SALMOREJO DE UVAS

Si hay dos platos que caractericen al verano esos son el salmorejo y el gazpacho. Se pueden hacer de mil maneras, usando los ingredientes que más nos gusten, tomates, pimientos, uvas, manzana, pepino, remolacha, aguacate, melón…

En esta ocasión os he preparado un salmorejo de uvas, ya que caza a la perfección con el resto de ingredientes típicos del salmorejo. Además la uva le aporta un dulzor y frescor especial al plato. Y para crear un contraste de sabores, he añadido un poco de queso curado rallado (a modo de decoración), el cual le aporta potencia, junto con el jamón curado. Pero podéis sustituirlo perfectamente por el clásico huevo duro picado.

Os animo a probar este salmorejo novedoso porque realmente está delicioso.

Pinchando aquí tenéis la receta de un gazpacho de zanahorias y melón que está delicioso y además de refrescarnos, nos ayuda a broncearnos por la gran cantidad de betacaroteno que contiene la zanahoria.

Ingredientes:

-3 tomates

-200 gr. uvas

-1/2 diente de ajo

-50 gr. migas de pan

-1 cucharada vinagre

-Aceite de oliva y Sal

-Decoración: queso de cabra rallado, jamón curado y cebollino picado

Preparación:

Comenzamos pelando los tomates y los ponemos en el vaso de la batidora. También le quitamos la piel y las pepitas a las uvas y las pondremos en la batidora junto con el pan, el vinagre y la sal. Trituramos todo y vamos echándole el aceite poco a poco. Hasta que esté todo bien ligado.

Emplatamos y servimos con unos trocitos de jamón serrano, el queso rallado, cebollino picado y un chorrito de aceite de oliva.

Sugerencias:

*Si nos gusta con una textura más líquida podemos añadir un poco de agua.

CREMA DE GUISANTES

Si digo un plato con legumbres, lleno de nutrientes, muy sabroso y con un tono espectacularmente verde, qué se les viene a la mente? Siii exacto, una deliciosa crema de guisantes! Una elaboración muy sencilla de hacer, ideal para los días de frío o para los lunes, que siempre apetece una comida ligera para paliar los excesos del fin de semana J Es perfecta para aquellos que no le gusta comer guisantes en su forma natural y para los niños, ya que al estar procesados con el resto de ingredientes, su sabor queda camuflado. Así mismo se pueden emplear guisantes frescos como congelados, la diferencia en cuestión de sabor casi es inapreciable.

Esta vez preparé la receta añadiéndole leche, pero si añadimos en su lugar unas porciones de quesitos cremosos, quedará una textura más densa, su sabor se tornará más intenso y quedará aun más enriquecida con los nutrientes que le aporta el queso. A los niños les encanta. En muchas elaboraciones de esta receta se suele emplear simplemente agua en lugar de caldo de ave. Ésta es una opción totalmente válida. Lo que tiene el caldo es que le aporta más sabor y mucho más nutrientes.

Un dato a tener en cuenta es que no nos debemos pasar en el tiempo de cocción de los guisantes ya que perderían su bonito color verde quedando una crema algo más mustia en cuanto a colorido. 

A quién no le ha surgido la duda, en más de una ocasión, de si los guisantes son considerados una legumbre o simplemente pertenecen al grupo de los vegetales? Pues verdaderamente pertenecen a la faminia de las leguminosas y tienen una composición nutricional similar al resto de legumbres, con un alto contenido en proteína vegetal, vitaminas, minerales, fibra e hidratos de carbono. Si se consumen tiernos, su valor energético es inferior que el mismo peso en seco, porque la cantidad de agua del producto es más elevada, aunque presentan una composición muy parecida.

 

Ingredientes:

-500 gr. guisantes

-1 patata

-1 puerro

-1 vaso caldo de pollo (o agua)

-1/2 vaso de leche

-Aceite de oliva

Sal y pimienta

Preparación:

Comenzamos pelando y lavando muy bien el puerro y la patata para posteriormente  trocearlos y rehogarlos en una cazuela a fuego lento con un poco de aceite de oliva. Pasados 10 minutos incorporamos el caldo de pollo (o agua en su defecto) y los guisantes (reservar dos cucharadas para decorar), añadimos sal y cocemos 15 minutos más hasta que éstos estén hechos. Si fuera necesario añadir un poco más de cado o agua. Retirar del fuego, añadir la leche, pimienta, rectificar de sal y triturar con la batidora. Llevar a fuego lento durante 5 minutos para que adquiera un poco más de consistencia. Remover de vez en cuando para evitar que se pegue.

En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y salteamos los guisantes que habíamos reservado para la decoración.

Emplatar la crema de guisantes y decorarla con unos guisantes salteados. Servir caliente.

Sugerencias:

*Se pueden sustituir los guisantes de la decoración por jamón curado ligeramente tostado en el horno o por un huevo en flor.

*Se pueden usar guisantes congelados e incluso si es muy poca cantidad, guisantes de lata.

 ¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!