PESTO DE AGUACATE Y PISTACHOS

Una variante del clásico pesto es el pesto con aguacate, donde se sustituye el aceite de oliva por este delicioso fruto. Con ello conseguimos una salsa algo más densa que la tradicional, cargada de sabor y menos calórica por no utilizar aceite sino la grasa natural que desprende el aguacate.

Resulta deliciosa al incorporarla a un plato de pasta, o para acompañar a una ensalada, a unas verduras cocidas, al pollo o simplemente untada en un sándwich con tomate y mozzarella. Elijas la opción que elijas tu paladar e invitados se deleitarán con tanta potencia de sabor.

Ingredientes:

1/2 aguacate

1 taza de albahaca fresca

25 gr. parmesano rallado

1 diente de ajo

2 cucharadas de pistachos

1 cucharada de zumo de limón

3 cucharadas de agua

Sal

Preparación:

Pelamos el aguacate y el ajo y lo ponemos en la trituradora junto con la albahaca, los pistachos y el zumo de limón. Trituramos hasta que resulte una mezcla homogénea. Añadimos el agua y removemos hasta integrar (se puede aligerar la salsa con un poco más de agua si se prefiere una textura no muy consistente). Añadimos el queso rallado y mezclamos. Reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

Sugerencias:

*Podemos sustituir los pistachos por piñones, nueces, almendras o cualquier fruto seco que nos guste o tengamos a nuestro alcance.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

LANGOSTINOS CON SALSA DE FRAMBUESA

Una receta sencilla pero deliciosa que le da un toque de elegancia a cualquier mesa donde se presenta. Y es que simplemente con cuatro ingredientes y sin apenas esfuerzo, tendremos una exquisita comida, ideal para estos días de calor donde no se apetece pasar mucho tiempo en la cocina. Por último destacar el espectacular contraste de sabores entre los langostinos y la salsa de frambuesa. ¿Os apetece probarla?

Y aquí os dejo también otras recetas con langostinos que están deliciosamente ricas: langostinos en salsa de naranja, tartar de aguacate y langostinos y brocheta de salmón con langostinos.

Ingredientes:

-Langostinos

Ingredientes para la salsa:

-200 gr. de frambuesas

-4 cucharadas de azúcar moreno

-4 cucharadas de vinagre

-Sal

Preparación:

Comenzamos preparando la salsa de frambuesas, para ello lavamos las frambuesas y las ponemos en un cazo con el azúcar, el vinagre y una pizca de sal. Removemos y  cocemos a fuego fuerte hasta que empiece a hervir, bajamos el fuego y cocinamos 15 minutos más o menos hasta que se deshagan (removiendo de vez en cuando). Trituramos y pasamos por el chino para que se quede una salsa fina y sin pepitas.

Finalmente cocemos los langostinos unos minutos y servimos con la salsa de frambuesas (en salsera aparte).

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALMOREJO DE UVAS

Si hay dos platos que caractericen al verano esos son el salmorejo y el gazpacho. Se pueden hacer de mil maneras, usando los ingredientes que más nos gusten, tomates, pimientos, uvas, manzana, pepino, remolacha, aguacate, melón…

En esta ocasión os he preparado un salmorejo de uvas, ya que caza a la perfección con el resto de ingredientes típicos del salmorejo. Además la uva le aporta un dulzor y frescor especial al plato. Y para crear un contraste de sabores, he añadido un poco de queso curado rallado (a modo de decoración), el cual le aporta potencia, junto con el jamón curado. Pero podéis sustituirlo perfectamente por el clásico huevo duro picado.

Os animo a probar este salmorejo novedoso porque realmente está delicioso.

Pinchando aquí tenéis la receta de un gazpacho de zanahorias y melón que está delicioso y además de refrescarnos, nos ayuda a broncearnos por la gran cantidad de betacaroteno que contiene la zanahoria.

Ingredientes:

-3 tomates

-200 gr. uvas

-1/2 diente de ajo

-50 gr. migas de pan

-1 cucharada vinagre

-Aceite de oliva y Sal

-Decoración: queso de cabra rallado, jamón curado y cebollino picado

Preparación:

Comenzamos pelando los tomates y los ponemos en el vaso de la batidora. También le quitamos la piel y las pepitas a las uvas y las pondremos en la batidora junto con el pan, el vinagre y la sal. Trituramos todo y vamos echándole el aceite poco a poco. Hasta que esté todo bien ligado.

Emplatamos y servimos con unos trocitos de jamón serrano, el queso rallado, cebollino picado y un chorrito de aceite de oliva.

Sugerencias:

*Si nos gusta con una textura más líquida podemos añadir un poco de agua.

QUESO VEGANO (sin leche, ni grasas)

Si eres intolerante a la lactosa, vegano o simplemente quieres probar nuevos sabores, este queso te encantará. Está hecho con garbanzos y sin nada de grasas, por lo que es altamente proteico y muy pero que muy sano y nutritivo. Su textura es muy suave y su sabor delicado pero sabrosón a la vez. La cebolla, el ajo y la cúrcuma le aportan un toque de chispa al sabor final del queso, pero si no os gusta alguno de estos ingredientes, podéis prescindir de ellos sin problema.

Es ideal para introducir legumbres en la dieta diaria de nuestra familia, ya que nos aportan proteínas vegetales de alto valor nutricional. Super fácil de preparar, ya que simplemente hay que triturar los ingredientes y espesarlos en el fuego para darle consistencia. A trocitos, resulta ideal para acompañar ensaladas, cortado en láminas queda muy rico en bocadillos o sándwiches, incluso en las pizzas.

 ¿Qué me decís? ¿Os llama la atención esta versión vegana de queso?

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Ingredientes:

-1 taza de garbanzos cocidos

-1 taza de agua

-1/2 cebolla

-1 diente de ajo

-Cúrcuma y Sal

Preparación:

La noche anterior poner a remojar los garbanzos para que se hidraten y queden blandos. Cocinarlos en una olla expres durante 10 minutos o hasta que estén tiernos. Escurrir y ponerlos en una trituradora o procesadora de alimentos. Añadir la cebolla pelada, el ajo, una pizca de cúrcuma, la sal y el agua. Triturar bien y ponerlo en una cacerola para cocinarlo a fuego lento (sin parar de remover, para que no se pegue) hasta que haya espesado.

Verter la mezcla en un recipiente redondo previamente untado con un poco de aceite (para facilitar el desmoldado) y llevar a la nevera hasta que haya cuajado (mínimo 4 horas). Desmoldar y servir.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CARPACCIO DE TOMATE CON ALIÑO DE ROMERO Y PEPINILLO

En los días de calor el cuerpo nos pide platos fresquitos, fáciles de elaborar y cargados de vitaminas y minerales para mantenernos hidratados. Resulta ideal en este caso este delicioso carpaccio de tomate con su aliño de pepinillo y romero. Una combinación fantástica de sabores y colores que incitan a probarlo. ¿Y a ti? ¿También te apetece prepararlo? Es muy sencillo de preparar, con muy pocos ingredientes y en cuestión de minutos tendrás listo este delicioso bocado.

Ingredientes:

-1 tomate

-Láminas de queso de cabra

-Aceitunas

-Cebolletas

Para el aliño:

-1 cucharada de limón o vinagre

-2 cucharadas de aceite de oliva

-Unos pepinillos troceados

-Romero seco

-Sal

Preparación:

Comenzamos haciendo el aliño para el cual mezclamos todos los ingredientes en un bol y removemos para integrarlos. Reservamos.

Por otro lado, lavamos el tomate y lo laminamos finamente. Lo colocamos en un plato, añadimos las aceitunas, las cebolletas y las láminas de queso de cabra. Finalmente añadimos el aliño y servimos.

Sugerencias:

*Se pueden sustituir los pepinillos por alcaparras.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

PIZZA DE CALABACÍN (fácil y sin aceite)

Una pizza deliciosamente rica, muy nutritiva y facilísima de preparar ya que la masa no requiere de tiempo de reposo. Resulta ideal para incorporar verduras, de forma divertida, en la alimentación diaria, sobre todo de los más pequeños que suelen ser los más reacios a tomarlas de la manera habitual (en cremas, purés o guisadas). El sabor del calabacín no se aprecia en absoluto, éste únicamente contribuye aportando nutrientes y jugosidad a la pizza. 

Con estas cantidades de base de pizza de calabacín, salen dos masas finitas medianas. Si solo queréis preparar una, podéis optar por hacer la mitad de las cantidades de la base, o hacerla tal cual la indico, hornear las dos a la vez, y guardar en la nevera la base que no uséis para utilizarla al día siguiente, que es lo que yo he hecho).

Como topping he empleado simplemente tomate, cebolla y quesos, pero podéis incorporar los que más os gusten, jamón, atún, pimiento, gambas…

Una comida o cena ideal para compartir en familia, que tendréis lista en cuestión de minutos. ¿A qué os gusta la idea? Probad para que veáis que está increíblemente deliciosa. Y aquí os dejo otras sugerencias de pizzas vegetales que están divinas también: pizza de calabaza, pizza de berenjenas y pizza margarita (pinchando sobre el nombre llegaréis a la receta).

Ingredientes para la base:

1 calabacín rallado

-5 cucharadas de harina integral

-1 huevo

-Sal

Ingredientes para el topping:

Tomate frito

-Queso curado rallado

-1/2 cebolla (en tiras y pochada)

-1 mozzarella

-Orégano

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º. Y comenzamos preparando la base de la pizza, para la cual mezclamos en un bol el calabacín rallado con la harina integral, el huevo y la sal. Cuando tengamos una masa compacta la dividimos en dos y las ponemos sobre la bandeja de hornear (sobre papel vegetal para que no se pegue). Horneamos 15 minutos, con cuidado de que no se quemen los borden si han quedado muy finos.

Sacamos del horno y disponemos sobre ésta el tomate frito casero (o salsa de tomate), el queso rallado, la cebolla y la mozarella en rodajas. Añadimos orégano y llevamos al grill del horno por 5 minutos o hasta que la mozzarella se derrita. Servimos de inmediato.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CHEESECAKE CAPRESE LIGHT (sin horno)

Una deliciosa y sanísima cheesecake salada en su versión más light ya que apenas contiene grasas. Una auténtica explosión y mezcla de sabores que deleitarán hasta los paladares más exigentes. Es muy sencilla de preparar ya que no requiere de horneado y bien fresquita resulta un entrante ideal o una cena bien ligera.

La base la podéis hacer con galletas saladas tipo cracker, pero yo quería hacer una versión algo más saludable y he usado el pan tostado (o también llamado biscotes o bizcochos). El queso crema también es light. Con estos ingredientes resulta delicioso, pero si queréis hacerlo con algo más de sabor y por consiguiente, más calorías, podéis combinar queso crema con nata (en la proporción que queráis, o mitad y mitad o 200 gr de queso crema y 100 de nata).

¿Os gusta la idea? ¿La probáis y me contáis?

Ingredientes para la base:

-8 rodajas de pan tostado integral

-2 cucharadas de queso crema light

-2 cucharadas de mantequilla light

Ingredientes para el relleno:

-300 gr. queso crema light

– ½ vaso de leche semidesnatada

-4 hojas de gelatina neutra

-Tomates cherry

-Aceite de oliva

-Albahaca y tomillo

Preparación:

Trituramos el pan tostado integral en una procesadora de alimentos, trituradora o con la ayuda de un rodillo. Mezclamos con el queso crema light y la cucharada de mantequilla light hasta que quede una mezcla compacta y manejable. La disponemos dentro de un molde y refrigeramos 15 minutos.

Mientras preparamos el relleno, para ello ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría.

En un bol vertemos el queso crema light y lo batimos hasta que quede suave.

Calentamos el medio vaso de leche en el microondas y le añadimos la gelatina hidratada y bien escurrida. Removemos hasta que se disuelva y la vertemos dentro del bol con el queso crema. Movemos bien hasta integrar y añadimos este relleno en el molde que teníamos en la nevera. Lo llevamos nuevamente al refrigerador y dejamos que se solidifique (mínimo unas 4 horas).

Lavamos bien los tomates y los disponemos sobre la tarta una vez haya cuajado. Los rociamos con aceite de oliva mezclada con el tomillo y decoramos con unas hojas de albahaca.

Sugerencias:

*Se puede sustituir el pan tostado integral por pan tostado normal o galletas saladas tipo cracker.

*Si no se dispone de trituradora, los bizcochos se ponen dentro de una bolsa y se escachan con la ayuda de un rodillo.

*En el relleno puede combinarse 150 gr. de nata ligeramente montada con 150 gr. de queso crema.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

POLLO AL CURRY CON ALMENDRAS

Ya en otra de las recetas con pollo (pollo en salsa de almendras) os he hablado de sus grandes beneficios, como por ejemplo que es una fuente de proteína de calidad, de fácil digestión y con muy pocas grasas. Las proteínas del pollo contribuyen al desarrollo muscular, mejora el desarrollo y ayuda a mantener un peso corporal saludable y a bajar de peso. El 70% de la grasas se concentra en la piel, con lo que bastará con retirársela para no aportar calorías de más. Por otro lado, previene la osteoporosis; es un antidepresivo natural por su contenido en triptófano; contiene una cantidad considerable de hierro, selenio, fósforo, potasio y zinc; es ideal para la salud de la vista y esencial para el crecimiento de los tejidos cutáneos sanos (repara la piel seca y dañada).

Combinada con la salsa de curry y almendras resulta una textura delicada pero con un sabor intenso por la potencia que le aporta el curry. Esta especia contiene múltiples beneficios sobre el organismo, por ejemplo alivia el dolor y la inflamación, es ideal para una correcta digestión, es un potente antioxidante, previene el alzhéimer, reduce la presión arterial, fortalece el sistema inmunitario, fortalece los huesos, previene el cáncer de mama, colon o de próstata.

La simplicidad a la hora de preparar la receta y su exquisito sabor, hará que la tengáis presente más de una vez a la semana. Y aquí también os dejo el enlace de otras recetas riquísimas, elaboradas con pollo: cúpulas de manzana y pollo, canutillos de pollo relleno, pollo en salsa de almendras). Os encantarán!

Y sin más os cuento cómo prepararla.

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Ingredientes:

-4 pechugas de pollo

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-1 cucharadita de curry

-150 gr. queso crema light

-3 cucharadas de leche

-30 gr. almendras

-Aceite de oliva y Sal

 

Preparación:

Salpimentamos las pechugas y las doramos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Retiramos a un plato, cortamos a cuadraditos pequeños y reservamos. En esa misma sartén pochamos la cebolla y los ajos, previamente pelados y cortados muy finamente.

Por otro lado, tostamos ligeramente una sartén, con un pizquito de aceite de oliva, las almendras, hasta que estén doraditas. Reservamos.

Finalmente, mezclamos en un cuenco pequeño el queso crema con el curry y la leche y vertemos sobre la cebolla y ajos pochados. Removemos con una cuchara de madera y cocinamos un minuto, removiendo para que no se pegue. Añadimos la pechuga troceada y las almendras. Volvemos a remover y dejamos a fuego lento durante 2 minutos. Servimos enseguida.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

ALBÓNDIGAS SALUDABLES

Las albóndigas son un plato delicioso y muy conocido en cualquier parte del mundo, aunque sí es verdad que dependiendo de dónde nos encontremos varían sus ingredientes y su forma de elaboración. En esta ocasión las he preparado con una salsa de tomate natural, ya que ésta realza y potencia el sabor de la carne de las albóndigas. Y para hacerlas en una versión light y restarle calorías, en lugar de freírlas las he dorado en una plancha. Han quedado estupendas, ya que se sellan por fuera y terminan de cocerse en la salsa de tomate natural. Una manera sanísima de degustarlas sin abusar del aceite.

He utilizado una mezcla de carne de ternera y carne de pollo para que quedara una masa suave aunque hay que tener en cuenta que saldrán mucho más tiernas si se utiliza una proporción mayor o únicamente carne grasa (ternera) que magra (ave). Aquéllas que hayan sobrado se conservan perfectamente en la nevera hasta cinco días, en un recipiente hermético. También se puede optar por congelarlas antes cocinarlas y simplemente bastará con descongelarlas unas horas antes. Estarán perfectas para degustarlas.

Las albóndigas también pueden prepararse con pescado, verduras, queso… admiten infinidad de variaciones y todas con un resultado exitoso. ¿Os animáis a preparar esta delicia de receta super saludable?

Ingredientes:

-300 gr. carne molida de ternera

-200 gr. carne molida de pollo

-1 cebolla

-2 dientes de ajo

-1 huevo

-Perejil

-1/2 taza de leche

-1/2 taza de migas de pan duro

-Aceite de Oliva, Sal y Pimienta

Salsa de tomate natural

 

 Preparación:

Pelamos y picamos finamente la cebolla y los ajos y los pochamos en una sartén con un poquito de aceite de oliva. Cuando la cebolla esté casi transparente retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Por otro lado, remojamos las migas de pan en la leche para que se ablanden y reservamos.

 En un cuenco amplio ponemos las carnes molidas junto con el huevo batido, la sal, pimienta negra, el perejil lavado y finamente picado, las migas de pan (que habremos desmenuzado con la ayuda de un tenedor) y la cebolla con los ajos. Removemos bien para integrar todos los ingredientes y formamos bolitas pequeñas. Las ponemos en una plancha ligeramente untada con aceite de oliva y simplemente las marcamos por fuera hasta que estén doraditas (terminarán su cocción en la salsa).

Hacemos la salsa de tomate natural (pinchando aquí tienes la receta).

Introducimos las albóndigas en la salsa de tomate y dejamos cocer durante 15 minutos a fuego lento hasta que la salsa se haya espesado y las albóndigas se hayan cocinado en su interior. No hay que pasarse en la cocción para que no resulten secas dentro.

Sugerencias:

*Se pueden cocinar las albóndigas en el horno en lugar de en la plancha.

*Se pueden añadir unos guisantes y unos champiñones a la salsa de tomate una vez hecha para aumentar el sabor y las propiedades nutricionales.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MOUSSE DE MANGO, YOGURT Y UVAS

Si buscáis un postre fresquito, nutritivo, fácil y sin apenas grasas, esta mousse de mango y queso con uvas es vuestra opción ideal. Una mezcla mágica de sabores que harán que cada bocado deleite al comensal. Sin lugar a dudas, una opción perfecta para incorporar frutas a nuestra dieta diaria.

Ingredientes para el mousse de mango:

-1 mango

-1 clara de huevo

-1 yogurt natural casero

-2 cucharadas de queso crema

-3 cucharadas de caramelo de dátiles

Ingredientes para el mousse de yogurt:

-1 yogurt griego

-200 gr. de queso crema

-50 gr. azúcar

-1/2 cucharadita de esencia de vainilla

-Uvas para decorar

Preparación:

Comenzamos preparando la mousse de mango, para ello pelamos el mango y lo cortamos en trocitos. Lo ponemos en una batidora y lo trituramos. Añadimos el queso crema, el yogurt, el caramelo de dátiles y mezclamos. Incorporamos la clara de huevo a punto de nieve y la mezclamos junto al resto de ingredientes con movimientos envolventes. Disponemos la mousse en el fondo de las copas y reservamos en la nevera.

Ahora preparamos la mousse de queso. Tan fácil como mezclar el yogurt con el queso crema y el azúcar. Añadimos la vainilla. Y volvemos a mezclar el conjunto.

Sacamos de la nevera las copas con la mousse de mango y vertemos encima la mousse de yogurt. Refrigeramos durante 1 hora y servimos con unas uvas a modo de decoración.

 ¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!