MINI PIZZAS DE CALABAZA

Llega el viernes noche y mientras el cuerpo pide algo rico, mi mente se transporta a la niñez. Aquellos viernes noche de antaño, en casa de mi mamá, sabían a pizza y a “Un,  Dos, Tres”. Si si cuando aún habían solo dos canales de televisión y nos entreteníamos muchísimo con Barrio Sésamo, La Bruja Avería, Aquellos Maravillosos Años, El Precio Justo… ¡Madre mía qué de recuerdos!

Pero volviendo a las cenas de los viernes, mi madre preparaba unas pizzas riquísimas para cenar, cargaditas de ingredientes (salsa de tomate casero, champiñones, atún, cebolla, cangrejo… ummm si cierro los ojos aun puedo recordar su riquísimo sabor). Nos encantaba comerlas viendo el tan famoso programa “Un, Dos, Tres”. Era como un rito familiar.

Y tras pensar en aquellos deliciosos bocados se me ocurrió preparar unas minipizzas igual de sabrosas pero dándole otro toque. Aprovechando que tenía una calabaza hermosísima en la nevera, decidí usarla como base de mi plato. El resultado fue espectacular, una mezcla de sabores sin igual. La calabaza aporta un dulzor que contrasta a la perfección con el resto de ingredientes salados. A los niños les encanta porque visualmente el plato está lleno de colorido. Y nutricionalmente es ideal, ya que nos beneficiamos de las propiedades antioxidantes que posee la calabaza, así como de la vitamina C y del ácido fólico entre otros. Al añadirle atún, jamón (también podría admitir pollo o carne molida) enriquecemos el plato con proteínas, también necesarias para nuestro organismo. Y sin más vamos con la receta.

Ingredientes:

-3 rodajas de calabaza

-Sal

-Pimienta

Topping para las mini pizzas:

-Salsa de tomate casera

-Champiñones

 -Jamón

-Queso

-Cebolla

-Orégano

Preparación:

Precalentamos el horno a 190º. Cortamos la calabaza en rodajas de un centímetro de grosor. Las pelamos y lavamos bien. Horneamos 10 minutos hasta que estén tiernas. Salpimentamos y añadimos una base de tomate casero. Sobre éste le ponemos los topping que más nos gusten. En este caso yo opté por  salsa de tomate casera, queso cheddar rallado, jamón y orégano en una pizza. A otra le agregué una mezcla de quesos (cheddar, queso de cabra y gruyer), cebolla caramelizada y orégano. Y la última llevaba queso cheddar, jamón, trocitos de champiñones y orégano.

Ya solo queda gratinarla en el horno hasta que el queso se derrita. ¡Y a disfrutar!

Sugerencias:

*Se pueden variar los ingredientes según las preferencias, admite cualquier combinación (atún, jamón york, jamón curado, bacon, carne molida, pimiento, piña, gambas, pollo, diferentes quesos…)

¡Dedícate tiempo, disfruta cuidándote!

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