche)

Sin horno, ni leche, ni harina, ni huevo, ni azúcar!! Os imagináis un postre que reúna todas estas características? Pues ya es posible, se trata de un delicioso pie o tarta cuya base es la avena y frutos secos, junto con cacao desgrasado. Como relleno he usado simplemente puré de calabaza (únicamente debéis pelar la calabaza, quitarle las pepitas, trocearla y cocinarla con un poco de agua hasta que esté tierna). Para potenciar el sabor de la calabaza la he especiado e incorporado mi siempre fiel caramelo de dátiles (tenéis la receta pinchando aquí). Si os gusta más dulce podéis incorporar más caramelo de dátiles o vuestro edulcorante favorito. Como topping le he puesto un poco de chocolate derretido, ya que el contraste con el dulce de la calabaza queda espectacular, pero podéis sustituirlo por coco rallado, frutos secos troceados o dejarlo tal cual.  

Y es que se puede comer postre sanamente, proveyéndonos de nutrientes y sin añadir calorías extras a nuestro organismo. ¿Os animáis a preparar esta delicia? ¡Os encantará!

Ingredientes para la base:

-125 gr. de copos de avena

-3 cucharadas de cacao puro desgrasado

-2 cucharadas de miel

-1/2 taza de almendras

-10 dátiles

-2 cucharadas de agua

Ingredientes para el relleno:

-400 gr. de puré de calabaza

-4 cucharadas de caramelo de dátiles

-1 y ½ cucharadita de canela molida

-1 cucharadita de jengibre molido

-1/2 cucharadita de nuez moscada

-4 cucharadas de coco rallado (opcional)

-4 hojas de gelatina neutra (o agar agar)

-100 ml. bebida de almendras (u otra bebida o leche de tu preferencia)

-4 cuadrados de chocolate de fundir

Preparación:

Comenzaremos haciendo la base de la tarta, para ello ponemos todos los ingredientes en una trituradora y trituramos hasta obtener una masa compacta y manejable (incorporar un poco más de agua si vemos que no queda compacta). Ponerla en un molde forrado con papel vegetal (para facilitar el desmoldado). Poner en el congelador 15 minutos para que endurezca.

Ahora preparamos el relleno. Ponemos a hidratar en agua las láminas de gelatina. Por otra parte, en un bol batimos el puré de calabaza, con el caramelo de dátiles (o el edulcorante que hayas elegido), la canela, el jengibre y la nuez moscada. Si decides ponerle coco rallado, debes añadirlo ahora. Yo no le he puesto.

Calentamos la bebida vegetal (en este caso de almendras, pero puedes usar la de tú preferencia –arroz, avena… incluso leche de vaca) y disolvemos en ella las hojas de gelatina. Lo incorporamos a la mezcla de calabaza y ésta la vertemos sobre la base de avena que teníamos en el congelador. Reservamos.

Fundimos el chocolate (en el microondas o al baño maría) y lo vertemos sobre la tarta a modo de decoración (con un palillo formamos ondas).

Refrigeramos un mínimo de 4 horas. Desmoldamos.

Sugerencias:

*Si no se dispone de leche de almendras podéis sustituirla por leche de avena, de arroz, de coco, o incluso por leche de vaca.

*Si os gusta más dulce podéis incorporar más caramelo de dátiles o vuestro edulcorante favorito.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

PUMPINTELLA o NUTELLA VEGANA

La versión vegana de la nutella es la pumpkintella. Se prepara exactamente igual que la nutella tradicional pero en lugar de leche se usa calabaza cocida o asada. Es muy sencilla de hacer y queda riquísima, ya que la calabaza le aporta un dulzor especial. Una vez hecha podemos conservarla en la nevera hasta tres semanas.

Os animo a que la preparéis sobre todo si tenéis niños en casa, ya que es una forma ideal de que coman calabaza junto con frutos secos. Ya verás que les encantará.

Y si os apetece ver la receta de la nutella tradicional, pinchando aquí podréis acceder a ella.

Ingredientes:

300 gr. calabaza

-100 gr. avellanas

-3 cucharadas caramelo de dátiles (ó 6 dátiles)

-3 cucharadas de cacao

Preparación:

Pelamos, le quitamos las pepitas a la calabaza y la troceamos. La cocemos en agua hirviendo hasta que esté blandita (también la podemos asar en el horno).

Ya solo nos queda poner el resto de ingredientes, junto con la calabaza, en la batidora y triturarlos hasta obtener una crema untuosa. Conservar en la nevera.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CINTAS DE CALABAZA CON CREMA DE QUESO

Se trata de una receta muy sana, sabrosa y sorprendente, ya que es inusual encontrarnos una elaboración donde la pasta no es pasta, sino un vegetal, en este caso “calabaza”. Una forma divertida de introducir verduras en la alimentación de los más pequeños y de aquellos a los que les cuesta comerlas por sí sola. 

Es un plato muy sencillo de preparar, en un momento tendréis listo el almuerzo o la cena. Y a la vez muy versátil porque admite múltiples combinaciones. Si lo queréis hacer más completo, podéis añadir taquitos de jamón, bacon, atún, mejillones, gambas o cualquier otro ingrediente de vuestro agrado. Yo lo he combinado con una crema de queso, pero en su versión más ligera; por eso no he usado nata y el queso crema utilizado es light. Pero si queréis darle más sabor (a tener en cuenta que aumentará el índice calórico) podéis usar otro tipo de queso, roquefort, camembert, mozzarella… y sustituir la leche por nata. Espero que os animéis a prepararla porque bien merece la pena.

 

 

 

Ingredientes:

-1/4 de calabaza pequeña

-1/2 cebolla

-2 dientes de ajo

-Aceite de oliva y Sal

 

 

Ingredientes crema de queso

-100 gr. queso crema light

-200 ml. leche

-1 cucharadita maicena

-Nuez moscada

-Sal y pimienta negra

Preparación:

Comenzamos preparando las cintas de calabaza, para ello la pelamos, le quitamos las pepitas y lavamos la calabaza. Con un pelador de patatas vamos cortando tiras anchas (como si fueran cintas de pasta) y las reservamos en un plato. Por otra parte, pelamos y troceamos muy finamente la cebolla y los ajos. Los pochamos en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando estén casi transparentes añadimos las cintas de calabaza, removemos y salteamos unos minutos (no nos debemos pasar en la cocción porque la calabaza empezaría a soltar agua y estropearía el plato). Reservamos.

 

Ahora preparamos la salsa de queso, para ello separamos un poco de leche en un vaso y añadimos la maicena. Removemos hasta que se disuelva. Por otro lado, ponemos el queso y el resto de la leche en un cazo, removemos con unas varillas para integrar ambos ingredientes y que el queso se ablande. Llevamos a fuego bajo y añadimos la maicena disuelta en la leche, la sal, la nuez moscada y la pimienta. Removemos con una cuchara de madera hasta que la salsa vaya espesando. 

 

Para emplatar, le damos un golpe de calor a las cintas de calabaza y servimos con la crema de queso.

 

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

*Sugerencia: Para facilitar el corte de la calabaza puedes usar un cortador en espiral. Te dejo el enlace a la página de Amazon donde lo puedes conseguir por un módico precio: <iframe style=”width:120px;height:240px;” marginwidth=”0″ marginheight=”0″ scrolling=”no” frameborder=”0″ src=”https://rcm-eu.amazon-adsystem.com/e/cm?ref=qf_sp_asin_til&t=masquesabores-21&m=amazon&o=30&p=8&l=as1&IS1=1&asins=B01JYUDN3C&linkId=78466a0e1b2457062927d3316a2a526b&bc1=ffffff&lt1=_blank&fc1=333333&lc1=0066c0&bg1=ffffff&f=ifr”>

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BIZCOCHO ESPECIADO DE CALABAZA

¿Habéis probado elaboraciones dulces con calabaza? ¿No? Pues garantizo que es un ingrediente que os sorprenderá muy gratamente si lo incorporáis en vuestro recetarios de repostería. Y es que con ella se pueden preparar infinidad de postres ya que combina con múltiples ingredientes. La calabaza queda perfecta en tartas, bizcochos, yogures, mermeladas, panes, brownies, helados, flanes… y muchas otras elaboraciones.

Hoy la he preparado en forma de bizcocho. Éste es muy sencillo de elaborar. Y tanto por su sabor especiado, como por su firme textura y la combinación con el chocolate, hará las delicias de vuestros invitados. ¿Una auténtica delicia! Además, resulta ideal para que los niños o aquéllos a los que no le gusta el sabor de la calabaza, la tomen, ya que su sabor queda camuflado con el resto de ingredientes.

Garantizo que si lo probáis, repetiréis seguro, no solo por su exquisito sabor, sino por la sencillez en su preparación, ya que partiendo del puré de calabaza, solo hay que ir mezclando el resto de ingredientes.

Ingredientes:

-300 gr. puré de calabaza

-275 gr. harina

– 250 gr. azúcar

-3 huevos

-150 ml. aceite

-1 sobre levadura

-100 gr. frutos secos

-1 cucharadita canela

-1/2 cucharadita jengibre en polvo

-1/2 cucharadita nuez moscada

-70 gr. chocolate negro fondant

-40 gr. crema de cacao casera 

Preparación:

Comenzamos haciendo el puré de calabaza. Para ello pelamos, lavamos y troceamos la calabaza. La ponemos a cocer en un cazo con agua hasta que esté tierna. Una vez cocida, escurrimos muy bien el agua y trituramos para formar el puré. Reservamos.

Precalentamos el horno a 180º. En un bol amplio ponemos los huevos junto con el azúcar y batimos. Añadimos el puré de calabaza y el aceite. Removemos hasta integrar. Añadimos la harina cernida junto con la levadura y removemos de nuevo. Incorporamos las especias: canela, jengibre y nuez moscada, junto con los frutos secos. Integramos con movimientos envolventes. Engrasamos un molde rectangular de 24 cm con aceite y harina. Vertemos dentro la masa y horneamos 50 minutos o hasta que el bizcocho esté cocido (compruébalo pinchando con un cuchillo para ver si sale seco).

Una vez apagado el horno, dejamos templar el bizcocho 10 minutos en su interior con la puerta entreabierta (esto es para que no se baje por el contraste de temperaturas). Sacamos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos.

Preparamos la crema de cacao (como se muestra en este enlace o en la sección de dulces). La ponemos en una manga pastelera y la esparcimos por encima del bizcocho a modo de decoración. Por otra parte, derretimos el chocolate al microondas o al baño maría y también lo vertemos por encima del bizcocho.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CREMA ANARANJADA CON JENGIBRE Y LENTEJAS

Hoy ha amanecido el día algo fresquito y lluvioso. Y sí, estamos en mayo pero las temperaturas no se animan a subir y claro, el cuerpo nos pide platos de cuchara, calentitos y con algo de sustancia para hacerlo más llevadero. Pues si eso es lo que nos pide, vamos a dárselo con una rica crema de zanahoria y calabaza con un crujiente de lentejas.

Se trata de un plato cargado de nutrientes y mucho sabor enriquecido con las lentejas, fuente de proteínas, de hierro y muy ricas en fibra, que aportan sensación de saciedad. Además contienen manganeso, potasio, cobre, fósforo, zinc, calcio y selenio. A su vez contienen un porcentaje interesante de ácido fólico y de vitaminas tales como la A, B1, B2, B3, B5, B6, B12, C, K y E. Por otro lado, esta legumbre es ideal para perder peso ya que tiene muy pocas calorías y aportan mucha fibra y sensación de saciedad, además de mantener los niveles de azúcar estables y prevenir el estreñimiento.

 

Al introducir jengibre, estamos enriqueciendo el plato no solo en sabor sino en propiedades, ya que éste nos aporta aceites esenciales, vitaminas, minerales, antioxidantes y aminoácidos (en publicaciones anteriores ya os he hablado con detalle sobre este super alimento).  Hay que tener en cuenta que al tener un sabor algo picante e intenso debemos usarlo en pequeñas cantidades. Y sin más vamos con la receta.

Ingredientes:

-200 gr. calabaza

-2 zanahorias

-1 patata

-1 puerro

-2 cucharadas de lentejas

-60 ml. leche

-1 cucharadita pimienta blanca

-1 cucharadita jengibre rallado

-Aceite de oliva y Sal

Preparación:

Comenzamos pelando, lavando y cortando en dados los vegetales (la calabaza, zanahoria, puerro y patata). Los ponemos en un cazo con agua, sal y un chorrito de aceite de oliva y cocemos la hasta que estén  blandos. Aprovechamos esta cocción para añadir las lentejas en una malla de legumbres, para que nos sea más fácil retirarlas del guiso, ya que serán usadas en la decoración.

Una vez tiernas las verduras, retiramos del fuego, sacamos la malla con las lentejas y añadimos la leche, la pimenta blanca, el jengibre molido. Trituramos todo con la batidora y llevamos a fuego lento durante 5 minutos para que la crema gane consistencia. Debemos remover de vez en cuando para evitar que se pegue. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva salteamos las lentejas ligeramente para darle un toque crujiente. Emplatamos y servimos con las lentejas encima a modo de decoración. 

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE PERA, MANZANA, CALABAZA Y JENGIBRE

El jengibre es una de las plantas más populares de la medicina tradicional china, ya que tiene múltiples propiedades realmente beneficiosas para el organismo. Como por ejemplo, mejora la absorción y asimilación de nutrientes esenciales en el cuerpo; así como el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares. Evita los calambres. Previene el cáncer de colon y ovarios. Disminuye las migrañas. Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés. Con un poco de té, reduce el dolor de garganta y congestión. Disminuye las náuseas (para ello basta con consumir un poco de la raíz con una cucharada de miel). Activa los jugos digestivos (comiendo un poco de jengibre fresco 5 minutos antes de la comida). Disminuye las flatulencias (masticando durante 5 minutos un poco de este alimento). La única precaución que se debe tener es que aumenta la temperatura corporal, por lo que está contraindicado en las personas con fiebre. Pero de lo contrario, si queréis beneficiaros de todas estas propiedades, no dudéis en introducirlo en vuestra dieta.

 

En esta ocasión he combinado el jengibre con fruta y verdura en una estupenda mermelada de manzana, calabaza y pera. Mezcla de sabores inigualables, resulta exquisita en unas tostadas o un yogurt para el desayuno, merienda o tentempié.

Ingredientes:

-1 manzana

-300 gr. calabaza

-1 pera

-1/2 cucharadita jengibre natural rallado

-1 cucharadita de canela

– 3 cucharadas de miel

-1 limón

Preparación:

Pelamos y cortamos a cuadritos la manzana, la pera y la calabaza. La ponemos en un cazo con un poco de agua y llevamos al fuego. Cuando comience a hervir añadimos el jengibre, la canela, la miel y el zumo del limón. Removemos bien y dejamos cocer a fuego bajo hasta que los ingredientes se desintegren, aproximadamente 45 minutos. Trituramos con la batidora si se prefiere una textura sin tropezones.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Puede emplearse azúcar moreno, panela o azúcar blanco en sustitución de la miel

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE CALABAZA

 

Ingredientes:

-800 ml. leche

-1 yogurt natural

-175 gr. calabaza

-4 cucharadas azúcar

-1 cucharadita canela

Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos pelando, quitando las pepitas y lavando bien la calabaza. La troceamos y cocinamos en un cazo con agua hasta que esté tierna. Escurrimos muy bien, añadimos la cucharadita de canela, trituramos y dejamos enfriar. Vertemos la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el azúcar y el puré de calabaza. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos y dejamos templar para posteriormente guardarlos en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin  yogurtera: igualmente pelamos, lavamos y troceamos la calabaza. La cocemos con un poco de agua hasta que esté tierna. Escurrimos muy bien, añadimos la canela y trituramos. Calentamos la leche a fuego medio, no debe hervir. Debemos retirarla cuando alcance los 45º (si no tenemos termómetro para comprobar la temperatura, sabrás que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche ésta no te queme). Por otro lado, vertemos el yogurt junto con el azúcar y el puré de calabaza en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes y repartimos en los vasitos. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo lo apagamos e introducimos los vasos de yogurt y dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Los sacamos, colocamos sus tapas (o en su defecto ponles papel film) y guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

FLAN DE CALABAZA

El flan es uno de los postres más saludables y cargado de nutrientes que existe, después de la fruta fresca y del yogurt, ya que sus ingredientes base son los huevos, la leche y el azúcar). Este es uno de los postres más consumidos en nuestro país, y una buena y fresquita opción para llevar a la mesa sobre todo después de una comida copiosa.

Es tan versátil que admite múltiples variaciones, con chocolate, frutos secos, queso, frutas naturales, verduras, yogurt, café…

Su origen data de los romanos, cuando empezaron a introducir los huevos a sus recetas. Más adelante surgió una variante en la que ya estaban presentes los ingredientes del flan tal y como lo conocemos hoy en día, con huevo y leche. Pero no fue hasta la Edad Media cuando se introdujo el azúcar en esta elaboración (la cual se consumía en cuaresma). Y ya en el siglo VII surgió el nombre de flan que en francés significa “torta plana”y se empezaron a introducir múltiples variantes a partir de los ingredientes básicos (con café, chocolate, frutas, verduras, miel…).

Yo aprovechando un trozo de calabaza que tenía en la nevera y viendo la versatilidad de los flanes (ya que admiten miles de ingredientes) la he incorporado a mi flan y el resultado ha sido buenísimo, aparte de incrementar las propiedades nutricionales de este. Ha quedado cremoso y con el dulzor justo. A mis hijos les ha encantado, incluso lo han tomado en el desayuno, siendo una opción más que saludable. 

Normalmente hacía los flanes en el horno al baño maría, pero después de que me compré una flanera con tapa, los elaboro en la olla exprés y he de decir que estoy encantada porque en 15 minutos está listo. Pero si no se dispone de flanera con tapa para prepararlo en la olla exprés, se puede hacer igualmente en el horno al baño maría y cocinarlo hasta que esté cuajado, aproximadamente 1 hora o un poco más.

Ingredientes:

-400 gr. puré de calabaza (ver recetas básicas)

-4 huevos

-400 ml. leche

-150 gr. azúcar

-1 cucharada de vainilla

-Caramelo líquido

Preparación:

Ponemos en un cuenco amplio los huevos con el azúcar y batimos hasta que queden espumosos. Añadimos el puré de calabaza y removemos. Incorporamos la leche y la vainilla. Revolvemos hasta integrar todos los ingredientes.

Vertemos el caramelo líquido en una flanera con tapa (apta para la olla express), dentro de ella echamos la preparación anterior y tapamos. Ponemos un poco de agua en la olla, para cocinar el flan al baño maría. Cerramos la olla y cocinamos 15 minutos a partir de que comience a salir el vapor. Una vez terminada la cocción, dejamos enfriar sin desmoldar. Llevamos a la nevera un mínimo de 6 horas para que termine de cuajar. Desmoldamos con cuidado, dándole la vuelta sobre el plato de servir.

También se puede cocer en el horno. Para ello precalentamos el horno a 180º haciendo un baño maría, ésto es poniendo agua en la bandeja del horno. Introducimos la flanera dentro de la bandeja con agua y horneamos durante una hora hasta que esté cuajado (lo comprobamos pinchando con un cuchillo en el centro del flan si sale seco es que está hecho). Dejamos templar y guardamos en la nevera un mínimo de 6 horas. Desmoldamos con cuidado, dándole la vuelta sobre el plato de servir.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

REDONDO DE AGUACATE, QUESO FRESCO Y CALABAZA

Básicamente se trata de un pastel frío donde premia el contraste de sabores. El dulzor lo aporta el puré de calabaza, el toque salado corre a cargo de la crema de queso y el aguacate además de aportarle sabor le da un intenso y apetecible color. Aunque pudiera parecer una receta muy laboriosa, deciros que no es así y el resultado bien merece la pena. Es la parte del cuajado de las cremas lo que más tiempo requiere, pero al prepararla con antelación nos permite ahorrar en tiempo a la hora de la comida, ya que nada más tenemos que servir.

 Bien fresquito, este plato es todo un acierto en los días de verano cuando el cuerpo pide a gritos preparaciones ligeras y cargadas de nutrientes para paliar el calor. Resulta un entrante o primer plato delicioso. Y por su gran colorido es ideal para sorprender en una reunión de invitados. ¿A qué esperas para probarlo?

Ingredientes:

-2 aguacates

-150 gr. queso crema

-200 gr. calabaza

-1 vaso leche

-1 vaso nata líquida

-1 limón

-7 hojas gelatina neutra

-1/4 puerro

-1 cucharadita jengibre

-Aceite de oliva, sal y pimienta

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Preparación:

Comenzamos poniendo de remojo en agua fría 2 hojas de gelatina hasta que se hidraten (deben quedarse arrugadas). Mientras pelamos los aguacates y los trituramos en la batidora. Le añadimos un poco de sal, el zumo del limón y un tercio de la nata. Removemos bien y reservamos. Por otra parte, calentamos un tercio de la leche e introducimos en ella las hojas de gelatina hidratadas, revolvemos con una cuchara hasta que se deshagan, dejamos templar un poco y se lo añadimos a los aguacates triturados. Movemos muy bien para que se mezclen todos los ingredientes.

Forramos con papel film la parte de abajo de un molde redondo (debe ser de metal y sin base) y lo colocamos en un plato. Vertemos sobre éste el puré de aguacate y refrigeramos hasta que cuaje.

Para preparar la crema de queso, ponemos a hidratar en agua fría 2 hojas de gelatina (deben quedar arrugadas). Mientras batimos en un bol un tercio de la nata, un tercio de la leche el queso crema y un poco de sal y pimienta. Calentamos dos cucharadas de esta mezcla en el microondas y disolvemos en ella las hojas de gelatina hidratadas. Le añadimos este preparado a la restante mezcla de queso y batimos bien para que se integren todos los ingredientes.

Vertemos la crema de queso sobre el puré de aguacate que debe estar bien cuajado y volvemos a refrigerar para que esta vez cuaje la crema de queso.

Mientras preparamos el puré de calabaza, para ello debemos pelar, lavar y cortar en dados la calabaza. Lavamos muy bien el puerro e igualmente lo troceamos. En un cazo con agua y sal cocemos la calabaza y el puerro hasta que estén  blandos. Ponemos a hidratar en agua fría las 3 hojas de gelatina restantes. En lo que se hidrata la gelatina, terminamos de preparar el puré, para el cual añadimos la pimenta y el jengibre molido. Trituramos todo con la batidora e incorporamos la leche y la nata restantes. Calentamos en el microondas dos cucharadas de esta mezcla con la gelatina hidratada. Removemos muy bien y vertemos sobre la crema de queso cuajada.

Finalmente y una vez cuajado el puré de calabaza, desmoldamos el redondo con mucho cuidado y emplatamos. Decoramos al gusto.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

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MINI PIZZAS DE CALABAZA

Llega el viernes noche y mientras el cuerpo pide algo rico, mi mente se transporta a la niñez. Aquellos viernes noche de antaño, en casa de mi mamá, sabían a pizza y a “Un,  Dos, Tres”. Si si cuando aún habían solo dos canales de televisión y nos entreteníamos muchísimo con Barrio Sésamo, La Bruja Avería, Aquellos Maravillosos Años, El Precio Justo… ¡Madre mía qué de recuerdos!

Pero volviendo a las cenas de los viernes, mi madre preparaba unas pizzas riquísimas para cenar, cargaditas de ingredientes (salsa de tomate casero, champiñones, atún, cebolla, cangrejo… ummm si cierro los ojos aun puedo recordar su riquísimo sabor). Nos encantaba comerlas viendo el tan famoso programa “Un, Dos, Tres”. Era como un rito familiar.

Y tras pensar en aquellos deliciosos bocados se me ocurrió preparar unas minipizzas igual de sabrosas pero dándole otro toque. Aprovechando que tenía una calabaza hermosísima en la nevera, decidí usarla como base de mi plato. El resultado fue espectacular, una mezcla de sabores sin igual. La calabaza aporta un dulzor que contrasta a la perfección con el resto de ingredientes salados. A los niños les encanta porque visualmente el plato está lleno de colorido. Y nutricionalmente es ideal, ya que nos beneficiamos de las propiedades antioxidantes que posee la calabaza, así como de la vitamina C y del ácido fólico entre otros. Al añadirle atún, jamón (también podría admitir pollo o carne molida) enriquecemos el plato con proteínas, también necesarias para nuestro organismo. Y sin más vamos con la receta.

Ingredientes:

-3 rodajas de calabaza

-Sal

-Pimienta

Topping para las mini pizzas:

-Salsa de tomate casera

-Champiñones

 -Jamón

-Queso

-Cebolla

-Orégano

Preparación:

Precalentamos el horno a 190º. Cortamos la calabaza en rodajas de un centímetro de grosor. Las pelamos y lavamos bien. Horneamos 10 minutos hasta que estén tiernas. Salpimentamos y añadimos una base de tomate casero. Sobre éste le ponemos los topping que más nos gusten. En este caso yo opté por  salsa de tomate casera, queso cheddar rallado, jamón y orégano en una pizza. A otra le agregué una mezcla de quesos (cheddar, queso de cabra y gruyer), cebolla caramelizada y orégano. Y la última llevaba queso cheddar, jamón, trocitos de champiñones y orégano.

Ya solo queda gratinarla en el horno hasta que el queso se derrita. ¡Y a disfrutar!

Sugerencias:

*Se pueden variar los ingredientes según las preferencias, admite cualquier combinación (atún, jamón york, jamón curado, bacon, carne molida, pimiento, piña, gambas, pollo, diferentes quesos…)

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!