POLLO AL CURRY CON ALMENDRAS

Ya en otra de las recetas con pollo (pollo en salsa de almendras) os he hablado de sus grandes beneficios, como por ejemplo que es una fuente de proteína de calidad, de fácil digestión y con muy pocas grasas. Las proteínas del pollo contribuyen al desarrollo muscular, mejora el desarrollo y ayuda a mantener un peso corporal saludable y a bajar de peso. El 70% de la grasas se concentra en la piel, con lo que bastará con retirársela para no aportar calorías de más. Por otro lado, previene la osteoporosis; es un antidepresivo natural por su contenido en triptófano; contiene una cantidad considerable de hierro, selenio, fósforo, potasio y zinc; es ideal para la salud de la vista y esencial para el crecimiento de los tejidos cutáneos sanos (repara la piel seca y dañada).

Combinada con la salsa de curry y almendras resulta una textura delicada pero con un sabor intenso por la potencia que le aporta el curry. Esta especia contiene múltiples beneficios sobre el organismo, por ejemplo alivia el dolor y la inflamación, es ideal para una correcta digestión, es un potente antioxidante, previene el alzhéimer, reduce la presión arterial, fortalece el sistema inmunitario, fortalece los huesos, previene el cáncer de mama, colon o de próstata.

La simplicidad a la hora de preparar la receta y su exquisito sabor, hará que la tengáis presente más de una vez a la semana. Y aquí también os dejo el enlace de otras recetas riquísimas, elaboradas con pollo: cúpulas de manzana y pollo, canutillos de pollo relleno, pollo en salsa de almendras). Os encantarán!

Y sin más os cuento cómo prepararla.

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Ingredientes:

-4 pechugas de pollo

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-1 cucharadita de curry

-150 gr. queso crema light

-3 cucharadas de leche

-30 gr. almendras

-Aceite de oliva y Sal

 

Preparación:

Salpimentamos las pechugas y las doramos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Retiramos a un plato, cortamos a cuadraditos pequeños y reservamos. En esa misma sartén pochamos la cebolla y los ajos, previamente pelados y cortados muy finamente.

Por otro lado, tostamos ligeramente una sartén, con un pizquito de aceite de oliva, las almendras, hasta que estén doraditas. Reservamos.

Finalmente, mezclamos en un cuenco pequeño el queso crema con el curry y la leche y vertemos sobre la cebolla y ajos pochados. Removemos con una cuchara de madera y cocinamos un minuto, removiendo para que no se pegue. Añadimos la pechuga troceada y las almendras. Volvemos a remover y dejamos a fuego lento durante 2 minutos. Servimos enseguida.

 

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ALBÓNDIGAS SALUDABLES

Las albóndigas son un plato delicioso y muy conocido en cualquier parte del mundo, aunque sí es verdad que dependiendo de dónde nos encontremos varían sus ingredientes y su forma de elaboración. En esta ocasión las he preparado con una salsa de tomate natural, ya que ésta realza y potencia el sabor de la carne de las albóndigas. Y para hacerlas en una versión light y restarle calorías, en lugar de freírlas las he dorado en una plancha. Han quedado estupendas, ya que se sellan por fuera y terminan de cocerse en la salsa de tomate natural. Una manera sanísima de degustarlas sin abusar del aceite.

He utilizado una mezcla de carne de ternera y carne de pollo para que quedara una masa suave aunque hay que tener en cuenta que saldrán mucho más tiernas si se utiliza una proporción mayor o únicamente carne grasa (ternera) que magra (ave). Aquéllas que hayan sobrado se conservan perfectamente en la nevera hasta cinco días, en un recipiente hermético. También se puede optar por congelarlas antes cocinarlas y simplemente bastará con descongelarlas unas horas antes. Estarán perfectas para degustarlas.

Las albóndigas también pueden prepararse con pescado, verduras, queso… admiten infinidad de variaciones y todas con un resultado exitoso. ¿Os animáis a preparar esta delicia de receta super saludable?

Ingredientes:

-300 gr. carne molida de ternera

-200 gr. carne molida de pollo

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-1 huevo

-Perejil

-1/2 taza de leche

-1/2 taza de migas de pan duro

-Aceite de Oliva, Sal y Pimienta

Salsa de tomate natural

 

 Preparación:

Pelamos y picamos finamente la cebolla y los ajos y los pochamos en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Cuando la cebolla esté casi transparente retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Por otro lado, remojamos las migas de pan en la leche para que se ablanden y reservamos.

 En un cuenco amplio ponemos las carnes molidas junto con el huevo batido, la sal, pimienta negra, el perejil lavado y finamente picado, las migas de pan (que habremos desmenuzado con la ayuda de un tenedor) y la cebolla con los ajos. Removemos bien para integrar todos los ingredientes y formamos bolitas pequeñas. Las ponemos en una plancha ligeramente untada con aceite de oliva y simplemente las marcamos por fuera hasta que estén doraditas (terminarán su cocción en la salsa).

Hacemos la salsa de tomate natural (pinchando aquí tienes la receta).

Introducimos las albóndigas en la salsa de tomate y dejamos cocer durante 15 minutos a fuego lento hasta que la salsa se haya espesado y las albóndigas se hayan cocinado en su interior. No hay que pasarse en la cocción para que no resulten secas dentro.

Sugerencias:

*Se pueden cocinar las albóndigas en el horno en lugar de en la plancha.

*Se pueden añadir unos guisantes y unos champiñones a la salsa de tomate una vez hecha para aumentar el sabor y las propiedades nutricionales.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

LOMO ALTO DE TERNERA CON SALSA PEDRO XIMENEZ

Estamos de fin de semana y me apetecía preparar un plato especial. Pensé en una receta que llevaba rondándome por la cabeza desde hacía tiempo, una buena carne con una salsa de vino tinto. En esta ocasión elegí unos lomos de ternera pero podéis usar solomillo, carrilleras, incluso carne de cerdo… a vuestro gusto. Al igual que podéis sustituir el caldo de carne si no tenéis, por agua (o por caldo de pollo).

Elegí el vino Pedro Ximénez por su aroma dulzón pero se puede elaborar con cualquier otro vino tinto que os guste o tengáis en la despensa.

El resultado es espectacular. Una salsa muy bien ligada y llena de sabor. El efecto que le da al plato el Pedro Ximénez es increíble y sin necesidad de condimentos externos. Y es que si sabéis salsear y condimentar vuestras elaboraciones, no es necesario usar pastillas saborizadas y artificiales, no hay nada más auténtico que lo casero. Y además que se prepara sin complicación alguna. ¿Os animáis a hacerla y me contáis?

Ingredientes:

-4 lomos de ternera

-1 cebolla

-3/4 vaso de vino Pedro Ximénez (u otro vino tinto)

-1 vaso de caldo de carne (o agua)

-1 cucharada de harina

-Aceite de oliva, Pimienta y Sal

-Guarnición: 2 Patatas, 1 Zanahoria, Orégano y Salvia

Preparación:

Comenzamos haciendo la salsa, para ello ponemos un chorrito de aceite de oliva en una sartén y pochamos la cebolla picada y previamente pelada. En otro cazo ponemos un chorrito de aceite de oliva y cuando esté caliente le añadimos el vino para que reduzca. Cuando la cebolla esté transparente, añadimos la harina y el caldo. Removemos para integrar. Cuando comience a hervir echamos el vino reducido y cocinamos a fuego medio hasta que la salsa haya espesado, removiendo de vez en cuando. Trituramos y reservamos.

En un cazo con agua y sal cocemos las patatas y la zanahoria (previamente peladas y lavadas). Las patatas las partimos a cuadraditos y la zanahoria la escachamos para formar un puré.

Salpimentamos los lomos de ternera y los hacemos en una plancha con un chorrito de aceite de oliva. Para emplatar, ponemos un lomo de ternera por persona, vertemos la salsa por encima y lo acompañamos con las patatas cocidas (espolvoreadas con orégano) y el puré de zanahoria con unas hojitas de salvia encima.

 

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ROPA VIEJA DE CARNE Y JENGIBRE

Un plato típico de la gastronomía en Canarias es la ropa vieja. Esta rica comida se compone de garbanzos, carne, patatas y una fritura de tomates. En la Península se suele realizar partiendo de las sobras de un cocido que se haya elaborado con anterioridad, con lo que es sin duda alguna, un plato de aprovechamiento.

Debería ser una de esas elaboraciones de consumo semanal, ya que nutricionalmente hablando es una maravilla, porque se combinan legumbres (fibra y proteína vegetal), con las proteínas animales de la carne, los hidratos de carbono de las patatas y las vitaminas de las verduras de la fritura (tomates, cebolla, pimientos…).

Dependiendo de la zona en la que nos hallemos podemos encontrarnos con variaciones a la hora de prepararlo, incluso con los ingredientes. Yo me baso en la receta tradicional de mi madre, un guiso clásico y sencillo pero muy sabroso gracias al toque picante del jengibre. Alimento muy valorado nutricionalmente por su poder calmante ante las inflamaciones y dolores estomacales, además ayuda a prevenir el estreñimiento y mejorar la digestión, combate la gripe y los resfriados, previene el estreñimiento, mejora la circulación sanguínea y la absorción de nutrientes. Y se ha demostrado que posee células anticancerígenas muy poderosas, capaces de inhibir el crecimiento de las células cancerosas en el colon y la próstata. Y con todo lo expuesto anteriormente, os animáis a preparar este rico y completísimo plato? Vamos con la receta.

Ingredientes:

-500 gr. de garbanzos

-300 gr. carne de ternera

-4 patatas

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-1/2 pimiento rojo

-1 vaso tomate frito

-1 vaso tomate frito

-Perejil

-1 hoja laurel

-Unas ramitas de tomillo

-1/2 copita de vino blanco

-1/2 cucharadita de jengibre natural rallado

-Aceite de oliva y Sal

Preparación:

Debemos poner de remojo los garbanzos en agua la noche anterior para hidratarlos.

Comenzamos la receta haciendo el tomate frito (como se muestra en este enlace o en la sección de recetas básicas). Seguidamente pelamos, lavamos y troceamos muy finamente la cebolla y los ajos. Los incorporamos a una sartén con un chorrito de aceite de oliva y rehogamos hasta que la cebolla esté transparente. Añadimos el pimiento previamente lavado, sin pepitas y finamente cortado y cocinamos 5 minutos más. Incorporamos el tomate frito, el laurel, el tomillo, el jengibre y el vino blanco y dejamos cocer a fuego medio hasta que se haya evaporado casi por completo el agua del tomate.

Por otro lado, escurrimos los garbanzos y los lavamos bien. Los incorporamos a una olla exprés junto con la carne de ternera previamente lavada y troceada en daditos. Ponemos un poco de caldo de ave o agua en su defecto y llevamos a ebullición. Hará una espuma en la parte superior, la cual retiraremos con una espumadera. Vertemos la fritura de tomate en la olla y añadimos la sal. Cocinamos 10 minutos a partir de que comience a salir el vapor.

Mientras pelamos las patatas, las lavamos y cortamos en dados. Las freímos en abundante aceite de oliva e incorporamos a la preparación anterior de garbanzos y carne. Servimos espolvoreado con perejil, previamente lavado y troceado muy finito.

Sugerencias:

*Puede usarse garbanzos de bote, los cuales no han de ser puestos de remojo porque ya están hidratados.

*Este plato admite variaciones en la carne, yo he usado ternera pero puede emplearse pollo desmenuzado.

*También se puede usar jengibre en polvo o deshidratado.

*Como la mayoría de los guisos, gana en sabor si se deja reposar un poquito antes de degustarlo para que se integren los sabores.

 

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POLLO CON SALSA DE ALMENDRAS

Por su tierna textura, sabor suave y gran aporte nutricional, la carne de pollo es un alimento básico presente en la dieta de la mayoría de las personas de todas las edades. Es más ligera y más fácil de digerir que las carnes rojas. Además posee un gran número de vitaminas y minerales, así como proteínas de alta calidad, con un contenido calórico bajo y grasas saludables que ayudan a proteger el corazón. Es una gran fuente de energía para deportistas y también muy recomendada para personas con hipertensión arterial por su bajo contenido en sodio.

Del pollo se aprovechan todas sus partes, pechuga, muslos, alas, hígado, corazón, carcasa… Pero hoy me voy a centrar en la pechuga que es la que más se consume en casa, por ser la carne más tierna y con menor contenido en grasas.

La he combinado con otro super alimento como son las almendras. Con ellas el plato se enriquece desde el punto de vista nutricional porque sus beneficios son múltiples, destacar la gran cantidad de vitaminas, proteínas, minerales, grasas saludables, agua e hidratos de carbono que poseen. En lo que se refiere a las vitaminas, observamos por ejemplo su contenido en vitamina E, A, D, C, PP, B1 y B2. Mientras que también poseen minerales, tales como el calcio, fósforo, hierro, potasio, magnesio, sodio, azufre, cobre, zinc, manganeso y cloro. En lo que tiene que ver a su contenido en grasas, dos terceras partes corresponden a ácido oleico, siendo muy positivo su consumo para ayudar a combatir o prevenir la aparición de enfermedades cardiovasculares, así como para reducir los niveles de colesterol alto. También cuentan con ácido linoleico omega-6, un ácido graso ciertamente esencial para la dieta. Al igual, poseen agua y fibra, por lo que son ideales para combatir los casos de estreñimiento.

Por todo lo expuesto anteriormente, este plato se convierte en una fuente de vitaminas, proteínas y minerales perfecta para afrontar el día a día. Y ni que decir tiene que su sabor es deliciosamente bueno sin aportar calorías de más ya que no he usado nata ni otro tipo de grasas en su elaboración, simplemente me he basado en un poco de queso crema light para aportare untuosidad a la salsa. Si la probáis os garantizo que repetiréis, por su simplicidad en la preparación y maravillosa mezcla de sabores.

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Ingredientes:

-4 pechugas de pollo

-1/2 puerro

-70 gr. almendras

-100 gr. queso crema light

-3 cucharadas de leche

-Aceite de oliva, Sal y Pimienta

Preparación:

Comenzamos lavando muy bien el puerro, lo picamos finamente y freímos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva junto con las almendras. Cuando estén doraditos, los sacamos y lo trituramos en la picadora. Ponemos la mezcla en un bol y le añadimos el queso crema y la leche. Removemos bien y reservamos.

Por otro lado, troceamos las pechugas de pollo en cuadraditos, las salpimentamos y las doramos en el mismo aceite donde habíamos salteado el puerro y las almendras.

Para servir, ponemos los trocitos de pechuga en el plato y vertemos sobre estos la salsa de almendras.

 

Sugerencias:

*Resulta ideal si se acompaña de arroz blanco o patatas hervidas.

*Puedes usar el queso crema versión normal o sustituirlo por un yogurt natural.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CÚPULAS DE MANZANA RELLENAS DE POLLO

Muy posiblemente suene extraño el título de esta receta, pero precisamente por eso me decidí a probarla. Y sin duda alguna una combinación excelente y presentación inmejorable para lo sencilla que resulta su elaboración. Para el relleno me he decantado por el siempre tan socorrido pollo, porque buscaba una carne suavecita y ligera para ofrecérsela también a los niños. De todas formas, si pensamos un poco, en navidad ¿cuál suele ser el típico relleno del pollo o pavo que servimos en la mesa? Exacto, un poco de carne molida con manzana y frutos secos del estilo de los orejones, las pasas… Seguro que ahora ya os vais sintiendo más familiarizados con la receta. Como casi siempre digo en las elaboraciones con rellenos, éste puede ser al gusto de cada uno. Se puede usar carne picada de ternera, cerdo o pavo, incluir otro frutos secos (nueces o almendras picadas, pasas remojadas en ron…), añadirle algún otro condimento como el curry, o darle un toque de mostaza… admite tantas variaciones como la imaginación alcance.

Con este plato nos aprovechamos de las excelentes propiedades que nos aporta la manzana sin apenas sumar calorías ya que el 85% del peso de esta fruta es agua y el resto se compone vitaminas (A, B1, B2, C y E) y de hidratos de carbono. Aportando únicamente 40 kcal. por 100 gr.

De entre sus beneficios destacar la gran cantidad de fibra que posee la cual es perfecta para el correcto tránsito intestinal, además combate el asma, ayuda a disminuir la glucemia y la diabetes, purifica el cuerpo, su piel tiene propiedades anti-tumorales, previene niveles altos de colesterol y enfermedades del corazón, ayuda al fortalecimiento del cabello y uñas y hace más fácil la digestión.

Hay un dicho que dice… “una manzana al día del médico te alejaría”.

Ingredientes para las manzanas:

-2 manzanas grandes

-1 limón

-50 gr. azúcar

Ingredientes para el relleno:

-1 pechuga de pollo

-1 cebolla

-4 orejones

-1/2 copa vino blanco

-Aceite de oliva y Sal

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Preparación:

Comenzamos preparando el relleno, para ello pelamos, lavamos y picamos finamente la cebolla. La pochamos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y cuando esté casi transparente añadimos la pechuga de pollo cortada en pequeños dados. Dejamos que se cocine un poco y añadimos la sal, los orejones muy picaditos y la copita de vino blanco. Removemos y dejamos cocer hasta que el vino se evapore. Retiramos del fuego y reservamos.

Ahora elaboramos las manzanas. En primer lugar, ponemos bastante agua en un cazo con el zumo del limón e introducimos las manzanas enteras y sin pelar. Llevamos al fuego y dejamos que hierva. En ese momento las retiramos y dejamos templar para pelarlas. Seguidamente las partimos en cuartos, les quitamos las semillas y las cortamos en láminas muy finitas.

Ahora hacemos un caramelo con el azúcar, para ello lo ponemos en una sartén a fuego medio y añadimos las manzanas laminadas (por tantas) dándoles la vuelta hasta que se caramelicen por los dos lados. Retiramos del fuego y las colocamos en los moldes (he utilizado los del tipo flanera individuales) sobreponiendo un borde de manzana sobre otro como si fuera una flor. Tener en cuenta que hay que dejar que las láminas sobresalgan un poco por el borde del molde para luego poder cerrar la cúpula.

Finalmente, con una cuchara rellenamos el interior de las manzanas con el relleno de pollo que habíamos preparado, presionamos un poco para fijar la mezcla y tapamos con los bordes de manzana que sobresalen. Desmoldamos con cuidado ayudándonos del plato de servir para darles la vuelta como si fueran un flan. Servimos

Sugerencias:

*Es mejor emplear manzanas grandes y más bien con forma alargada para facilitar la elaboración cuando se formen las cúpulas con ellas.

*Si se quieren tomar calentitas se les puede dar un golpe de horno o microondas antes de llevar a la mesa.

KEBAK DE CALABAZA

La palabra kebab significa literalmente “carne a la parrilla” en persa. También se denomina Shawarma, si el origen etimológico es árabe. Döner, que es un término turco que se ha extendido por los establecimientos de Occidente, significa “algo que gira” y kebab “carne asada”: literalmente se traduce por “carne rotando”. Normalmente el kebab, en el Medio Oriente, se hace con cordero y ternera, también el pollo y el pescado pueden ser empleados en algunas variantes.

Hay muchas versiones de kebab, dependiendo del país, se puede encontrar un tipo u otro.

Y yo como siempre dándole un toque creativo al plato tradicional y sin tanto aporte calórico, decidí usar los ingredientes base del kebak tradicional pero colocados de forma diferente. En lugar del pan pita usé rodajas de calabaza y los falafel los sustituí por garbanzos salteados con carne molida y cebolla caramelizada.

Una versión light pero tan llena de sabor y color como la tradicional.  Conozcamos la receta…

Ingredientes:

-4 rodajas de calabaza

-150 gr garbanzos

-50 gr carne molida

Salsa de tomate natural (ver receta en básicos)

Mayonesa casera (ver receta en básicos)

-1 cebolla

-Orégano

-Aceite de oliva

-Sal y Pimienta

Preparación:

Precalentamos el horno a 190º. Pelamos las rodajas de calabaza, las lavamos y horneamos durante 7 minutos. Retiramos y dejamos enfriar. Mientras tanto rehogamos en una sartén la cebolla finamente picada y la dejamos cocer a fuego lento para que se caramelice con sus propios jugos (30 minutos aproximadamente). Reservamos.

Por otro lado, salteamos en un poco de aceite de oliva la carne molida con sal y pimienta. Cocinamos a fuego medio. Cuando ésta esté echa añadimos los garbanzos previamente cocidos y la salsa de tomate casera. Rehogamos unos minutos más. Añadimos un poco de orégano. Ponemos la calabaza en un plato y rellenamos solo la mitad (como si fuera una empanadilla) con la carne molida, los garbanzos y la cebolla caramelizada. Doblamos la calabaza para darle la forma de “kebab”. Servimos caliente.

Sugerencias:

*Para cocer los garbanzos: los ponemos  de remojo con agua la noche anterior para hidratarlos. El día de la preparación, los escurrimos muy  bien y añadimos agua en una olla express. Ponemos los garbanzos con la sal y cocinamos 10 minutos.

*Se puede acompañar el plato con una ensalada o unas ricas papas deluxe caseras.

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CANUTILLOS DE POLLO

Si hay una carne que realmente me encanta es la de pollo, ya que es una excelente fuente de proteína sin apenas grasas y la cual contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita. La carne de la pechuga de pollo es menos grasa que la mayoría de carnes rojas, por lo que puede ayudar a reducir las grasas saturadas y el consumo de calorías. Y dada su alta cantidad de proteínas, la pechuga de pollo es un alimento recomendado para el desarrollo muscular, estando especialmente recomendado durante la infancia, adolescencia y embarazo, debido a que en estas etapas es necesario un mayor aporte de este nutriente.

Además la pechuga de pollo es un alimento rico en vitamina B3, beneficioso para el sistema circulatorio y que además ayuda a reducir el colesterol y combatir enfermedades como la diabetes o artritis. A todo esto hay que sumarle que contiene una porcentaje de hierro considerable,  y en menor medida calcio, potasio, yodo y zinc.

 

A la hora de prepararla opté por unos canutillos rellenos de verduritas para darle un toque de color y aumentar el sabor de su carne. Y sin más, vamos con la receta.

Ingredientes:

-4 pechugas de pollo

-1/2 pimiento rojo

-2 cucharadas de guisantes

-Verduras para acompañar

-Sal y pimienta

Preparación

Empezamos cortando las pechugas de pollo en forma de libro para poder rellenarlas fácilmente (esto es haciéndole un corte de un extremo hasta el otro sin llegar al final y volver a realizar otro corte en el sentido inverso). Aplastamos un poco las pechugas cortadas, las salpimentamos y le añadimos un poco de curry. Colocamos encima un trozo de pimiento y una cucharada de guisantes. Enrollamos con cuidado las pechugas y las atamos con un cordel de cocina para asegurarnos que al guisarlas no se abren. Finalmente cocinamos las pechugas en agua con sal. Y una vez cocidas, las dejamos templar. Quitamos el cordel y las cortamos en rodajas gruesas. Servimos caliente y acompañado de verduras cocidas.

*Sugerencias: si te resulta más fácil, fija primero los canutillos de pechuga con unos palillos y luego átalos con el cordel. Esta receta también puedes elaborarla con pechuga de pavo, incluso con carne roja.

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SOLOMILLO CON SALSA DE SOJA

De todos es sabido la multitud de beneficios nutricionales que nos aporta la carne, y más si hablamos de carne de cerdo o ternera. En este caso me he decantado por solomillo de cerdo pero bien es cierto que podéis usar perfectamente solomillo de ternera, pollo o pavo si preferís.  El principal nutriente de la carne son sus proteínas de gran valor biológico, ésta en particular contiene aproximadamente  43 gr. por cada 100 de producto y tan solo un 9% de grasas. Además nos aporta vitamina B6, B12, niacina, tiamina y rivoflavina, vitaminas necesarias para conseguir una adecuada salud en los tejidos que componen nuestro cuerpo. 

Y por si fuera poco, también encontramos un alto contenido en minerales, como hierro, fósforo, zinc, potasio y magnesio, fundamentales para mantener los biorritmos del cuerpo.

Y es por todas las propiedades nutricionales que nos aporta al organismo y la sencillez en su elaboración, que esta receta la elaboro con frecuencia en casa. Mi marido es un gran aficionado de la carne y elaborada de esta manera es como más le gusta, ya que la salsa de soja le aporta un toque semidulce exquisito. Anímate a prepararla, verás lo rica y fácil que resulta. 

Ingredientes:

-1 solomillo de cerdo

-1 cebolla

-1 pimiento rojo

-1 pimiento verde

-1 zanahoria

-1 berenjena

-1 calabacín

-4 patatas

-Salsa de soja

-Aceite de oliva

-Sal

Preparación:

En primer lugar hay que trocear las verduras: cebolla, calabacín, pimiento, berenjena y zanahoria. Lavarlas y rehogarlas en un poco de aceite hasta que estén blanditas. Luego preparamos la salsa de soja que más nos guste y la vertemos sobre las verduritas. Reservamos.

Troceamos el solomillo en tiras y lo cocinamos en la plancha con un chorrito de aceite de oliva y sal.

Pelamos, lavamos y cortamos a cuadros las patatas. Las freímos en abundante aceite caliente. Dejamos escurrir brevemente y emplatamos poniendo las verduras junto con el solomillo y las papas. Servir de inmediato.

Sugerencias: 

*Este plato debe servirse caliente ya que si no la carne puede resultar algo dura al enfriarse.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MINI PIZZAS DE BERENJENA

Buscando una forma curiosa y diferente de preparar unas berenjenas, se me ocurrió usarlas como base de unas ricas mini pizzas! El resultado fue todo un acierto, un bocado delicioso, colorido, fácil de hacer y muy saludable. Ya que están enriquecidas con las maravillosas propiedades nutricionales de la berenjena, su efecto antioxidante (que mejora la actividad celular) y su poder diurético y depurativo (el cual estimula la actividad renal y favorece al tránsito intestinal por la fibra que aporta).

Además es una buena fuente de ácido fólico y vitaminas, entre las que destacan la vitamina A, B1, B2, C y E.Y en lo que se refiere a minerales, aporta potasio, calcio, hierro, fósforo y magnesio.

Para completar aun más el plato he preparado unas bolitas de carne de ternera y se las he puesto como topping a algunas de ellas. Y es que junto con la salsa de tomate y el queso ha quedado un bocado de lo más sabroso y apetecible. Sin lugar a duda estas pizzas vegetales, por su gran colorido, delicioso sabor y originalidad, conquistarán los paladares de pequeños y no tan pequeños 

 

Ingredientes:

-2 berenjenas

Salsa de tomate 

-Queso parmesano rallado

-1/2 queso mozzarella

-1/2 cebolla

-1/2 pimiento

-Bolitas de carne

-Orégano

-Sal gruesa

 Ingredientes bolitas de carne:

-100gr. carne molida

-1/2 cebolla

-1 huevo

-Harina

-Sal y pimienta

 Preparación:

Primero preparamos las bolitas de carne, para ello ponemos aceite en una sartén y pochamos la cebolla finamente picada. Dejamos templar una vez cocida. En un bol mezclamos la carne con el huevo, sal, pimienta y le añadimos la cebolla pochada. Mezclamos bien y formamos bolitas pequeñas que pasaremos por harina. En una sartén ponemos aceite y las freímos. Dejamos escurrir sobre papel absorbente mientras preparamos el resto de la receta.

Lavamos bien las berenjenas y las cortamos en ruedas de 1 cm. Las extendemos en un plato con sal gruesa encima para que suelten el amargor. Dejamos reposar 15 minutos.

Precalentamos el horno a 180º.

Lavamos el pimiento y lo troceamos pequeñito. Pelamos la cebolla y la cortamos también en trocitos pequeños.

Secamos bien las rodajas de berenjena, las disponemos en una fuente horno y horneamos durante 10 minutos. Dejamos templar y las untamos con la salsa de tomate, encima el parmesano rallado y luego vamos alternando los ingredientes, a una le ponemos cebolla y mozzarella, a otra pimiento y cebolla, a otra las bolitas de carne… Finalmente llevamos al horno hasta que el queso se derrita. Espolvoreamos con orégano.

Sugerencias:

Se pueden variar los ingredientes del tooping según las preferencias o disponibilidad, pues admite múltiples combinaciones (atún, jamón, bacon, champiñones, jamón curado, huevos revueltos, otro tipo de queso…)

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!