PUMPINTELLA o NUTELLA VEGANA

La versión vegana de la nutella es la pumpkintella. Se prepara exactamente igual que la nutella tradicional pero en lugar de leche se usa calabaza cocida o asada. Es muy sencilla de hacer y queda riquísima, ya que la calabaza le aporta un dulzor especial. Una vez hecha podemos conservarla en la nevera hasta tres semanas.

Os animo a que la preparéis sobre todo si tenéis niños en casa, ya que es una forma ideal de que coman calabaza junto con frutos secos. Ya verás que les encantará.

Y si os apetece ver la receta de la nutella tradicional, pinchando aquí podréis acceder a ella.

Ingredientes:

300 gr. calabaza

-100 gr. avellanas

-3 cucharadas caramelo de dátiles (ó 6 dátiles)

-3 cucharadas de cacao

Preparación:

Pelamos, le quitamos las pepitas a la calabaza y la troceamos. La cocemos en agua hirviendo hasta que esté blandita (también la podemos asar en el horno).

Ya solo nos queda poner el resto de ingredientes, junto con la calabaza, en la batidora y triturarlos hasta obtener una crema untuosa. Conservar en la nevera.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE MELOCOTÓN

Una estupenda forma de aprovechar la fruta de temporada es haciendo una rica mermelada con ella, así podremos disfrutar de la susodicha en cualquier época del año. Y aprovechando que tenía bastantes melocotones del huerto de mi suegro, me dispuse a gastarlos en una deliciosa mermelada. A mis hijos les encanta untada en pan o galletas y yo encantada porque es otra forma de que coman fruta. Reservé un tarrito de esta delicia de melocotones para la cobertura del pastel que veis en las fotos, un riquísimo pastel meloso de duraznos que ha quedado riquísimo (si os apetece ver la receta la tenéis pinchando aquí). Os aseguro que os encantará…

Para endulzarla he combinado mi insustituible caramelo de dátiles (ya sabéis que es cien por cien natural, os dejo la receta pinchando aquí), con azúcar moreno, con el fin de potenciar el dulzor de los melocotones. Y ha quedado riquísima.

Nutricionalmente, el melocotón aporta tan solo 39 kcal por cada 100 gramos, ya que su composición es mayormente agua. Las vitaminas más destacables son la vitamina C, B3, E, B2, B1, B6, A (caroteno) y ácido fólico o B9. También aporta minerales como potasio, fósforo, magnesio, calcio, sodio, hierro, zinc, yodo y selenio. Así mismo, posee una gran cantidad de fibra, ideal para combatir el estreñimiento. Es ideal para las digestiones pesadas, para la tensión alta, para la vista, para mejorar las defensas, para las varices, para la anemia y para la diabetes, entre otras…

Y después de conocer tantas propiedades beneficiosas, ¿os animáis a enriquecer vuestros desayunos y meriendas con una exquisita mermelada de melocotón?

Ingredientes:

-1 kg. de melocotones

-150 gr. de azúcar moreno

-250 gr. de caramelo de dátiles

-1 limón

Preparación:

Pelamos los melocotones, le quitamos la pipa y los troceamos. Los ponemos en un cazo junto con el azúcar, el caramelo de dátiles y el zumo de limón. Cocinamos a fuego lento hasta que la fruta se deshaga (unos 50 minutos aproximadamente). Trituramos con la batidora si se prefiere una textura sin tropezones.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Puede emplearse azúcar blanco, panela o miel para endulzar.

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

NOCILLA SALUDABLE

¡Llegó el gran momento! ¡Ya es vuestra! La receta de la tan popular crema de cacao, avellanas y azúcar pero muchísimo más sencilla de hacer, super deliciosa y sin grasas, aceites ni azúcares añadidos. Únicamente ingredientes cien por cien naturales.

Desde que la estaba preparando, el aroma ya me cautivaba, pero fue al probarla cuando dije: nunca más compraré nocilla en el super. Realmente está exquisita y se tarda 5 minutos en preparar. Es ideal para los desayunos, meriendas, para rellenar bizcochos, tartas de galletas, cup cakes o cualquier otra preparación dulce que tengáis.

A los niños les encanta y con ello nos aseguramos que están comiendo alimentos nutritivos y sanos, ya que se usan frutos secos, leche y cacao.

La receta original llevaba 30 ml. de aceite pero yo probé a no ponerla y de verdad os digo que no hizo falta. Queda perfecta sin ella. Hay que tener en cuenta que la crema va espesando a medida que pasan las horas, podéis ir probando a incorporar más o menos leche según la textura que queráis, más espesa o menos. Como siempre os digo, para endulzar yo uso el caramelo de dátiles (podéis ver la receta aquí) pero podéis usar vuestro edulcorante favorito o varios dátiles naturales. 

No dejéis de preparar esta maravilla, sobre todo si tenéis niños en casa, es super natural, nutritiva y deliciosa. Y como siempre, contadme qué os pareció! Aunque aviso, ¡es adictiva! 

Ingredientes:

-150 gr. avellanas tostadas sin sal

-2 cucharadas de cacao en polvo

-3 cucharadas de caramelo de dátil

-150 ml. leche

-1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

Preparación:

Ponemos las avellanas en la trituradora y trituramos hasta que adquieran una textura cremosa (vamos parando de vez en cuando para bajar el fruto de las paredes de la trituradora y así también evitamos que la máquina se caliente). Añadimos el cacao, el caramelo de dátil, la leche y la vainilla (si se usa). Trituramos unos segundos más hasta que quede una mezcla homogénea. Ponemos en un tarrito de cristal y guardamos en la nevera. 

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MANTEQUILLA DE ALMENDRAS FIT

Si ya la crema de nueces estaba deliciosa, esta de almendras es un éxito rotundo. Está exquisita! En alguna ocasión había probado la crema de almendras comercial, la que venden en el super y decir tiene que nada tienen que ver una con la otra. El sabor, aroma y textura de la crema casera es espectacular y creedme que adictivo. Una vez la pruebas engancha!

Con esta elaboración, nos enriquecemos de los beneficios que nos aportan las almendras, ya que son ricas en proteína vegetal, en ácidos grasos esenciales, hidratos de carbono, fibra, vitaminas del grupo B y E, fósforo, hierro, sodio, potasio y magnesio.

 El consumo regular de almendras crudas está relacionado con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares o del corazón como arteriosclerosis, infarto de miocardio, angina de pecho, hipertensión, etc. Además, la almendra, junto con las semillas de sésamo, es una de las principales fuentes de calcio que nos podemos encontrar en el reino vegetal.

Esta crema resulta ideal para tomarla untada en pan, sobre galletas, con fruta, yogurt, incorporarla a postres, o simplemente como a vez hago yo, comerla a cucharadas.

Preparación:

Comenzamos tostando las almendras en el horno. Para ello ponemos sobre la bandeja del horno un papel sulfurizado y encima las almendras. Encendemos el horno a 180º  y sin precalentar, introducimos las almendras. Las dejamos como unos 10 minutos o hasta que estén tostaditas pero cuidando que no se quemen. Otra alternativa es tostarlas en la sartén amplia, para ello ponemos todas las almendras que quepan en una capa (sin amontonarlas) y las tostamos a fuego medio bajo removiéndolas de vez en cuando.

Introducimos las almendras en la batidora junto con la pizca de canela y de sal y las picamos a máxima potencia unos minutos. Abrimos la batidora, bajamos la mezcla de las paredes y seguimos triturando a media potencia hasta obtener una pasta cremosa (la trituración prolongada ha hecho que el fruto expulse su aceite). Debemos parar de vez en cuando para bajar la pasta de las paredes de la batidora y así también evitar que se caliente el motor.

Una vez líquida la crema, esperamos a que se enfríe y la vertemos en un tarrito de cristal y la guardamos en el frigorífico. A tener en cuenta que gana consistencia al enfriarse.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CREMA DE CACAO LIGHT

Mi hija y yo somos unas grandes aficionadas del chocolate y como no, de la tan famosa “crema de cacao”que venden en los super. Nos encanta comerla en los desayunos y meriendas, sobre las galletas o el pan. Pero claro, todas esas cremas industriales contienen aceites de palma, muchos azúcares, grasas no muy recomendables, conservantes, estabilizantes, potenciadores del sabor y mil cosas más que muy beneficiosas para el organismo no son… 

Y yo intentando buscar una versión casera y algo más sana y nutritiva, he preparado esta rica “nocilla light”. La base es queso de untar light mezclado con cacao puro y un poco de azúcar para darle el toque dulce. El queso nos aporta proteínas de calidad y calcio; el cacao es un potente antioxidante cargado de minerales y vitaminas; y el azúcar nos aporta la energía para afrontar las tareas diarias.

Aprovecho para desmontar algunas falsas creencias sobre el cacao, que si engorda, que si es perjudicial… Pues decir que es un alimento rico en minerales (como el magnesio y el hierro), en vitaminas (sobre todo vitamina C) y en fibra. Además, es beneficioso para el corazón, la depresión, el asma, la piel seca, los dolores musculares, la retención de líquidos y hasta para la diabetes.  

Por si fuera poco, esta nocilla casera es super fácil de preparar, ya que solo hay que mezclar los ingredientes. Y realmente está deliciosa!! 

Con toda esta información y la simplicidad de la receta ¿a qué esperáis para ir corriendo a prepararla?

  • Editar Widget
  • Duplicar Widget
  • Borrar Widget
  • Ingredientes:

Ingredientes:

-150 gr. queso crema light

-1 cucharada y media cacao puro

-2 cucharadas azúcar

Preparación:

Tan sencillo como mezclar todos los ingredientes hasta que queden bien integrados.

Conservar en la nevera.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

CREMA DE NUECES

Si os soy sincera, no soy muy amante de los frutos secos, nunca me han llamado la atención, pero como sé que son muy saludables y beneficiosos para nuestra salud, quería introducirlos en mi alimentación y la de mi familia como alternativa saludable a las cremas industriales de otros frutos secos (como por ejemplo la tan conocida de cacao y avellanas) u otras mantequillas industriales, cargadas de azúcares, grasas, aceites muy poco saludables (de palma, coco…), conservantes, estabilizantes… Y aprovechando unas nueces que me dio mi madre me decidí a elaborarla.

El resultado es exquisito. La textura es suave y untuosa, el olor mientras se prepara recuerda a las fábricas de dulces de antaño y el sabor es indescriptible, merece la pena probarlo. Su elaboración es bien sencilla ya que solo se necesita tostar y triturar un único ingrediente: las nueces, no hace falta añadir aceite, ni azúcar ni nada más. Únicamente yo he añadido una pizca de sal y de canela para potenciar el sabor, pero si no os gusta el sabor de la canela (a mí es que me encanta el aroma que deja en cualquier elaboración) podéis prescindir de ella o sustituirla por una gota de vainilla.

Es ideal untada en galletas, sobre unas rebanadas de pan, en el yogurt o esparcida sobre la fruta (combina muy bien con el plátano, manzana, papaya…). Con ella estamos enriqueciendo nuestra comida, ya que las nueces nos aportan proteínas, fibra, vitaminas B y E, grasas saludables, antioxidantes, esteroles y minerales como el potasio, sodio, hierro, calcio, magnesio y zinc.

En la nevera puede conservarse varias semanas, pero es recomendable preparar poca cantidad para que no dure mucho tiempo, ya que los frutos secos van perdiendo nutrientes y debido a su contenido en grasas tienden a enranciarse. Es preferible elaborarla más a menudo y disfrutarla con sus mejores cualidades. En mi nevera y mis desayunos nunca falta.

En breve publicaré otras cremas o mantequillas con otros frutos secos como la almendra o la avellana. Os animo a probadla. ¡Bien merece la pena!

 

Ingredientes:

-250 gr. nueces

-1/2 cucharadita canela

-Una pizca de sal

IMG-20180518-WA0010

Preparación:

Comenzamos tostando las nueces en el horno. Para ello ponemos sobre la bandeja del horno un papel sulfurizado y encima las nueces peladas. Encendemos el horno a 180º  y sin precalentar, introducimos las nueces. Las dejamos como unos 10 minutos o hasta que estén tostaditas pero cuidando que no se quemen. Otra alternativa es tostarlas en la sartén amplia, para ello ponemos todas las nueces que quepan en una capa (sin amontonarlas) y las tostamos a fuego medio bajo removiéndolas de vez en cuando.

Introducimos las nueces en la batidora junto con la pizca de canela y de sal y las picamos a máxima potencia unos minutos. Abrimos la batidora, bajamos la mezcla de las paredes y seguimos triturando a media potencia hasta obtener una pasta cremosa (la trituración prolongada ha hecho que las nueces expulsen su aceite). Debemos parar de vez en cuando para bajar la pasta de las paredes de la batidora y así también evitar que se caliente el motor.

Una vez líquida la crema, esperamos a que se enfríe y la vertemos en un tarrito de cristal y la guardamos en el frigorífico. A tener en cuenta que gana consistencia al enfriarse.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE PERA, MANZANA, CALABAZA Y JENGIBRE

El jengibre es una de las plantas más populares de la medicina tradicional china, ya que tiene múltiples propiedades realmente beneficiosas para el organismo. Como por ejemplo, mejora la absorción y asimilación de nutrientes esenciales en el cuerpo; así como el flujo sanguíneo, por lo que previene las enfermedades cardiovasculares. Evita los calambres. Previene el cáncer de colon y ovarios. Disminuye las migrañas. Combate el envejecimiento prematuro y reduce los niveles de estrés. Con un poco de té, reduce el dolor de garganta y congestión. Disminuye las náuseas (para ello basta con consumir un poco de la raíz con una cucharada de miel). Activa los jugos digestivos (comiendo un poco de jengibre fresco 5 minutos antes de la comida). Disminuye las flatulencias (masticando durante 5 minutos un poco de este alimento). La única precaución que se debe tener es que aumenta la temperatura corporal, por lo que está contraindicado en las personas con fiebre. Pero de lo contrario, si queréis beneficiaros de todas estas propiedades, no dudéis en introducirlo en vuestra dieta.

 

En esta ocasión he combinado el jengibre con fruta y verdura en una estupenda mermelada de manzana, calabaza y pera. Mezcla de sabores inigualables, resulta exquisita en unas tostadas o un yogurt para el desayuno, merienda o tentempié.

Ingredientes:

-1 manzana

-300 gr. calabaza

-1 pera

-1/2 cucharadita jengibre natural rallado

-1 cucharadita de canela

– 3 cucharadas de miel

-1 limón

Preparación:

Pelamos y cortamos a cuadritos la manzana, la pera y la calabaza. La ponemos en un cazo con un poco de agua y llevamos al fuego. Cuando comience a hervir añadimos el jengibre, la canela, la miel y el zumo del limón. Removemos bien y dejamos cocer a fuego bajo hasta que los ingredientes se desintegren, aproximadamente 45 minutos. Trituramos con la batidora si se prefiere una textura sin tropezones.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Puede emplearse azúcar moreno, panela o azúcar blanco en sustitución de la miel

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

BROCHETA DE SALMÓN Y LANGOSTINOS CON ALIÑO DE SOJA

Las brochetas son una manera fácil y muy vistosa de preparar un plato. Admiten múltiples variaciones ya que se pueden combinar frutas y verduras con carnes o pescados. Son ideales como aperitivo o entrante y con ellas el éxito está garantizado porque son muy resultonas y gustan a todo el mundo.

He combinado estas brochetas con una compota de manzana y un aliño de soja para crear un contraste de sabores entre dulces y salados. Una combinación exquisita, totalmente recomendable por su sencillez en la preparación y éxito en la degustación. Sin más, vamos con la receta.

Ingredientes para las brochetas:

-1 lomo o rodaja de salmón

-1/2 pimiento

-16 langostinos

-1/2 manzana

-1/2 limón

-Aceite de oliva y Sal

Compota de manzana 

Ingredientes para el aliño de soja:

-2 cucharadas de salsa de soja

-1 cucharada de miel

-4 cucharadas de aceite

-1 cucharada de vinagre

Preparación:

Comenzamos preparando la compota de manzanas como se indica en las recetas de mermeladas (o pinchando sobre el enlace).

Por otra parte preparamos el aliño de soja para dejarlo reposar mientras elaboramos el resto de la receta. Con el tiempo de reposo conseguiremos que los sabores ganen en intensidad. Para su elaboración simplemente ponemos todos los ingredientes en un recipiente de cristal y batimos con unas varillas o tenedor hasta que estén bien ligados. Reservamos.

Para el montaje de las brochetas de salmón, cortamos el lomo del pescado en cuadrados más o menos todos del mismo tamaño, al igual que el pimiento. Y los insertamos alternativamente en los palitos de la brochetas.

Para las brochetas de langostinos, comenzamos pelando y cortando a cuadros las manzanas. Las rociamos con el zumo de limón para evitar que ennegrezcan. Cocemos los langostinos en un poco de agua y los pelamos conservando la cola. Insertamos alternativamente en la brocheta un langostino y un trozo de manzana.

Ponemos un chorrito de aceite en una plancha y doramos ligeramente las brochetas por ambos lados.

Emplatamos una brocheta de cada tipo por comensal acompañada de un poco de compota de manzana y en una salsera aparte el aliño de soja.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

COMPOTA DE MANZANA

La elaboración de compotas de frutas nos permite disfrutar de todo el sabor de la fruta en cualquier época del año, ya que éstas pueden ser envasadas al vacío y conservadas en la despensa durante varios meses.

Como curiosidad, ¿conocéis la diferencia entre confitura, mermelada y compota? Brevemente intentaré aclararla: la mermelada se trata de una conserva de fruta cocida en azúcar. Para ello se utilizan piezas enteras de fruta, troceadas o trituradas. El contenido mínimo de fruta ha de ser de un 30%. Cuando se trata de mermelada extra, este porcentaje sube al 50%. La confitura se suele elaborar a partir de un solo tipo de fruta, utilizando la pulpa o en forma de puré y agua. En este caso, la cantidad mínima de fruta debe ser del 35% para la confitura normal y del 45% para la extra. Y normalmente las confituras suelen llevar una mayor cantidad de azúcar que las mermeladas. La compota es una conserva de fruta con no más de un 15% de azúcar.

En esta ocasión he preparado una compota de manzana aprovechando varias manzanas blancas que tenía en la nevera y ya estaban algo maduras. Para elaborar mermeladas y compotas es ideal que la fruta esté madura por el porcentaje de azúcar que poseen. Son ideales para tomar en el desayuno y merienda, acompañadas por unas tostadas o en el yogurt. Aunque también sirven de acompañamiento para platos salados, como pueden ser carnes y pescados.

 

Ingredientes:

-3 manzanas blancas

-1 vaso de agua

-2 cucharadas azúcar

-2 palitos canela

-1 limón

20180510_005342

Preparación:

Pelamos las manzanas, les quitamos las pepitas y las troceamos en cuadrados.

En un cazo ponemos el agua, con las manzanas, el azúcar, la canela y el zumo del limón y cocinamos a fuego medio bajo hasta que las manzanas se deshagan (aproximadamente una hora). Retiramos el palito de canela y envasamos en un bote de cristal.

Sugerencias:

*Para potenciar el sabor de la compota, se le puede añadir una cucharadita de vainilla.

 

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

MERMELADA DE FRESAS

Las fresas son una fruta de la temporada de primavera-verano, siendo en estos meses cuando mejor podemos adquirirlas, ya que abundan en los mercados, su precio es moderado y nutricionalmente es cuando más propiedades nos aportan.

Esta delicia roja contiene gran cantidad de vitaminas, entre las que destacan, la    vitamina B2, B3, C y ácido fólico. Posee minerales como el potasio, magnesio y cobre. Y es una muy buena fuente de flavonoides, lecitina y fibra.

Es perfecta para tomarla en cualquier momento del día, ya sea sola o en batidos, flanes, tartas, bizcochos, o mermeladas como en este caso.

Hay que destacar que la fresa es una fruta con poca pectina, con lo que la mermelada quedará con una consistencia media (no muy espesa). Yo he añadido media manzana para aportarle esa consistencia que la fresa por sí sola no llega a darle. Aunque también se puede optar por añadir un espesante artificial o dejarla cocer durante más tiempo hasta que evapore todo el líquido. A mí me parecía más natural y rápido usar la pectina que proporciona la manzana y en cuestión de sabor apenas se aprecia.

 

 Ingredientes:

-700 gr. fresas

-300 gr. azúcar

-1/2 manzana

-1 limón

Preparación:

Lavamos muy bien las fresas y les quitamos el tallo y cualquier rosadura que puedan tener. Las ponemos en un cazo y las dejamos reposar un par de horas para que suelten su jugo. Le añadimos el zumo del limón y la manzana cortada a daditos. Llevamos al fuego y cuando comience a hervir, lo bajamos y cocinamos hasta que las frutas se hayan deshecho (30 minutos aproximadamente). Trituramos.

Ya solo queda verterla en tarros esterilizados, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante un mínimo de seis horas para hacer el vacío, de esta forma la mermelada nos aguantará un mes en el frigorífico.

Si queremos conservarla por más tiempo debemos proceder de la siguiente forma: debemos lavar los tarros de cristal y hervirlos durante 10 minutos para esterilizarlos. Luego introducimos la mermelada en su interior, cerramos los botes y los ponemos en una olla exprés, con un paño en el fondo para evitar que se choquen entre ellos y se rompan. Cubrimos de agua y cocinamos 15 minutos después que haya comenzado a salir el vapor. Dejamos enfriar y guardamos en un lugar fresco.

Sugerencias:

*Hay que tener en cuenta que la mermelada gana en consistencia a medida que va espesando.

*Se puede optar por no triturar la mermelada con la batidora o el chino, si lo que gusta  es encontrarse trocitos de fruta en ella.

*Se pueden reciclar los botes de mermelada industrial para envasar las mermeladas caseras.

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!