YOGURT DE TURRÓN DE JIJONA

Me encanta el turrón, estemos en la época del año que estemos y muy en especial el turrón blando o de Jijona. Su sabor a almendra tostada y miel es único e inigualable y ya os podéis imaginar en su versión de yogurt. Se une la cremosidad y textura característica del yogurt con el sabor dulce y almendrado del turrón.

Además, es una receta de aprovechamiento, ideal para gastar esos turrones que nos han sobrado de las fiestas navideñas. Un postre con un sabor dulcemente novedoso y fresquito, que hará las delicias de vuestros comensales.

Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-2 cucharadas azúcar

-200 gr. turrón blando

Preparación:

*Con yogurtera: ponemos en el vaso de la batidora el turrón cortado en trozos con la mitad de la leche y trituramos bien. Lo vertemos en un bol y añadimos el resto de la leche, el yogurt y el azúcar. Removemos con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y los dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: ponemos en el vaso de la batidora el turrón cortado en trozos con la mitad de la leche y trituramos bien. Vertemos en un cazo con el resto de la leche y calentamos hasta que esté más o menos a una temperatura de 45º. Retiramos del fuego y añadimos el yogurt junto con el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo lo apagamos e introducimos los vasos de yogurt y los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Los sacamos, colocamos sus tapas (o en su defecto ponles papel film) y guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE CALABAZA

 

Ingredientes:

-800 ml. leche

-1 yogurt natural

-175 gr. calabaza

-4 cucharadas azúcar

-1 cucharadita canela

Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos pelando, quitando las pepitas y lavando bien la calabaza. La troceamos y cocinamos en un cazo con agua hasta que esté tierna. Escurrimos muy bien, añadimos la cucharadita de canela, trituramos y dejamos enfriar. Vertemos la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el azúcar y el puré de calabaza. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos y dejamos templar para posteriormente guardarlos en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin  yogurtera: igualmente pelamos, lavamos y troceamos la calabaza. La cocemos con un poco de agua hasta que esté tierna. Escurrimos muy bien, añadimos la canela y trituramos. Calentamos la leche a fuego medio, no debe hervir. Debemos retirarla cuando alcance los 45º (si no tenemos termómetro para comprobar la temperatura, sabrás que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche ésta no te queme). Por otro lado, vertemos el yogurt junto con el azúcar y el puré de calabaza en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes y repartimos en los vasitos. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo lo apagamos e introducimos los vasos de yogurt y dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Los sacamos, colocamos sus tapas (o en su defecto ponles papel film) y guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT GRIEGO CON MERMELADA DE FRESAS

Ingredientes:

-900 ml. leche entera

-100 ml. nata

-1 yogurt natural

Mermelada de fresas

Preparación:

*Con yogurtera: mezclamos la leche con la nata y el yogurt natural. Vertemos esta mezcla sobre los vasos y llevamos a la yogurtera 8 horas.

*Sin yogurtera: calentamos la leche hasta que alcance los 45º, añadimos el yogurt y la nata. Mezclamos muy bien e introducimos en un único recipiente (de cristal preferiblemente) y le colocamos su tapa. Precalentamos el horno a 150º durante 5 minutos. Apagamos y recubrimos el recipiente de cristal con un paño o una manta (para que no pierda calor). Lo colocamos dentro del horno y lo dejamos durante 8 horas.

*Después del proceso de fermentación del yogurt, debemos proceder al filtrado. Para ello debes colar el yogurt con una gasa (coloca la gasa en un colador amplio y deja que escurra el máximo suero posible). Este proceso tardará varias horas.

Una vez colado, nos quedará el yogurt griego en la gasa y el suero de la leche en el recipiente (este suero lo puedes aprovechar para elaborar otras recetas, bizcochos, pan…) El yogurt griego lo repartes en vasitos individuales a los cuales les habrás puesto una cucharada generosa de mermelada de fresa.

 ¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE VAINILLA CON MERMELADA DE MANZANA

Ingredientes:

800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-2 cucharadas esencia de vainilla

Mermelada de manzana y canela

Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos vertiendo la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el azúcar y la esencia de vainilla. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de manzana y canela en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: primero hay que templar la leche, para ello se calienta a fuego medio, no debe hervir. Se retira del fuego cuando alcance los 45º (si no se dispone de termómetro para comprobar la temperatura, se sabrá que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche no te queme). Vertemos el yogurt junto con el azúcar y la esencia de vainilla en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de manzana y canela en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE TIRAMISÚ

El tiramisú es un postre frío de cuchara que se monta en capas. No existe una receta única de elaboración pero básicamente se compone siempre de un ingrediente sólido humedecido en café (bizcocho, galletas…) sobre el que se superpone una crema cuya base son huevos batidos con  azúcar y se presenta espolvoreado con cacao en polvo.

Yo he querido ir más allá de esta delicia italiana y he elaborado un yogurt de tiramisú! El resultado ha sido todo un éxito, cuando lo comías recordabas el tan característico sabor de este singular postre pero con una textura algo más densa (ya que sustituí la crema del tiramisú por el yogurt). Las galletas de la base le aportaban el toque crocante que mezclado con el untuoso yogurt de queso con café y el topping de cacao hacía las delicias de todo aquél que lo probaba. Totalmente recomendable para sorprender a vuestros invitados con un postre muy sabroso, ligero, bien fresquito y novedoso.

Ingredientes:

-600 ml. leche entera

-250 gr. queso crema

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-1 cucharada de café soluble

-Cacao en polvo

-10 galletas trituradas

Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos separando un poco de leche en una taza, la cual calentamos en el microondas unos segundos y disolvemos en ella el café soluble. Por otro lado, vertemos el resto de la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el queso crema, el azúcar y el café disuelto. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos las galletas en los vasitos.

Con mucho cuidado y con la ayuda de una cuchara (como se muestra en las fotos, ya que es el mismo procedimiento que para la mermelada) ponemos la mezcla de yogurt encima. Llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y los dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas. Cuando los vayamos a servir los espolvoreamos con cacao en polvo.

*Sin yogurtera: primero hay que templar la leche, para ello se calienta a fuego medio, no debe hervir. Se retira del fuego cuando alcance los 45º (si no se dispone de termómetro para comprobar la temperatura, se sabrá que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche no te queme). Vertemos en la leche el café soluble y removemos hasta disolver. Añadimos el yogurt junto con el azúcar y el queso crema. Removemos para que se integren todos los ingredientes. Repartimos las galletas en los vasitos. 

Con mucho cuidado y con la ayuda de una cuchara (como se muestra en las fotos, ya que es el mismo procedimiento que para la mermelada) ponemos la mezcla de yogurt encima. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas. Cuando los vayamos a servir los espolvoreamos con cacao en polvo.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE MANDARINA CON MERMELADA DE PAPAYA

La papaya es una buena fuente de vitamina A, C, E y K, folato, potasio, así como de antioxidantes que ayudan a combatir el daño de los radicales libres y pueden disminuir los efectos del envejecimiento. Al igual que otros tipos de frutas, la papaya posee diversos nutrientes y antioxidantes que son beneficiosos para el cabello, la piel y la salud en general.

De entre sus múltiples beneficios, destacar que fortalece la inmunidad por su alto contenido en vitamina C. Tiene enzimas anti-inflamatorias que ayudan a aliviar la artritis. Previene el cáncer y enfermedades del corazón. Mejora la digestión por su enzima llamada papaína. Por su alto contenido en fibra es muy recomendable en caso de estreñimiento. Es baja en calorías por lo que es un alimento ideal para dietas de adelgazamiento. Por su cantidad de vitamina A y flavonoides, ayuda a la salud ocular.

En mermelada resulta exquisita debido a su sabor dulce y textura carnosa. Y junto con el yogurt forman un postre ideal de tomar después de cualquier comida o simplemente como tentempié.

Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-3 mandarinas

Mermelada de papaya

Preparación:

*Con yogurtera: Lavamos muy bien las mandarinas y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel anaranjada. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, le añadimos la cáscaras de las mandarinas y llevamos a fuego medio. Debemos apagarlo justo antes de que empiece a hervir. En ese momento retiramos del fuego y dejamos enfriar. Una vez fría la leche, retiramos las pieles de las mandarinas y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado.

A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de papaya en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto). Llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: el procedimiento es muy parecido, solo cambian algunas cosillas. Lavamos muy bien las mandarinas y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel anaranjada. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, añadimos las cáscaras de las mandarinas y llevamos a fuego medio. Debemos apagarla justo antes de que empiece a hervir. Dejamos templar. Cuando  la leche esté más o menos a una temperatura de 45º retiramos las pieles y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. A continuación vertemos una cucharada generosa de mermelada de papaya en el interior de los vasos. Encima ponemos el preparado de leche y yogurt (debemos ponerlo con cuidado para que la mermelada permanezca en el fondo y no se mezcle con el yogurt, nos ayudaremos de una cuchara como se muestra en la foto).

 Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

SALSA DE YOGURT

El uso cotidiano del yogurt se limita mayoritariamente a su consumo como postre, pero éste puede ser empleado en preparaciones saladas, como aderezo o como sustituto del aceite o mayonesa (como por ejemplo en una salsa)

El yogurt es considerado un alimento fundamental para la salud, debido a que es un producto del grupo probiótico, los cuales contienen microorganismos vivos que influyen positivamente en nuestro organismo, mejorando principalmente la salud de la flora intestinal. El yogurt proviene de la fermentación de la leche, pero se podría decir que sus propiedades son incluso mejores, pues algunas personas intolerantes a la lactosa, pueden comerse este alimento sin problemas (de entre las cuales me incluyo) ya que al estar fermentado hace más digestiva la leche. Y es que sus más de 100 millones de bacterias vivas convierten la lactasa (el azúcar de la leche) en ácido láctico, el cual imposibilita el desarrollo de bacterias dañinas en el intestino provenientes de la descomposición de los alimentos. 

Así mismo, el yogur facilita la asimilación de nutrientes, favorece la absorción de las grasas, combate las diarreas y el estreñimiento, disminuye el colesterol y reduce los efectos negativos de los antibióticos; sin olvidar que contiene calcio, magnesio y fósforo, los minerales indispensables para mantener sanos nuestros huesos.

 

Esta salsa es ideal para acompañar ensaladas, vegetales, huevos, incluso podría combinar con un pescado o carne si se busca un aderezo suave como acompañante de estos ingredientes. Es de muy fácil elaboración y se puede preparar con antelación y tenerla lista en el momento de servir. Vamos a detallar la receta.

Ingredientes:

-125 gr. yogurt natural

-Zumo de medio limón

-1 diente de ajo

-2 hojas de menta

-Aceite de oliva, Sal y Pimienta

Preparación:

Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la batidora y trituramos durante un minuto hasta que quede una salsa cremosa. 

Reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

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YOGURT DE LIMÓN

¿Les apetece conocer un poco de historia sobre el yogurt? Pues bien, el origen del yogur se sitúa en Turquía. Su nombre tiene el origen en un término búlgaro: “iaurt“. Se cree que su consumo es anterior al comienzo de la agricultura.

Los pueblos nómadas transportaban la leche fresca que obtenían de los animales en sacos generalmente de piel de cabra. El calor y el contacto de la leche con la piel de cabra propiciaba la multiplicación de las bacterias ácidas que fermentaban la leche. La leche se convertía en una masa semisólida y coagulada. Una vez consumido el fermento lácteo contenido en aquellas bolsas, éstas se volvían a llenar de leche fresca que se transformaba nuevamente en leche fermentada gracias a los residuos precedentes.

 El yogur se convirtió en el alimento básico de los pueblos nómadas por su facilidad de transporte y conservación. Sus saludables virtudes eran ya conocidas en la Antigüedad. Unos siglos más tarde se descubriría su efecto calmante y regulador intestinal. Se demostró que el yogur contenía bacterias capaces de convertir el azúcar de la leche -lactosa- en ácido láctico y que este ácido hacía imposible el desarrollo de bacterias dañinas en el intestino derivadas de la descomposición de los alimentos. También se hizo latente la enorme cantidad de vitaminas del grupo B que contiene el yogurt.

Prepararlo carece de complicación y el resultado bien merece la pena porque dista bastante de los yogures industriales. Además, mantiene todas las propiedades de la leche y carecen de conservantes y colorantes. Animaros a prepararlos y ya me contaréis.

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Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

-1 limón

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Preparación:

*Con yogurtera: Lavamos muy bien el limón y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel amarilla. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, le añadimos la cáscara del limón y llevamos a fuego medio. Debemos apagarlo justo antes de que empiece a hervir. En ese momento retiramos del fuego y dejamos enfriar. Una vez fría la leche, retiramos la piel del limón y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardarlos en la nevera un mínimo de 4 horas.

*Sin yogurtera: el procedimiento es muy parecido, solo cambian algunas cosillas. Lavamos muy bien el limón y con la ayuda de un cuchillo o un pelador de verduras le quitamos solamente la piel amarilla. Por otro lado, vertemos la leche en un cazo, añadimos la cáscara del limón y llevamos a fuego medio. Debemos apagarla justo antes de que empiece a hervir. Dejamos templar. Cuando  la leche esté más o menos a una temperatura de 45º retiramos la piel del limón y añadimos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT NATURAL

¿Alguna vez os habéis planteado el preparar vuestro propio yogurt en casa? Yo sí, y os voy a comentar qué me llevo a ello. A mí me gusta darle a mis hijos todo tipo de alimentos pero de la forma más natural y sana posible. Pues bien, hace unos meses mi hija de tres añitos me pidió un yogurt, y por su puesto fui a la nevera y se lo di. Su hermanito (recién acaba de cumplir un año) que la estaba viendo empezó a señalar y claro, quería probarlo él también. En ese momento, le di la vuelta al  yogurt para leer sus ingredientes y composición. Mi sorpresa fue que estaba cargado de azúcares, colorantes y conservantes! Y se suponía que era un yogurt para niños… A partir de ahí me planteé hacerlos yo misma ya que el proceso parecía bien sencillo. Como no tenía yogurtera los preparaba con el calor residual del horno. El resultado fue muy bueno. A los niños le encantaba y más me gustaba a mí porque sabía que estaban comiendo un alimento muy saludable, sin conservantes, colorantes ni azúcares añadidos.

Tal fue el éxito que me plantee comprar una yogurtera (las hay de todos los precios, marcas y modelos), pero yo me decanté por una básica para empezar. Tan solo me costó 20 euros y puedo aseguraos que están más que amortizados. Los yogures quedan geniales, con una textura cremosa pero consistente y el sabor dista mucho de los comprados en el super.

Además, admite infinidad de variaciones que ya os las iré contando (turrón, café, tiramisú, queso, con mermeladas, frutas e incluso verduras!). Por otra parte, es muy económico, ya que solo se necesita la leche, un yogurt entero natural y un poco de azúcar para obtener 8 yogures caseros.

Hay quien le añade leche en polvo para darle más consistencia, yo nunca lo he hecho porque con los ingredientes básicos ya queda muy bien.

 

Si los preferís más cremosos, en lugar de un yogurt entero, usad un yogurt griego, ya que por el porcentaje de grasa resultan unos yogures de textura cremosa, sabor más intenso, pero eso sí, con algo más de calorías.

En cuanto al tipo de leche, se pueden preparar con leche fresca (entera o semidesnatada), leche pasteurizada (fresca o semidesnatada), incluso con leche sin lactosa (son los que hago para mí y me van genial). También los he preparado con leche desnatada y el resultado no es tan perfecto como los elaborados con leche entera o semi, ya que no contiene el porcentaje de grasa adecuado. Quedan algo menos consistentes pero el sabor es bueno. Para los peques uso la leche entera, a veces fresca y en otras ocasiones de brick pasteurizada (la de toda la vida) y para mi marido y para mí, la leche semidesnatada sin lactosa. Os animo a probar a prepararlos porque de verdad que merece la pena. Ya me contaréis, de momento vamos con la receta.

Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-3 cucharadas azúcar

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Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos virtiendo la leche en un bol, incorporamos el yogurt y el azúcar. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos de yogurt y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.

Sin yogurtera: primero hay que templar la leche, para ello se calienta a fuego medio, no debe hervir. Se retira del fuego cuando alcance los 45º (si no se dispone de termómetro para comprobar la temperatura, se sabrá que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche no te queme). Vertemos el yogurt junto con el azúcar en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes y  repartimos la mezcla en los vasitos. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

YOGURT DE VAINILLA CON NUECES Y MIEL

Sabíais que un cuarto de taza de nueces, ofrece más de 100 por ciento del valor diario recomendado de grasas omega-3 de origen vegetal? Además de grandes cantidades de cobre y manganeso, entre otras. Las nueces pueden ayudar a reducir no sólo el riesgo de cáncer de próstata, sino también el cáncer de mama. Contienen varios antioxidantes muy beneficiosos para la salud. Así como el aminoácido L-arginina, que ofrece múltiples beneficios vasculares a las personas con enfermedades del corazón, o los que tienen mayor riesgo de enfermedades del corazón debido a múltiples factores de riesgo cardíaco. Además este fruto puede mejorar la calidad del esperma, ayudar a controlar el peso, y ofrecer apoyo a la salud del cerebro y la diabetes tipo dos.

 

Por otra parte, la miel producida por las abejas nos aporta múltiples beneficios al organismo, como por ejemplo es ideal para las alergias, para la tos y suavizar a garganta. En un buen antioxidante y un alimento prebiótico. Regula el tránsito intestinal. Aumenta la energía. Ayuda a dormir mejor. Y posee propiedades anticancerígenas. Conclusión, que la mezcla de estos tres grandes alimentos (yogurt, nueces y miel) nos ayudarán a estar mejor nutridos y con la energía necesaria para afrontar las actividades diarias.

Ingredientes:

-800 ml. leche entera

-1 yogurt natural sin azúcar

-2 cucharadas esencia de vainilla

-2 cucharadas de azúcar

-8 cucharadas de nueces

-Miel

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Preparación:

*Con yogurtera: comenzamos virtiendo la leche en un bol, incorporamos el yogurt, el azúcar y la esencia de vainilla. Removemos bien con la ayuda de unas varillas hasta conseguir que todo el conjunto esté bien integrado. Repartimos en los vasos de yogurt y llevamos a la yogurtera 8 horas. Pasado este tiempo los sacamos, le colocamos sus tapas y los dejamos templar para posteriormente guardar en la nevera un mínimo de 4 horas.  Cuando los vayas a consumir agrega a cada yogurt unas nueces picadas encima  y sobre éstas una cucharada de miel.

*Sin yogurtera: primero hay que templar la leche, para ello se calienta a fuego medio, no debe hervir. Se retira del fuego cuando alcance los 45º (si no se dispone de termómetro para comprobar la temperatura, se sabrá que es la adecuada cuando al meter un dedo en la leche no te queme). Vertemos el yogurt junto con el azúcar y la esencia de vainilla en la leche templada. Removemos hasta que se integren todos los ingredientes y  repartimos la mezcla en los vasitos. Calentamos el horno 5 minutos a 150º, transcurrido ese tiempo, se apaga y se introduce los vasos de yogurt. Los dejamos 8 horas tapados con una manta (para que no pierdan el calor). Se sacan, se colocan sus tapas (o en su defecto le ponemos papel film) y los guardamos en la nevera un mínimo de 4 horas. Cuando los vayas a consumir agrega a cada yogurt unas nueces picadas encima  y sobre éstas una cucharada de miel.

Sugerencias:

*En lugar de esencia de vainilla se puede usar vainilla en rama, en este caso hay que infusionar la leche, ésto es calentar la leche (sin que llegue a hervir) con las semillas de la vaina de vainilla. Dejar enfriar, colar y mezclar con el resto de ingredientes. El resto del proceso es igual.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!