CAKE DE PLÁTANO Y CHOCOLATE (sin huevo, ni azúcar)

Un exquisito, facilísimo y nutritivo postre que tendremos listo en cuestión de minutos. Sin lugar a dudas lo más difícil en esta receta es esperar a que se enfríe para disfrutar de él porque su elaboración es bien sencilla, ya que usaremos ingredientes muy básicos y no incorporaremos ni huevos, ni azúcares. El plátano le aporta todo el dulzor y cremosidad necesaria, aunque si sois muy golosos podéis incorporar unas cucharaditas de panela o el azúcar o edulcorante que normalmente uséis (pero os repito que queda bien dulce sin añadir más azúcar).

Yo lo he hecho con aceite de oliva para hacerlo más saludable, pero podéis sustituirla por aceite de coco, de girasol o mantequilla. Al igual que la leche, es perfectamente sustituible por cualquier bebida vegetal o por leche de vaca entera o semidesnatada. Y la harina también se puede reemplazar por harina de avena o harina común (el resto de harinas no las recomiendo porque queda algo más seco y con una textura muy densa).

En casa nos apasiona el chocolate, sobre todo el negro, por eso he incorporado unos trozos de chocolate negro 80% de cacao, para darle un toque aun más chocolateado. Pero podéis no hacerlo o sustituirlo por unas nueces troceadas, coco rallado, o algún otro fruto deshidratado (pasas, orejones, naranjas confitadas…).

Aquí os dejo otras opciones de postres saludables que seguro que os van a encantar: bizcocho de peras y coco, brownie de oreo y nutella, bizcocho meloso de duraznos, pie de calabaza y chocolatebizcocho especiado de calabaza ,chips ahoy saludables, pastel de zanahoria y limón , bizcocho de zanahoria, avena y jengibretarta facilísima de galletas y chocolate,  helado light de chocolate, tarta de fresas y nata.  Y si queréis ver más deliciosas y saludables recetas, solo tenéis que ir al menú principal y pinchar sobre “dulces”.

Ingredientes:

-3 plátanos maduros

-1/2 taza de leche desnatada (o bebida vegetal)

-1/2 taza de aceite de oliva

-1 taza harina integral

-2 cucharadas de cacao en polvo

-1 cucharadita de polvos de hornear

-1 cucharadita de bicarbonato sódico

-1 cucharadita de canela molida

-Una pizca de sal

-Opcional: trocitos de chocolate negro y 1 plátano para decorar

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y comenzamos a preparar el bizcocho. Para ello pelamos los plátanos, los ponemos en un bol y los escachamos con un tenedor. Añadimos la leche, el aceite de oliva y mezclamos bien. Incorporamos la harina integral, el cacao, la levadura, el bicarbonato, la canela y la sal y mezclamos muy bien. (Si decidimos añadirle los trocitos de chocolate negro ahora es el momento de hacerlo). Y lo vertemos en un molde de silicona o forrado con papel de hornear. (Podemos decorarlo con un plátano partido longitudinalmente, y colocado en la superficie). Horneamos 40 minutos (hacemos la prueba del palillo para comprobar que está cocido en el interior). Sacamos del horno y dejamos enfriar por completo antes de desmoldar.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

BIZCOCHO MELOSO DE DURAZNOS

El verano ya está aquí y siempre viene cargado de rica fruta. Comienza la temporada de melocotones, duraznos, nectarinas, melones, sandía, albaricoque… y muchas otras más. Aprovechando que tenía bastantes duraznos y melocotones de la huerta, he hecho una rica mermelada con los melocotones (tenéis la receta pinchando aquí) y este delicioso pastel de duraznos. Ha quedado con una textura muy suave y con el sabor justo de dulzor, gracias a la combinación del caramelo de dátil junto con el azúcar. (Si no tenéis caramelo de dátil podéis sustituirlo por azúcar blanca), aunque recomiendo totalmente preparar este delicioso manjar de dátiles y tenerlo en la nevera para endulzar cualquier elaboración que hagáis, ya que se trata de un edulcorante natural con muchas vitaminas, fibra y sin azúcares refinados ni añadidos, solo contiene el que le aporta la fruta por sí sola (si queréis leer más sobre esta elaboración con dátiles, pinchando aquí tenéis la receta).

Esta receta además de ser muy sencilla, resulta ideal para aprovechar los frutos maduros que tengamos en la despensa y al mismo tiempo introducir algo más de fruta en nuestra alimentación diaria. Se pueden sustituir los duraznos por melocotones, nectarinas, e incluso por manzanas. Sin más, vamos a explicar la receta.

Ingredientes:

-4 duraznos medianas

-4 huevos

-1 vaso de leche

-1 vaso de harina

-1/2 vaso de azúcar

-1/2 vaso de caramelo de dátiles

-1 vaso de aceite

-1 sobre levadura en polvo

-1 cucharadita canela

-1 cucharadita jengibre molido

Mermelada de melocotón

Preparación:

Pelamos 3 duraznos, las troceamos y las ponemos en un recipiente junto con los huevos, la leche, el caramelo de dátiles y el aceite. Trituramos bien. Añadimos la harina tamizada junto con la levadura. Removemos hasta integrarlo todo y terminamos incorporando las especies (canela y jengibre).

Precalentamos el horno a 180º. Pelamos el durazno que habíamos reservado, lo troceamos y se lo añadimos a la masa. Engrasamos un molde de horno y vertemos la masa en él. Horneamos durante 1 hora o hasta que el bizcocho esté hecho (lo comprobamos pinchándolo con un cuchillo). Dejamos templar, desmoldamos y decoramos con la mermelada de melocotón. Refrigeramos un mínimo de 6 horas.

 ¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

BIZCOCHO ESPECIADO DE CALABAZA

¿Habéis probado elaboraciones dulces con calabaza? ¿No? Pues garantizo que es un ingrediente que os sorprenderá muy gratamente si lo incorporáis en vuestro recetarios de repostería. Y es que con ella se pueden preparar infinidad de postres ya que combina con múltiples ingredientes. La calabaza queda perfecta en tartas, bizcochos, yogures, mermeladas, panes, brownies, helados, flanes… y muchas otras elaboraciones.

Hoy la he preparado en forma de bizcocho. Éste es muy sencillo de elaborar. Y tanto por su sabor especiado, como por su firme textura y la combinación con el chocolate, hará las delicias de vuestros invitados. ¿Una auténtica delicia! Además, resulta ideal para que los niños o aquéllos a los que no le gusta el sabor de la calabaza, la tomen, ya que su sabor queda camuflado con el resto de ingredientes.

Garantizo que si lo probáis, repetiréis seguro, no solo por su exquisito sabor, sino por la sencillez en su preparación, ya que partiendo del puré de calabaza, solo hay que ir mezclando el resto de ingredientes.

Ingredientes:

-300 gr. puré de calabaza

-275 gr. harina

– 250 gr. azúcar

-3 huevos

-150 ml. aceite

-1 sobre levadura

-100 gr. frutos secos

-1 cucharadita canela

-1/2 cucharadita jengibre en polvo

-1/2 cucharadita nuez moscada

-70 gr. chocolate negro fondant

-40 gr. crema de cacao casera 

Preparación:

Comenzamos haciendo el puré de calabaza. Para ello pelamos, lavamos y troceamos la calabaza. La ponemos a cocer en un cazo con agua hasta que esté tierna. Una vez cocida, escurrimos muy bien el agua y trituramos para formar el puré. Reservamos.

Precalentamos el horno a 180º. En un bol amplio ponemos los huevos junto con el azúcar y batimos. Añadimos el puré de calabaza y el aceite. Removemos hasta integrar. Añadimos la harina cernida junto con la levadura y removemos de nuevo. Incorporamos las especias: canela, jengibre y nuez moscada, junto con los frutos secos. Integramos con movimientos envolventes. Engrasamos un molde rectangular de 24 cm con aceite y harina. Vertemos dentro la masa y horneamos 50 minutos o hasta que el bizcocho esté cocido (compruébalo pinchando con un cuchillo para ver si sale seco).

Una vez apagado el horno, dejamos templar el bizcocho 10 minutos en su interior con la puerta entreabierta (esto es para que no se baje por el contraste de temperaturas). Sacamos del horno, dejamos enfriar y desmoldamos.

Preparamos la crema de cacao (como se muestra en este enlace o en la sección de dulces). La ponemos en una manga pastelera y la esparcimos por encima del bizcocho a modo de decoración. Por otra parte, derretimos el chocolate al microondas o al baño maría y también lo vertemos por encima del bizcocho.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

BIZCOCHO DE ZANAHORIA, AVENA Y JENGIBRE

Aquí os traigo una versión algo diferente del tradicional pastel de zanahorias. Y es que en esta ocasión lo he preparado con avena, harina integral y miel. Pero perfectamente puede usarse harina blanca (o mitad y mitad) y para endulzarlo en lugar de miel puede usarse azúcar moreno, azúcar blanca o stevia.

El sabor es maravilloso, la zanahoria y la miel le aportan dulzor, la avena lo enriquece nutricionalmente y lo ayuda a que gane en textura. Y por otra parte, las especias: jengibre, canela y nuez moscada hacen que se intensifiquen aun más los aromas. Como cobertura he elegido chocolate derretido por el contraste de sabores con el bizcocho. Pero podéis decantaros por un glaseado de limón o una cobertura de queso (pinchando en el link os llevará a la receta).

Un sencillo y facilísimo bizcocho que resulta ideal como desayuno o merienda (sobre todo para los más pequeños) ya que sus múltiples nutrientes ayudarán a afrontar las tareas diarias.

Como sugerencia, añadir que queda riquísimo añadiéndole coco rallado, o unos frutos secos picaditos, o unas uvas pasas… (Si optáis por incorporárselos, hacedlo cuando ya tengáis la mezcla preparada, justo antes de hornear). Enriquecen el sabor del bizcocho a la vez que aportan más propiedades nutricionales. Vamos a por la receta.

Ingredientes:

-2 tazas de zanahoria rallada

-1 taza de copos de avena

-1 taza harina integral (puede usarse harina blanca)

-4 huevos

-1/4 taza leche

-1/4 taza aceite

-1/2 taza de miel (puede usarse azúcar blanca)

-1/2 cucharadita jengibre rallado (ó 1 cucharadita jengibre en polvo)

-1 cucharadita de canela

-1 cucharadita nuez moscada

-1 sobre de levadura en polvo

-150 gr. chocolate fondant

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y comenzamos a hacer el bizcocho. Separamos las yemas de las claras y éstas últimas las reservamos. Batimos las yemas con el azúcar hasta que estén espumosas. Añadimos la avena, la leche y trituramos. Incorporamos la zanahoria y el aceite e integramos el conjunto. Vertemos la harina con la levadura previamente cernidas y  las especias (canela, jengibre y nuez moscada). Batimos hasta mezclarlo todo. Finalmente montamos las claras a punto de nieve e incorporamos a la mezcla con movimientos envolventes.  Vertemos sobre un molde previamente engrasado y horneamos 50 minutos o hasta que veamos que está cocido (lo comprobamos pinchando con un cuchillo, si sale limpio significa que esté en su punto). Dejamos templar y desmoldamos.

Para la cobertura, derretimos el chocolate al baño maría, lo vertemos sobre el bizcocho y dejamos que se solidifique.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

TARTA DE FRESAS Y NATA

Aprovechando que estamos en plena temporada de fresas y que tenía algunas algo maduritas en la nevera, me dispuse a hacer una tarta con ellas para darle un uso diferente, ya que las habíamos consumido crudas tal cual y en batidos.

Y es que esta fruta destaca porque mantiene intactas sus propiedades nutricionales. De entre sus vitaminas destacan las del grupo B, como la B1, B2, B3, B6 y B9, y además posee una gran cantidad de vitamina C. Está formada por hidratos de carbono, como son la fructosa, glucosa y xilitol. Además contiene fibra, siendo buena para proteger el intestino y regular las digestiones. Las fresas son ricas en agua, esto ayuda en gran medida a depurar el organismo de toxinas, tienen un poder antioxidante importante y previenen las infecciones. Otros beneficios que ofrecen es que suelen evitar los niveles altos de ácido úrico. De entre sus minerales está el hierro, por lo que nos da la energía que necesitamos en muchos momentos del día. Además, su consumo es útil especialmente en dietas de adelgazamiento, no solo por su riqueza nutricional, sino por su bajo contenido calórico. De hecho, una taza de fresas aporta solo 45 calorías. Y como curiosidad comentar que ayudan a reducir el apetito, al igual que previenen el estreñimiento. En definitiva, una maravilla de fruta. Y desde luego que la mejor combinación de este fruto es con nata.

La tarta de la receta es de lo más sencilla y fácil de preparar, además de económica. Si partimos del bizcocho básico, solamente necesitaremos fresas, nata y un almíbar ligerito para emborrachar el bizcocho. Definitivamente es un bocado delicioso que hace las delicias de grandes y pequeños.

Ingredientes bizcocho:

3 huevos

-150 gr. harina

-200 gr. azúcar

-200 gr. cacao en polvo

-1 yogurt natural

-1 sobre levadura química

 

Ingredientes para el almíbar:

-30 ml. agua

-20 gr. azúcar

Ingredientes para el relleno:

-Fresas troceadas

-200 gr. nata para montar

-50 gr. azúcar

Ingredientes cobertura:

-4 fresas

-300 ml. nata

-100 gr. azúcar

Preparación:

Preparamos un bizcocho básico de chocolate, para ello precalentamos el horno a 180º. Seguidamente, mezclamos en un bol los huevos, con el yogurt y el azúcar, añadimos el aceite. Volvemos a mover y añadimos la harina tamizada con la levadura y el cacao. Removemos bien y lo ponemos en un molde engrasado. Llevamos al horno hasta que esté cocido, aproximadamente 40 minutos. Dejamos enfriar y desmoldamos. Lo cortamos en 3 discos. Reservamos.

Preparamos un almíbar poniendo el agua a hervir con el azúcar y lo dejamos enfriar. Por otro lado, montamos la nata del relleno con el azúcar y la ponemos dentro de una manga pastelera. 

Comenzamos a montar el pastel colocando un disco de bizcocho en el centro del plato de presentación y lo empapamos con el almíbar que habíamos preparado. Posteriormente, lo cubrimos con la nata montada (ayudándonos de la manga pastelera para que resulte más fácil y menos sucio) y encima ponemos las fresas troceadas. Cubrimos con otro disco de bizcocho e igualmente lo bañamos con el almíbar. Repetimos la operación anterior, cubriendo con la nata montada y más fresas troceadas. Finalmente disponemos encima de éstas el tercer disco de bizcocho y volvemos a empapar con el almíbar. Refrigeramos para que el conjunto se endurezca y mientras montamos la nata de la cobertura, junto con el azúcar, para adornar la tarta. Una vez montada, la ponemos en una manga pastelera con boquilla rizada y la disponemos sobre los laterales y superficie de la tarta. Terminamos decorándola con unas fresas enteras en forma de flor. Refrigeramos un mínimo de dos horas antes de servir.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

PASTEL DE PISTACHO

Este postre es ideal para degustarlo en una merienda distendida con un buen café o un té aromático. Es muy sencillo de preparar, y su sabor y color son diferentes a los que habíais probado hasta ahora. Si de verdad buscas sorprender a tus invitados éste es el postre perfecto para ello.

Los pistachos de esta receta deben ser procesados en forma de pasta espesa, para la cual debemos usar pistachos naturales tostados sin sal. Se deben triturar en una picadora con un poco de agua hasta conseguir una pasta densa. Se puede añadir un poco de colorante verde para potenciar el color del pistacho. Yo no lo he usado para hacerlo lo más natural posible.

Cabe destacar que el pistacho es el mejor fruto contra la diabetes, ya que reduce los niveles de glucosa en sangre. Además disminuye el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. Al ser rico en fibras, produce un efecto saciante por lo que ayudad a controlar el peso y regulan el tránsito intestinal. Favorecen a la vista. Reducen el estrés por la cantidad de potasio y magnesio que contienen. Fortalecen los huesos y músculos.  Y poseen antioxidantes para combatir el envejecimiento de la piel. Y después de conocer los grandes beneficios de este fruto, te animas preparar esta rica receta e introducirlos en tu dieta?

Ingredientes para el bizcocho de pistacho:

-150 gr. harina

-1 huevo

-60 gr. pistachos

-60 gr. azúcar

-60 gr. mantequilla

-1/2 cucharadita levadura

-Ralladura de 1 naranja

 

Ingredientes de la crema de queso:

-200 gr. queso crema

-60 gr. mantequilla

-250 gr. azúcar glass

 

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y comenzamos batiendo en un cuenco amplio la mantequilla a temperatura ambiente, junto con el azúcar y la ralladura de naranja. Le agregamos la yema de huevo y lo integramos bien, le añadimos la harina tamizada con la levadura, el zumo de naranja y los pistachos picados. Batimos las claras a punto de nieve y mezclamos con movimientos envolventes. Lo ponemos en un molde rectangular previamente engrasado (con mantequilla y harina). Horneamos 30 minutos. Sacamos del horno, lo dejamos enfriar.

Mientras preparamos la crema de queso, comenzamos batiendo la mantequilla con la ayuda de unas varillas para convertirla en una crema suave, le vamos añadiendo el azúcar glass y seguimos mezclando hasta unificarlo todo. Reservamos.

 

Desmoldamos el bizcocho. Lo partimos por la mitad y rellenamos con la mitad de la crema de queso. El resto de la crema la ponemos en una manga pastelera y la usamos para decorar el pastel.

Sugerencias:

*Para aportarle un toque crujiente al pastel, se puede optar por poner sobre la cobertura de crema de queso unos pistachos picados.